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CAUSA ABIERTA

EDITORIAL

Marconi, el gatillo fácil y el juez bonachón

Marconi, el gatillo fácil y el juez bonachón

Por Carlos Lemos

Al juez Homero Da Costa le gusta más pintar cuadros que administrar justicia. Por eso, entre lienzo y lienzo, se toma las cosas con calma. Tanto que dejó en libertad a los cinco policías implicados en la muerte de un joven de 25 años que desató la asonada en el barrio Marconi. En la misma línea está el Jefe de Policía de Montevideo, inspector Diego Fernández, quien muy orondo dice: “Venimos apretando y esto fue consecuencia del apriete”. Lo que sucedió “está dentro de las previsiones”. 

Tanto el juez como el jefe son dos irresponsables.

El primero porque con las pruebas balísticas en sus manos no procesó en el acto a los policías aunque entre ellos se escudaran y declararan que no sabían de que arma de reglamento partió la bala mortal. Y, porque sabe, además, que no hubo tiroteo. La respuesta a las piedras fueron plomos.

El segundo porque actúa como un matón en barrios pobres y se baja los pantalones en la costa de Montevideo.

Cae de maduro que el magistrado finalmente procesará a los policías, pero cuando cese la “alarma pública”, ese instrumento chicle al que los jueces apelan por cualquier caso.

Por lo sucedido el domingo en el barrio Marconi, el Sindicato Único de Policías de Uruguay (SUPU) responsabilizó a las autoridades del Ministerio del Interior y a la Jefatura de Policía de Montevideo. Y razón le asiste.

Los representantes legales del sindicato dijeron que los “desmanes” en zonas críticas se producen porque falta un protocolo de actuación que respalde a los funcionarios policiales.

No puede ser que dos funcionarios policiales entren a un barrio y sean apedreados, dicen y no parece lógico que cualquier ciudadano de buenas costumbres se exprese en contrario.

Pero agregan algo muy importante: cuando agentes de seccionales o de radio patrulla ingresan a una zona crítica, deben ser custodiados por la Guardia Republicana. Si no es así, los policías deben detener a los sospechosos y soportar, al mismo tiempo, las agresiones de familiares y vecinos.

Y siguen: el trabajo represivo lo deben hacer policías de seccionales, comisarías o de radio patrulla, mientras que la Guardia Republicana debe contener a los vecinos y custodiar un perímetro de acción.

La Guardia Republicana tiene instrumentos adecuados para soportar las pedreas, que “se dan hace décadas” y bastante seguido en zonas como Marconi, Borro o en Cuarenta semanas.

Pero los abogados del sindicato policial van más alla: No hay que usar solo a la Guardia Republicana cuando la cosa se cae a pedazos, sino también en otras ocasiones, para que la gente se acostumbre a verla. Entonces los policías cometen excesos, porque se ven desbordados. Se perdió mucho tiempo en la actuación y no hubo respaldo adecuado.

O sea que no hay nada nuevo bajo el sol, solo que ahora tenemos a un Jefe de Policía ineficiente y a jueces demasiado “serenos”.

Mientras tanto, miles de trabajadores del barrio Marconi caminan cuadras y cuadras para tomar el ómnibus por el sitio policial instrumentado por una barbaridad policial que no supo actuar en tiempo y forma para dominar una situación en la que estaban implicados ocho o diez delincuentes.

 

Artículo publicado el 17 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

 

  1. elotorpepe Octubre 17, 2012 at 9:15 am Editar - Reply

    No comentaste nada del porque es una zona roja, ni
    de los robos y los autos quemados… Como son pobres eso está bien ? o solamente mirás con un ojo ?

  2. elauténtico_otropepe Octubre 17, 2012 at 10:09 am Editar - Reply

    bien Lemos!
    el análisis está 10 puntos.
    los milicos van a ir en cana cuando se enfríe la cosa.
    el jefe de policía va a saltar,cuando esté todo quieto.
    el tema Marconi,ya había sido manejado por la polibanda que maneja todo,cuando decidieron boletear al patrón del Marconi el Rambo y facilitaron el fierro y liberaron la zona de la ejecución en el penal de Libertad para que los betitos hicieran la faena.
    era un nabo.
    muy complicador,por eso fue boleta y le dieron la concesión del Marconi al Betito,que es socio de la polibanda.
    pero en el Marconi todavía pese a la operación exterminio a los tenientes del Rambo ( 2 aparecieron en el auto incendiado en Canelones y 2 en el auto en San José, y 1 tirado en calzoncillos en la cuneta hace un día) aún quedan algunos que la complican y no dejan que los milicos y el Betito hagan negocios tranquilos.
    el jefe de policía es angurriento,y Dourado juega para él.
    La solución para volver a los negocios es precisamente que el juez enfríe el partido,sacar al jefe,y que Dourado pague la cuota a la poli_pichi_banda.

  3. Alexis Octubre 17, 2012 at 1:02 pm Editar - Reply

    Como siempre fiel a su estilo Lemos dice las cosas claras, sin por ello dejar de definir los perfiles del problema para una mejor formación de opinión de sus lectores.
    En la publicación de la noticia en todos los medios de comunicación hay una afirmación que me sorprende; que “la bala partió de un arma policial”.
    Sin ese fundamento faltante es imposible sacar conclusiones ya que si balística ubico el arma correspondería a un solo efectivo policial.
    Esto no de puede determinar por el calibre sino por la correspondencia con el estriado por lo cuál la especulación hecha en el comentario por el “autentico_otro pepe” sobre dejar enfriar la situación no está mal y parece ser lo más lógico.

  4. el_auténtico Octubre 17, 2012 at 1:38 pm Editar - Reply

    como dijo el pro secretario de presidencia Cánepa y presidente de junta antidrogas,cerrar las bocas de pasta base,disminuye las fuentes de trabajo y éso es un problemón para el gobierno.
    el Marconi junto a Cerro Norte,son los 2 polos de desarrollo industrial y comercial de la venta de pasta base.
    por ese motivo la narcopolicía elimina a los que perjudican el libre comercio en dichas zonas.
    los que rapiñaron la panadería complicaban el tráfico.
    se les envió un mensaje con el muerto
    pero los pobladores reaccionaron mal.
    Ahora la justicia y la cana enfrían la cosa para seguir vendiendo.
    nada de Nano Folle ni Nacho Alvarez,ni madres de desaparecidos.
    sólo: silencio silencio silencio
    el Uruguay es una papita.

  5. rUBEN Octubre 17, 2012 at 2:22 pm Editar - Reply

    lA VERDAD ES QUE ESTA NOTA ES UN ATROPELLO A LA INTELIGENCIA. ASI QUE AHORA LA CULPA LA TIENEN LOS POLICIAS!!!. EL JUEZ SI QUE TIENE CULPA POR DEJAR LIBRES A LOS DELINCUENTES QUE NO RESPETARON A LA AUTORIDAD Y QUE EN CAMBIO AUN LEGALMENTE APRIETA A LOS POLICIAS QUE ESTABAN DEFENDIENDO SU VIDA Y LA DE LOS CHORROS MALDITOS QUE ROBARON UNA PANADERIA. ESTE URUGUAY ES INSALVABLE PORQUE EN EL HABITAN MUCHOS URUGUAYOS PARECIDOS A ESTE QUE NO SE COMO DEFINIR. DE PERIODISTA LOGICO QUE NADA. DA VERGUENZA POR NO DECIR ASCO

No Mujica, López Mena es peor que un pecador

No Mujica, López Mena es peor que un pecador

Por Carlos Lemos

Hay hombres que tienen tanto poder y dinero que escapan a las leyes de cualquier gobierno. El argentino López Mena es uno de ellos. Con todo el respeto institucional que usted me merece señor presidente me veo obligado a calificarlo de nabo. Y lo hago por su reciente comentario sobre el empresario argentino: “Este hombre no es un pecador, solo es un empresario que defiende sus derechos”. 

Mire Mujica, si así fuera cualquier cura de parroquia lo absolvería con un par de padrenuestros y tres avemarías. Pero eso no es posible porque este hombre está bien con Dios y con el Diablo, al igual que con todos los partidos políticos, incluido el suyo, a quienes financia generosamente.

A esta altura de los acontecimiento debo confesarle señor presidente que estoy asqueado de ver a López Mena entrar y salir de su despacho enfundado en un sobretodo al estilo de José Batlle y Ordóñez. A simple vista parece un patricio, pero ni modo, dijeran los mexicanos.

No entiendo cómo usted que vive hablando de las siete balas que tiene en su cuerpo todavía no le pegó una patada en el traste.

Cuando el dueño de Buquebús advirtió que cualquiera podría comprar los aviones de Pluna y lo remató con una sentencia “hasta un narco”, inmediatamente sospeché de él. Y a continuación bajó la cotización de la subasta: “Esos aviones no valen 138 millones, a lo sumo 80″. Un fenómeno el tipejo.

Mis dudas se afianzaron cuando el señor López Mena utilizó un mecanismo narco al convocar a un fantasma para comprar los aviones a nombre de una empresa (Cosmo) que nada sabía del asunto. Peor aún cuando se supo que Cosmo en realidad es una suerte de boliche que alquila dos aviones para ir haciendo el mango como puede en un país hecho trizas como España.

Después siguió el bochorno y como no había un peso ni para pagarle a los rematadores, López Mena ya descubierto salió a la palestra pública y muy seguro de sí mismo aseguró “yo compro el boleto”. Y no compró nada, claro está.

Y siguió entrando y saliendo de Presidencia como si fuera su casa. Hasta que apareció otro lobo argentino llamado Molinari que le echó el negocio a perder. Entonces dijo que se retiraba de la pugna por el ataque de varios dirigentes del Frente Amplio.

En cierta forma el hábil declarante quedó como víctima por el torpe del comunista Lorier que primero dijo que tenía que irse por las buenas o por las malas y después pidió disculpas.

Claro que López Mena, ajedrecista si los hay, enseguida pidió protección policial. Pobre tipo, resulta que a su señora la habían amenazado en Buenos Aires vía celular y, además, lo de Lorier resultaba “inquietante”.

En lo que a mi respecta debo confesarle, señor presidente, que ni me subo a ningún medio de transporte de López Mena, no sea cosa que justo el día en que se me ocurra viajar a Buenos Aires alguien se equivoque y encuentre 500 kilos de cocaína en una bodega. Claro que López Mena no tendrá nada que ver.

Pero para que usted no crea que el que escribe es un facho, debo decirle que soy lisa y llanamente un periodista y no un paisajista que en este país hay muchos, salvo honrosas excepciones.

Pero, para ratificarlo a fondo le voy a contar solo dos historias cortas.

Una tarde el entonces presidente Luis Alberto Lacalle me llamó a mi escritorio del diario El País para regañarme por mis artículos cuando la corrupción azotaba su Administradión. Por supuesto que lo mandé a la mierda.

Acto seguido me puse el saco y comencé a subir las escaleras para decirle al director Washington Beltrán, que fue presidente como usted, que no hacía falta que me echara pues me iba solito del diario. Al mismo tiempo escuché como retumbaban los teléfonos y seguí subiendo.

“Pase Lemos”, escuché del otro lado de la puerta y abrí. Ahí estaba el hijo del hombre que murió en el duelo con Batlle y Ordóñez.

Me miró con sus penetrantes ojos azules y no lo dejé ni chistar.

Me voy del diario, doctor, le dije, las cartas están echadas, agregué.

“Tome asiento, Lemos”, dijo aquel hombre que con su pluma destripaba a cualquiera.

“Recién me acaba de llamar Lacalle”, dijo Beltrán y me preguntó “¿es cierto que le habló de esa manera”.

Absolutamente, le respondí.

Fue entonces que pasó algo asombroso. Beltrán se paró y me pidió que hiciera lo mismo. Entonces me abrazó durante un par de minutos. Semejante hombre temblaba como una vara.

“Bien por usted, de acá ni se me mueve. A usted le pasó lo mismo que a mí en este, mi diario, donde me tuvieron proscripto años y años….”

Si usted, Mujica, tiene alguna duda pregúntele al actual director de ese matutino que se llama igual y le dicen “El Negro”.

Años antes los adláteres de Sanguinetti habían intentando intimidarme y los mandé a cagar.

La otra historia que quiero contarle sucedió en el diario La República. Federico Fasano se engolosinó conmigo y además de hacerme trabajar como un burro me pedía que le escribiera artículos de opinión.

Los publicó todos hasta que un día me calenté con el eximio poeta Juan Gelman. Escribí que me tenía harto de que expusiera tanto a Uruguay y lo que en el fondo perseguía era plata.

Fasano me llamó y con todo respeto me dijo: “Estoy totalmente de acuerdo con tu artículo, pero no puedo publicarlo, sabés, es un amigo de la casa”.

“Está bien, Federico, nunca más te escribo nada”, le dije y así fue.

Cuando usted quiera, presidente, comparamos balas en el cuerpo, pero mientras tanto péguele una patada a este argentino tramposo.

 

Artículo publicado el 19 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

 

jacky vega Octubre 19, 2012 at 5:19 pm Editar - Reply

Carlos excelente prosa,seguís siendo el de antes.
Pintas con las palabras.
Pero,tienes tú alguna duda de que el presidente de todos los uruguayos ignora quién es y cómo juega López Mena?
El triunfo electoral se lo debe a López Mena,que le trajo Gratis a los 10.000 uruguayos que residen en B.Aires a votarlo en Uruguay ; y a los K,que por decreto obligaron a los patronos argentinos a concederles 2 días de licencia con goce de sueldo para que López Mena se los trajera,jajaja
los 10.000 votos fueron la diferencia para derrotar en balotage!
Es cosa seria que un senador amenace a un empresario, o a quien sea,”si no renunciás te renunciamos” (ver video de canal 10),es una actituda mafiosa de corte delictivo ,el delito es violencia privad;se aprecia que el fiscal decorte Díaz,no miró el noticiero,sino debería acusarlo de oficio.
También al igual que tú,el Pepe y yo, López Mena tiene agujeros de bala en el cuerpo,perdió un riñón cuando lo ametrallaron en el auto en el Tigre.
Sí es cierto que dicen que trae cocaína en el BQB y que ni prefectura ni aduanas ni narcóticos ni migraciones revisan el BQB,pero eso es parte del negocio y muchos van prendidos..
si hasta en la zona franca de Florida,del amigo de Mujica dueño de M24,apareció un motor de avión caza F18 robado y no pasó nada.
y qué me contás del dueño de Fripur, Fernández,amigo del Pepe,con el pescado contaminado con cadmio que mandó a Rusia,y luego reempaquetó y vendió al pueblo consumidor uruguayo.
Y del Pato Celeste,Torena,con los pasaportes diplomáticos para la murga,y a pasar cigarros y ainda mais,a Australia y Nueva York, y con oficina en la Presidencia.
No le alcanzan las patas al Pepe para dar patadas a tanto tramposo,¿no?

Aquella noche que el viento me avisó

Aquella noche que el viento me avisó

Por Carlos Lemos

Todavía era de día pero el sol ya empezaba a dar paso a una noche serena. Me revolví en el asiento de la Redacción del diario La República y pegué el salto de rutina con saco incluido. Era el momento en que siempre me iba. Es que a esa hora llegaba Federico Fasano y prefería no cruzarme con él. No por Federico, por mí. Antonio Ladra, el Secretario de Redacción, acostumbrado a mi fuga cotidiana, miró de reojo, sonrió y me guiñó el ojo. Ni Antonio ni yo sabíamos que en una hora andaríamos como locos, juntos pero separados. 

En el camino a casa, en el viejo y querido barrio de la Curva de Maroñas, calculé de nuevo los días que me quedaban para jubilarme.

No recuerdo la comida que me tenía preparada mi esposa de toda la vida. Lo que sí quedó grabado a fuego en mi cabeza es que estaba muy cansado y me tiré vestido en la cama. A los cinco minutos escuché un sonido que hizo cimbrar mi cuerpo.

En 60 años jamás había percibido esa sensación. La ventana estaba cerrada pero aquella suerte de silbido me había taladrado la cabeza.

¿Qué raro? ¿Será una embolia?, fue el primer pensamiento tremendista y egoísta que me asaltó.

Aún aturdido me despegué de la cama y vi cómo el árbol frente a la casa se doblaba por el viento. ¿Y esto?, me dije y corrí al teléfono con los razonables rezongos de mi mujer.

Llamé de inmediato a la torre del aeropuerto de Carrasco y me disculpé por la molestia. “Usted perdone, pero daría la impresión que se viene una tormenta fuerte, ¿cómo está la cosa por ahí?

Del otro lado de la línea el operador dio la primera pista: “Mire por aquí los vientos están superando los 150 kilómetros la hora, no sé que está pasando en el resto del país…”

Creo que ni las gracias le dí a ese gentil hombre, pues de inmediato llamé a la Mesa de Operaciones de Bomberos. Ese oficial acostumbrado a las emergencias me informó lacónicamente: “Estamos saturados, tenemos pedidos de emergencia en todo el país, Montevideo es un desastre”.

Ya no había tiempo para perder más tiempo, por eso la tercera llamada fue directamente a Antonio: “Ché, pará todo que estamos en medio de una hecatombe”.

“¿Qué pasa loco?”, respondió con respetuosa ironía.

“Yo te aconsejaría que largaras todo y pusieras a trabajar a media redacción en la catástrofe que se está desatando en el país”.

Ladra guardó un prolongado segundo de silencio, calculo que mirando por la ventana, pero no lo dejé respirar.

“Mirá, desde mi casa voy a empezar a pasar información, te escribo y mando”.

Me senté en la computadora con el teléfono hirviendo de llamadas y cinco minutos después llamó Ladra al celular. “Ché, Lemos, vos sabés que el viento voló todas las ventas del escritorio de Fasano…”

Por supuesto que ni le respondí y no por falta de respeto, es que se venía el cierre del diario y no podía perder un instante en pensar en las ventanas de Fasano.

Recogida toda la información posible escribí: “Uruguay fue castigado por un ciclón que causó destrozos que aún no pueden cuantificarse. Montevideo sufrió el suplicio de poderosos vientos como nunca antes se habían visto y los daños son enormes, al igual que en el resto del país. Ningún meteorólogo se enteró de nada y nadie anunció la posibilidad de semejante catástrofe de la Naturaleza en Uruguay”.

Rápido como la luz, Antonio Ladra publicó en portada la nota que le mandé desde mi casa, obviamente con toda la información recogida también por varios periodistas que habían salido a la calle por orden de él. Un tipazo, Antonio.

Al otro día, bien temprano, me senté en mi escritorio a leer los diarios. Ni El País, ni El Observador se habían enterado de nada y me llamó la atención con apenas una ojeada de las portadas. Ese día La República había devastado a la competencia. No era cuestión de alegría, el país había sido arrasado y se estaban contando los muertos.

Me llamó la atención que a los siete y media de la mañana el teléfono repicara. Era el ave noctura de Antonio. “Ché, hubo muchos muertos”, intentó desacreditarme. No pude evitar lanzarle una carcajada que le atravesó la almohada.

Antonio reaccionó de inmediato a la impertinencia y como buen periodista replicó: “Los hicimos pedazos”, haciendo clara referencia a los otros medios de prensa que se habían dormido.

Tomé las palabras de Antonio como un cumplido y no agregué más nada. No hacía falta y además él también tenía derecho a seguir durmiendo.

Pero, por qué viene a cuento todo esto se preguntarán los lectores.

Por la sencilla razón de que a partir de ese momento los meterológos de Uruguay quedaron en la palestra pública y su idoneidad cuestionada para siempre.

Hasta hoy, siete años después, no saben si colocar amarillo, naranja, rojo, o rosado en sus alertas. Y ni que hablar de la Dirección Nacional de Meteorología.

Este martes en Uruguay todos andamos con miedo. Y es lógico. Los brasileños de Metsul nos advierten por tecercera vez y corremos de un lado para el otro sin saber qué hacer.

Ni siquiera el Secretario de Presidencia, Don Cánepa, que ayer bajó los decibeles y a media mañana de este martes pidió “calma” cuando los vientos ya superaban los 180 kilómetros.

 

Artículo publicado el 23 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

  1. elotropepe Octubre 23, 2012 at 1:23 pm Editar - Reply

    Es así, es el país “reactivo” , esperan que hayan muertos para: cambiar o hacer leyes, poner semáforos, reglamentaciones nuevas, salvavidas, homenajes , etc…..

  2. Alexis Octubre 23, 2012 at 1:31 pm Editar - Reply

    FELIZ DÍA DEL PERIODISTA al autor y a todos los mencionados en esta nota incluyendo los que salieron a la calle a buscar información. Un abrazo.

  3. carlos Octubre 23, 2012 at 1:59 pm Editar - Reply

    Alexis: Muchas gracias y un fuerte abrazo.

    Carlos Lemos

  4. Antonio Octubre 24, 2012 at 11:00 am Editar - Reply

    Los hicimos pedazos!!!!!

  5. carlos Octubre 24, 2012 at 11:08 am Editar - Reply

    Qué alegría, Antonio. Un fuerte abrazo. Carlos.

Hoy asesinaron a otro joven; ¿Y su “Cruzada”, Bonomi, es solo para barrios pobres?

Hoy asesinaron a otro joven; ¿Y su “Cruzada”, Bonomi, es solo para barrios pobres?

Por Carlos Lemos

De tanto en tanto el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, se exhibe ante los medios de prensa y lanza ideas para nada novedosas, luego que el Director Nacional de Policía (un funcionario que se cree detective) se las zuzurra al oído.  

Pulseras electrónicas, detectores de metales, cámaras de televisión y toda lo que se usa hace años en otros países. La última “invención” fue un plan llamado “Cruzada para evitar los asesinatos por ajustes de cuentas”

Pocas horas después de la explicación sobre la mecánica, que no es otra cosa que invadir barrios “favelizados”, como los bautizó el detective, mataron a tiros a un muchacho. Al otro día a otro y cada 24 horas un joven cayó acribillado.

La noche de este martes no podía ser la excepción, solo que en esta oportunidad no hubo siquiera enfrentamiento. Los “justicieros” esta vez ni siquiera se molestaron en emboscarlo. ¿Para qué”, se preguntaron los asesinos.

Por eso lo mataron a tiros desde la vereda. Usaron una automática y acribillaron su casa del barrio Cordón. Así de sencillo.

Y yo me pregunto, Bonomi, ahora sus tropas de choque van a tomar por asalto el barrio Cordón y Tres Cruces.

Ahh no, pienso en voz alta, no se trata de Marconi, o la Cruz de Carrasco donde anoche hubo otra revuelta por el crimen de otro joven de 22 años y parece que nadie se enteró. Allí sí mandó a sus grupos de “disuasión”.

La revuelta en la Cruz de Carrasco fue grande. Acribillaron la casa del homicida, le pegaron fuego e incendiaron un auto, cuyo dueño nada tenía que ver en el enfrentamiento entre bandas.

Pero quiero detenerme nuevamente en el caso del chico de 19 años.

Ambos fueron baleados prácticamente a la misma hora.

Corrían las diez y media de la noche, un poco después del crimen y algarada en la Cruz de Carrasco, y en esa finca situada en Juan Paullier y Daniel Muñoz se encontraba el joven de 19 años.

Desde el exterior se escucharon detonaciones y el joven cayó herido en el pecho.

Pidió ayuda a gritos y varios vecinos llamaron a policías de la seccional cuarta que debieron pedir apoyo a los bomberos porque el joven había quedado atrapado en la vivienda.

Los bomberos debieron romper candados y cadenas que aseguraban puertas y ventanas para que la policía pudiera entrar.

La víctima fue llevada al hospital Maciel donde fue intervenida quirúrgiamente.

La policía (seccional cuarta) encontró en la vereda solo una cápsula detonada de una pistola calibre 6.35. Las demás, a las apuradas, habían sido recogidas por los asesinos.

A las tres y media de la madrugada de este miércoles el joven murió en el Maciel.

Sin embargo hasta ahora no tengo noticia de que usted, Bonomi, haya ordenado un amplio operativo de represión en el Cordón y de paso en el Centro y Tres Cruces. Faltaba más, ¿y si se enoja Lecueder, como arregla el entuerto?

Así no vale Ministro. Resulta que su “Cruzada” es solo para los barrios más empobrecidos.

Y pensar que usted anduvo a los tiros matando gente por la libertad.

Como guerrillero un desastre, como gobernante peor.

Ahh, me olvidaba, la frecuencia policial la sigo escuchando como siempre, pese a que usted la encriptó. Sabe lo que pasa Bonomi, anonymous todo lo puede. Estamos en la era digital.

La única manera de mantener el secreto de investigación es el viejo sistema de silencio de radio, que también, sabrá usted, es vulnerable.

Y, para colmo, Mujica hoy habló sobre el tema y dijo:

“Toda tentativa de esconder la información está condenada al fracaso”, dijo el primer mandatario.

“Permítanme felicitarlos. Ustedes estan organizando un tremendo descalabro. Toda tentativa de esconder la información está condenada al fracaso en cuestión de tiempo. Tal vez por suerte. Tal vez no”, dijo José Mujica en el cierre de la 34ª Conferencia Internacional de Autoridades de Protección de Datos y Privacidad, que se celebró este miércoles en Punta del Este.

Sin embargo, admitió que los allí presentes “son de otro mundo” y que él pertenece a otra época, por lo que puede equivocarse. “Lo único que aplico es el sentido común. Y voy poniendo lo que va pasando. Y lo que va pasando es de terror. Todo lo malo se sabe. Y todo lo bueno se esconde con lo malo. Es una característica de estas sociedades mediáticas que tenemos por delante”, expresó.

El mandatario, en una mesa en la que también estaban presentes el prosecretario Diego Cánepa y el experto holandés en protección de datos Jacob Kohnstamm, aseguró que tiene “la manía de decir lo que pienso” y que ello le ha generado “unos pocos problemas”.

“Hay escuelas militares que consideran que entre tres ya no hay secreto. Por eso, pecadores, estáis condenados. Me parece que tenemos que prepararnos para un mundo en el que se quiere saber todo”, apuntó.

El presidente se lamentó por haberse “apurado a nacer” y aseguró que “esto de la modernidad” es motivo de celebración.

“Podía haber esperado un poco más. Porque es el albor prometedor de una humanidad que ni por asomo soñó con estas herramientas y lo que puede lograr. Sobre todo por el apoyo de esta herramienta al desarrollo de la ciencia y tecnología”, opinó.

Además, en determinado momento de su alocución, insistió con algo que había dicho ayer martes: “Esperamos que el viento nos ayude para no ir a trabajar. El servicio meteorológico lo vamos a tener que poner en el Ministerio de Trabajo (y Seguridad Social). No es poca cosa, es una innovación, es notable”, bromeó.

“El poder que tienen estas herramientas al final creo que va a quedar un saldo positivo: que podremos tener una humanidad un poco mejor. Y eso bien vale el esfuerzo”, finalizó.

El holandés se excusó por no poder hablar en español para que lo entienda Mujica y celebró “el abordaje holístico de Uruguay de poner tecnología y privacidad en balance”.

Además, aseguró que se lleva a su país la imagen de algunos jóvenes volviendo a su casa de la escuela a caballo, cargando con sus ceibalitas. “Es algo fantástico”, manifestó.

 

Artículo publicado el 24 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

 

jackyvega Octubre 24, 2012 at 3:39 pm Editar - Reply

Tal cuál!
Carlos sin pelos en la lengua.
Salistes a decir que “el rey está desnudo.”
Tenés garrafas en vez de testículos.
En otro órden de cosas,qué calidad pegar desde la vereda con un pedo de vieja 6.35 y boletear,muy hábiles.
Podrías enviarme al mail,la página de frecuencias policiales,las busqué y hay muchas,pero la de los Bonomi_Guarteche boys,no la encontré.
Gracias

Narcos, venid a mí

Narcos, venid a mí

Por Carlos Lemos

El hombre de 32 años fue por su porro diario a esa casa del barrio Bella Italia a las cinco de la tarde de este viernes. Consumidor habitual que, dicen en el barrio, no molesta a nadie, el tipo ni pensó que se le venía el vendaval encima. 

Ni siquiera tuvo tiempo de comprarlo pues la policía se lo llevó junto a las dos mujeres y el joven que vendían la marihuana. Después de pasar unas horas en el calabozo por supuesto que recuperó la libertad por orden del juez. Consumir no es delito, se sabe. De todas formas al individuo le amargaron el día.

Ese fue solo uno de los 32 procedimientos realizados ayer, con otras decenas de historias de vida. Pero, el más “importante” fue el que se llevó a cabo en Progreso donde confiscaron 639 kilos de marihuana y detuvieron a dos uruguayos y dos paraguayos.

Como no podía ser de otra manera a semejante opreración la bautizaron: “Arazá”. Grandes titulares de la prensa, por supuesto.

Al mismo tiempo, el secretario de la Junta Nacional de Drogas, Julio Calzada, informó de una caída en el consumo de pasta base debido a las políticas impulsadas por el gobierno y también a un corrimiento de algunos consumidores a otras drogas.

Calzada dijo que la pasta base es consumida en su mayoría por personas que viven en contextos de vulnerabilidad y que allí se observa un impacto positivo de las políticas sociales.

Hay un aumento en general del poder adquisitivo de la población y el consumo se desplaza a otras sustancias, como la cocaína, que es más cara, agregó.

En otras palabras, los uruguayos que antes eran pobres y tenían que consumir la inmundicia de la pasta base ahora tienen unos pesos más y se pasaron a la cocaína o sea que su nivel de vida de está equiparando a los habitantes costeros que se la dan a mansalva.

No conocemos a Calzada y poco nos importa lo que diga. Eso sí vamos a contar algunas cosas:

Hace 25 años nos tocó estar cara a cara con un flemático inglés, no podía ser de otra manera, llamado Raymond Kendall. El hombre ocupaba el cargo de director mundial de la Interpol y tenía la costumbre de hacer girar su sillón de un lado al otro mientras hablaba en su oficina, en la sede central de la policía criminal internacional en Lyon, Francia.

Esa tarde, hablando justamente del tema drogas, lanzó una frase que nos dejó helados: “La guerra contra el narcotráfico está perdida”.

Al año siguiente entrevistamos al jefe de la DEA en la embajada de EEUU, en Buenos Aires. En verdad ni nos acordamos como entramos a ese fortín. Para ser justos hay que decir que el yanki (puro, ehh) era simpático.

Al charlar sobre el mismo tema comentó: Bueno, en el caso de ustedes (por Uruguay) se podría decir que los narcotraficantes están haciendo un ensayo. Envían 100 cargamentos para monitorear cómo llegan.

¿Cómo?

Claro, le explico -respondió el estadounidense impávido- por el momento cada 13 embarques, las autoridades de su país capturan uno. Bueno, no deja de ser la media en todo el mundo, remató el sujeto que parecía salido de Miami Vice.

A los dos meses nos tomamos un avión y caímos de cabeza en el Mato Grosso. Fuimos directo al corazón narco.

Del lado paraguayo la ciudad de Pedro Juan Caballero y del otro la brasileña Ponta Porá. Era como estar en el Chuy, solo que rodeado de selva, y si a uno se le ocurría estornudar sin permiso era boleta al instante.

Vimos camiones repletos de marihuana. Camionetas atestadas de cocaína que llegaban de Bolivia y seguían hacia el sur tras cargar combustible. Cientos de narcos y policías corruptos.

Les caímos tan bien que una sombría tarde nos llevaron a conocer “Tres Placas”. No sabíamos quiénes tenían más miedo si ellos o nosotros. Parar los autos en ese cementerio clandestino en pleno territorio brasileño ponía los pelos de punta.

Rápidamente nos contaron que allí estaban enterrados cuerpos de hombres, mujeres y niños que, a diario, eran ajusticiados.

El retorno a un lugar “seguro” fue más penoso que la ida. Todos sudábamos. Nosotros, los policías corruptos y los narcos. Es que a esa hora, precisamente, comenzaban a matar gente.

Nos dieron detalles precisos de la operativa en el continente sin guardarse nada. Es que nada les importaba, después de todo allí también había agentes de la DEA que eran sus mejores amigos.

¿Por qué viene a la memoria todo esto? Por la necesidad de compartir con los uruguayos de que se gastan millones al santo botón. Porque el día que la policía descubre 1 kilo de droga, ya entraron al país 100. Porque hay decenas de efectivos cerrando 10 o 12 “bocas” y, al mismo tiempo se abren otras 20.

Por la sencilla razón de que aquél inglés tenía razón hace un cuarto de siglo. Perdimos la guerra.

Pero, ¿hay alguna solución? ¿Acaso legalizar las drogas? Los expertos mundiales (gente seria) mira con asombro a Uruguay por la idea de Mujica. Y sí, es devastadora, la única manera es romperle la “chanchita” a estos tipos.

Claro que los psiquiatras están como locos: ¿Legalizar? ¿Y que hacemos con nuestros psicofármacos?

Pero la solución no es tan sencilla. No es novedad que EEUU es el país que más consume drogas. Por tanto hay que proveer a semejante mercado.

Por otro lado, para los gobiernos, demócratas o republicanos, el negocio de las drogas es fabuloso. Les venden armas a los países y, por supuesto, también a los narcos. Y las armas cuestan más caras que las drogas.

¿Qué nos queda entonces. ¿Hacer como en Irán o China y colgarlos?

Se verá con el tiempo, mientras tanto debemos estar informados de verdad. La requisa de unos gramos de drogas, con la ayuda de la DEA, que volvió al país gracias al detective que ostenta el pomposo cargo de Director Nacional de Policía, no sirve para nada. Seamos honestos y digamos la verdad o por lo menos no hagamos tanta bulla para distraer el foco de la gente.

 

Artículo publicado el 27 de octubre en la web de Causa Abierta

Ahh, hijo de Peirano, ven a mí

Ahh, hijo de Peirano, ven a mí

Por Carlos Lemos

El periodista de El Observador, Gabriel Pereyra, es el principal columnista del diario económico, se sabe. Tanto que cuando atacan a su jefe, Ricardo Peirano, saca la cara por él. Pero, además, es un paisajista de novela. Cuando escribió sobre la mierda y el orín del barrio Marconi en el que él, supuestamente, supo revolcarse, me reí a carcajadas en mi humilde rancho. 

Algún día, Gabriel, te voy a contar los aguerridos partidos con mi querido cuadro Brazo Oriental. Y ahí sí se te va a caer la estantería.

Pero este martes no es el tema. El asunto que me ocupa hoy es tu columna titulada “El cáncer de Breccia y la estupidez del resto”.

Como yo soy “el resto”, me permito responderte.

Tu prosa desesperada en defensa de la “revelación” de que Alberto Breccia renunciaba al cargo por padecer de cáncer ataca directamente la deontología del periodismo en Uruguay. En Argentina, por ejemplo, la cosa es distinta.

Yo te entiendo perfectamente, “tu” diario fue vapuleado y de alguna manera había que defenderlo. Pero para ello hay que ser, por lo menos, cuidadoso en asuntos de extrema sensibilidad.

Tu advertencia no tiene desperdicio, pues así te despachás: “El cáncer es una enfermedad que afecta a muchísimos uruguayos y que requiere divulgación e información porque si se la agarra a tiempo puede convertirse en algo crónico, curable y no mortal. Para lo que no se ha encontrado aún tratamiento ni vacuna posible es para la, esa sí, larguísima y cruel enfermedad que significa la estupidez humana, y todos los días tenemos evidencia de ello.”

En primer lugar que el cáncer nos lleva todos los días no es novedad, lo que sí resulta sorprendente es tu clase oncológica al estilo Tabaré Vázquez.

Si en este país los periodistas siguiéramos tus sugerencias, tendríamos que publicar los nombres y apellidos de aquellos uruguayos, que padecen cáncer y yo le agregaría sida. Sería una solución profiláctica y libérrima.

Ayy, Gabriel, en lo que a mí respecta me da un poco de reparo porque tengo parientes muy cercanos con cáncer e infestados por el VHI.

Sabrás que el código deontológico aumenta el prestigio de la profesión y la confianza hacia el periodista. Y en lo que a mí respecta hace tiempo que la fe en tí ha quedado por el camino.

Tu artículo de desagravio abunda: “Últimamente se ha escuchado a dirigentes políticos gritar a los cuatro vientos que la prensa está rompiendo reglas de juego y tradiciones que nadie sabe muy bien dónde fueron pactadas o por quién fueron escritas.”

Es muy triste que te escudes en los políticos chantas de derecha, de izquierda y del centro en defensa de “tu” diario. Por la sencilla razón de que los primeros que saltamos como pelota fuimos los periodistas. El caño debió ser dirigido a esa legión de escribas que sintió repulsa por la forma en que El Observador trató el tema.

Es que, Gabriel, no había un solo periodista de este país que no supiera que Breccia tenía cáncer.

Como hay ingenio para embarrar la cancha y desviar la atención de los lectores, sacás pecho por la foto del ministro Lorenzo con López Mena.

Mirá, Gabriel, la foto fue fantástica nadie lo duda. Claro que con el previo aviso del lobo argentino la misma no fue demasiado complicada de captar.

De toda formas, chapó, porque el propio Ministro de Economía ayer mismo cuando era interpelado se “arrepintió” de haber almorzado con el empresario naviero.

“La salud de los hombres públicos es un asunto público, como lo es si almuerzan con empresarios involucrados en negocios con el Estado, como lo es si tratan asuntos públicos aunque lo hagan reunidos en el living de su residencia privada.”, remata tu nota.

Esa costumbre tuya de envolver se repite. Hay que separar las aguas, Gabriel. De una forma u otra todos somos hombres públicos. No necesariamente tiene que ser un político del gobierno o de la oposición.

Por eso te reitero, por qué no identificar a todos los enfermos del país y especificar la dolencia que padecen. De esa manera le daríamos una mano grande al Ministerio de Salud Pública.

Pero, ¿acaso, eso será discriminar?. Mirá después de tu columna ya no lo tengo tan claro.

De nuevo, como le dije a tu patrón, Don Ricardo, dejate de joder.

 

Artículo publicado el 30 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

“Mirá, si no le dejás una rendija al malandra, estás frito..”

“Mirá, si no le dejás una rendija al malandra, estás frito..”

Por Carlos Lemos

En la esquina de 18 y Yaguarón me despedí con un fuerte apretón de manos de aquél “mensajero” menor de los tupamaros que había zafado de milagro. Andaba apurado, porque entre otras cosas, un policía de Investigaciones me había timbrado. Seguro que ese tipo tenía alguna información importante. Por eso en un santiamén estaba sentado frente a él en la Brigada de Asaltos de la jefatura de Montevideo. 

Corrían los años 80 y los militares represores habían empezado a bajarse del caballo por la incipiente presión social que crecía minuto a minuto.

¿Cómo andás, flaco?, me preguntó el comisario desgarbado de brazos huesudos y dedos tintos de nicotina.

No me dio tiempo a responder el saludo, porque de inmediato subió al máximo el volumen de aquella vieja radio que siempre tenía al lado de su revólver y el handy.

La estridencia de ese cantante yanqui me dejó casi sordo, pero no pudo evitar que escuchara el desgarrador grito de un ser humano -no pude distinguir si era hombre o mujer-. De inmediato alguien abrió la puerta de par en par del despacho del comisario.

El enorme subalterno de ojos saltones y manos hinchadas de tanto pegar me miró y quedó medio descolocado al reconocerme. “Ya está”, le dijo el policía a su superior y de un portazo desapareció como un fantasma.

Mientras el comisario bajaba el volumen y hablaba con alguien por teléfono, pensé en él. Era un tipo durísimo y temido. Vivía al filo de la ley y en cada operación era muy “justo” en el reparto del botín de guerra.

Además de ser un buen informante, de tanto en tanto lo iba a ver porque más allá de todo era un callejero y sabía más cosas de las que me contaba, por supuesto.

Colgó el teléfono y me miró fijamente. “Está aclarado el crimen de la mujer”, dijo lacónico. De alguna manera me estaba dando explicaciones de la paliza que él sabía yo había sido testigo indirecto. El hombre se refería al asesinato de una joven en Canelones.

Tomé nota contrariado y el tipo se dio cuenta de inmediato.

¿Qué pasa, flaco, te doy primicias y todavía me mirás con cara de malo?, disparó.

“Para nada”, respondí después de tragar saliva.

“Para serte sincero yo venía a otra cosa. Necesitaba saber cómo andan los operativos de saturación que tanta bomba le están dando”, respondí al fuego.

“Andan bien, che, ya trajimos a un malón de pichis…”

¿”Todos con antecedentes”?, pregunté.

“No, tas loco, que querés, no soy Mandrake. Hay de todo. Después que pasás la escoba siempre algo queda….”

“Están apretando fiero por lo que veo”, le dije.

El comisario puso sus piernas sobre el escritorio, encendió su cuarto cigarrillo en esos 5 minutos y posó de filósofo.

“No tanto. Hay que tener cuidado cuando empezás con el apriete. ¿Sabés lo que pasa? Cuando estos tipos se ven acorralados y sin salida enseguida cambian de palo y la cosa se pone peor”.

“No entiendo”.

¿Qué no entendés, ahora te hacés el burro conmigo?. ¿No entendés? Cualquiera de estos pichis que roban un kilo de carne y cae en cana y vuelve a caer después de robar a una vieja, se vuelven locos y agarran para el caño”.

El humo le salía por la boca, nariz y oído. Tosía pero ya nadie lo podía parar.

“Y después que viene, la rapiña, claro, y después, el secuestro. “Mirá, si no le dejás una rendija al malandra, estás frito..”

Han pasado más de 30 años y les cuento esta historia en razón de que este lunes Mujica anunció un Consejo de Ministros especial para el 9 de noviembre.

Este presidente que sabe de cana y de canarios quiere que sus ministros, algunos de los cuales no entienden nada, le expliquen qué está pasando con las políticas sociales “combinadas” con las políticas de represión al consumo y tráfico de drogas.

Parece que al primer mandatario no le hace mucha gracia que cientos de efectivos de choque, con apoyo de helicópteros y tanquetas sigan invadiendo barrios enteros.

Es que Mujica, también conoce el significado de “rendija”.

 

Artículo publicado el 31 de octubre de 2012 en la web de Causa Abierta

olmedo Octubre 31, 2012 at 2:57 pm Editar - Reply

tal cual lo dijo Cánepa, “si cerramos las bocas de droga,aumentaría el desempleo..”
jajajaja

El día que la pluma me fagocitó

El día que la pluma me fagocitó

Por Carlos Lemos

“Estoy harta. De tanto en tanto me cambian el nombre. Me calificaron de bolígrafo, después de máquina de escribir, ahora de teclado de computadora. Soy la pluma, carajo, cuándo lo van a entender.”

Los primeros rayos de sol de este sábado apenas se animaban a salir cuando me senté en el escritorio. Ya tenía el mate preparado y el termo bien acomodado para que no se me cayera encima como tantas veces.

A mi alrededor el silencio era total, pues ni siquiera había pulsado el botón para encender la computadora. Estaba solo y sereno. Tomé los dos primeros mates y encendí mi primer cigarrillo del día.

Debo estar loco, pensé, de dónde salió esa queja.

“Soy yo, la pluma”.

Me inquieté, pero como nunca había hablado con ella, la experiencia me pareció fascinante.

“Que le pasa, acaso no me conoce que ni siquiera responde”.

No, no es eso, es que como la uso todos los días nunca me imaginé que algún día hablaría con usted.

“¿Cómo, que usted me usa? La mente soy yo”.

Ahh, sí, entonces debe saber muchas mas cosas que yo, le respondí irónico.

“Pregunte, pues”.

Bueno ahí va la primera, ¿Cómo andamos en materia de salud en el país?

“Podría mejorar solo hace falta un Ministro”.

¿Y en lo que respecta a seguridad?

“Mal. Tanquetas y gorilas como en el 68. Falló la prevención y echaron mano a la represión. Las consecuencias son nefastas”.

Qué me puede decir de los políticos.

¿De cuál de ellos?

No sé, Sanguinetti, por ejemplo.

“Ahh, un notable conspirador con traje de demócrata. Basta leer sus libros.

¿Y Larrañaga?

“Usted se refiere al guapo que anda a caballo y tiene la cabeza vacía. No merece más comentarios”.

¿Y Bordaberry?

“¿Habla del genocida?”

No, no, de su hijo, el senador.

“Bueno ese es un tema muy delicado. El tipo habla como un demócrata pero la sangre tira. Él no tien la culpa de lo que hizo su padre. Pero, en lo que a mí respecta no le juego un solo boleto.”

¿Y Tabaré Vázquez, que parece vuelve a la presidencia?

“Ahh, el oncólogo. Sobre él lo que más me preocupa es que le pida batería de misiles a Obama para fortalecer la seguridad nacional y si es necesario atacar de inmediato a Argentina y Brasil”.

¿Y Lacalle?

“Pero ese hombre ya se retiró, no es problema. La mitad de su Administración ya fue en cana. Es cosa del pasado.”

Usted disculpe, pluma, pero le voy a cambiar de tema: ¿Qué me dice de la libertad de prensa?

“Mientras existan empresarios al mando todo es una gran farsa. Por suerte van cayendo y apareció internet”.

Bueno ahora lo único que falta es que usted me diga que es amigo de Anonymous.

“¿Y por qué no?”

Por la sencilla razón de que son piratas.

“Ahh, sí, cuénteme usted a quiénes le hicieron daño”.

La lista es interminable, se metieron en las cuentas de los bancos, en agencia de inteligencia de todos los gobiernos. Nadie se salva, por favor.

“Pobre gente, ¿no?. Pero usted se olvida que desenmascaran narcotraficantes, que salvaron vidas de mujeres acosadas por cibernautas y que, por si fuera poco, ayudaron y mucho a derrumbar algunos gobiernos opresores. Ni los yanquis ni los rusos pueden con ellos. ¿No es hermoso?”

Yo que sé, presiento que usted me está metiendo en un pozo. Por lo tanto ya no quiero hablar más con usted.

“De ninguna manera. Acá el que termina la charla soy yo. Y le recomiendo que ni encienda la computadora porque ya mismo me consigo otra mano, que hay miles. Dése por despedido”

 

Artículo publicado el 3 de noviembre de 2012 en la web de Causa Abierta

 

Mi mujer, la asistente social

Mi mujer, la asistente social

Por Carlos Lemos

Aquél 18 de abril de 1966 cumplía 17 años. Había ido de traje y corbata al IAVA. Mi querida vieja me había dado unos mangos y tenía en el bolsillo hasta un paquete de Phillips Morris. Acostumbrado a fumar Caporale, me sentía un bacán. Cuatro compañeros, pintunes en serio ellos, resolvieron pasar un rato conmigo y cruzamos al “Refugio, ese querido boliche envuelto en humo y clima de guerra pacífica. 

Estaba lleno hasta la boca. Nos llamó a atención que en una mesa solo había una piba estudiando. Ché, esa mina tiene cuatro sillas vacías, alertó el más guapo de la barrita, que no era yo por cierto.

Dirigí la pequeña caravana hacia ese estrecho entrepiso. Me paré frente a ella y luego de presentarme y decirle que era mi cumpleaños le pedí si nos dejaba sentar en las sillas que sobraban.

Ella me miró con cierto desdén. Levantó los hombros en gesto de aprobación y los cinco nos zambullimos en las cuatro sillas.

Ella siguió estudiando, por lo menos así lo pensé en ese instante.

De allí en más mis compañeros y yo nos mandamos una festichola de cortados y cigarros.

Rondaba Pacheco y Bordaberry estaba en su estancia. Nadie los conocía todavía.

Y aún faltaba bastante para el Mayo del 68.

Yo no era un muchachito que se caracterizara por tener una gran lucidez mental pero en un momento determidado reparé en esa chica.

Grande fue mi sorpresa cuando descubrí que sus enormes ojos pardos tupidos de pestañas marcaban a fuego y con rapidez de rayo a mis cuatro compañeros. Para mí ni una mirada.

En ese momento me enamoré perdidamente de ella. Por eso me quedé sentado cuando mis guapos compañeros se aburrieron y rajaron.

Ella quedó decepcionada, pero los años pasaron y ahora cuidamos nietos. En fin, con alguien tenía que quedarse.

Aquella tarde le pregunté que carrera iba a seguir. Asistente Social, me respondió lacónica.

¿Qué es eso?

Bueno mirá es una profesión que existe desde la Gran Depresión en EEUU, respondió con ironía.

Años después sería la directora de todas las asistentes sociales del país.

El tiempo pasó y los dos trabajábamos en cosas muy distintas. Un día que no tenía nada que hacer me picó la curiosidad y me ofrecí a acompañarla en las visitas que tenía marcadas.

Está bien, pero vos te quedás en la puerta, son todas personas que padecen tuberculosis.

Debo confesar que me impresionó un poco el comentario.

Por esas cosas del destino dos años después mi pequeño hijo de 4 meses y yo marchamos para el Saint Bois.

Pero, a quien le importa este relato. A nadie, supongo.

Es solo el preámbulo para contar lo que vi ese día, hace más o menos 37 años.

Largos recorridos en ómnibus nos llevaron a los confines de Montevideo. Los rancheríos me estremecieron.

Pero aquella piba que había conocido en el ’66 ya era una mujer hecha y derecha. Baqueteada por la miseria entraba y salía de esas viviendas de mala madera, chapas rotas y trozos de nylon.

En cada visita yo me quedaba en la puerta, siguiendo sus órdenes.

Ella hacía su trabajo y yo me ponía a conversar con vecinos curtidos por un campo que habían abandonado. Algunos hasta facones atravesados tenían. Otros ponían cara de bravos al invasor. Ese día la fui llevando como pude y no pasó nada.

Casi al final del recorrido me agarró la bravura y rompí el pacto. Sin decir agua va me metí atrás de ella en ese rancho que se caía a pedazos. El humo del brasero estuvo a punto de descomponerme.

Ella me desafió con la mirada, pero ya estaba sentada en el piso de barro. A su frente tenía a una mujer enjuta y sus cuatro hijos apilados a su alrededor. Los cinco tuberculosos.

Afuera de ese rancho había un torbellino de pobres inquietos. A ella no se le movía un pelo mientras recababa datos sobre medicamentos, alimentación y atención sanitaria para encaminar a esa mujer y sus hijos.

Nunca necesitó apoyo policial y ni siquiera le pasó por la cabeza pedirlo. Ni cuando los perros avanzaban o algunos borrachos se ponían pesados. Una leona esa mujer.

Hoy, cada vez que empezamos a discutir por problemas sociales, me repite: ya te dije hasta el cansancio es la quinta o sexta generación de pobreza. Nada ha cambiado.

Pero, y la pasta base, repito como una letanía.

Entonces me mira con cara de perra y remacha.

Yo no te entiendo, acá enfrente, a 20 metros, todos los días se juntan los siete pastabaseros de la cuadra. Hablás con ellos todos los días igual que yo. ¿Qué te pasa? ¿Estás senil?

Bueno vieja, pero no podés ignorar todo lo que está pasando. Los ajustes de cuentas…

Mirá, terminala. Si querés, llamá a las fuerzas de choque y que se los lleven antes que te lastimen, pedazo de un cobarde.

Ayy, Cristina, sigo enamorado de vos.

 

Artículo publicado el 10 de noviembre de 2012 en la web de Causa Abierta

 

  1. Erika Noviembre 10, 2012 at 1:01 pm Editar - Reply

    Una gran trabajadora de la Salud.

  2. cholito-pecoy Noviembre 10, 2012 at 4:51 pm Editar - Reply

    omo dijo Mussolini o ¿fue Bonomi?, “cuando oigo la palabras asistencia social,llevo la mano al revólver”
    Carlos te recomiendo el .38 SPL

Blancos de papel

Blancos de papel

Por Carlos Lemos

Confieso que cuando vi al senador Carlos Moreira interpelando a dos ministros y retando al presidente del Brou por el caso Pluna las imágenes de ese hombre temperamental me asombraron. Tan vital pese a la edad. Pero, Carlos, ¿sos el mismo que fue viceministro del Interior a la sombra de Juan Andrés Ramírez? En aquellos tiempos ni hablabas. Por casualidad, ¿te acordás de mí? 

Y ayer la pantomima se trasladó al Juzgado de Crimen Organizado. Allí estaban parados otros veteranos senadores blancos listos para dar el golpe letal al gobierno por el aval a Cosmo. Al lado tuyo, Carlos, estaba el guapo Larrañaga.

Apuraditos, porque la televisión no persona, pudieron tirar cuatro o cinco palabras al voleo, cosa que no lograron ni Heber ni Chiruchi que llegaron un par de minutos más tarde y aunque se pusieron frente a las cámaras no hubo tiempo para escucharlos. Una pena.

Más pena me dio por ustedes, muchachones, (¿verdad que todos me recuerdan?) cuando a las cuatro horas de ampliar la denuncia en sede penal, la empresa aseguradora que garantizó la operación de la aerolínea española Cosmo, comunicó formalmente al gobierno que va a cumplir con el pago de los US$ 13,6 millones comprometidos en el aval otorgado a la empresa por parte del Banco República.

El Fideicomiso metió pechera y los argentinos se fueron al mazo. Sí, pagaremos, claro que pagaremos….

Como oposición ustedes tienen todo el derecho del mundo de controlar al gobierno, más aún el deber.

Pero, pregunto, qué necesidad tenían de montar todo este show.

En lo que a mí respecta, lo que más me preocupa es que en pos de garantizar los dineros del Estado, ocupan tiempo y mucha plata de todos nosotros en pamplinas.

Movilizan a un juzgado como el de Crimen Organizado que es carísmo. A su vez, a los investigadores a cargo de la Dirección del Ministerio del Interior de nombre homónimo.

Horas y horas en el senado gritando en lugar de ponerse al día con los 120 proyectos de ley que duermen en sus cajones.

Patético lo de ustedes.

Pero a no confundirse. El Partido Nacional es grande, mucho más que cuatro o cinco senadores conventilleros.

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“Carcamanes”

El presidente del Banco República, Fernando Calloia, aseguró que los legisladores del Partido Nacional que lo denunciaron ante la Justicia de Crímen Organizado, por abusos de funciones en el caso de la liquidación de la aerolínea Pluna, son “un conjunto de carcamanes” capaces de “fundir el Banco República por rédito político”.

Calloia, visiblemente molesto y en diálogo con Radio Carve, dijo que “todos aquellos que hicieron cola en un juzgado para ampliar la denuncia” realizaron “un show” ya que entendió que no era necesaria la presencia de todos los denunciantes: “con que vaya uno o un abogado alcanzaba”, subrayó.

“Estos señores que me llevaron al juzgado se olvidan que entregaron el BROU fundido y que todos los créditos que daban eran morosos”, puntualizó para luego volver a resaltar que “los que desfilaron por los juzgados son carcamanes, con amplias pretensiones y nulos méritos”.

El titular del BROU también arremetió contra el dirigente sindical Juan Castillo, a quien criticó por “pegarme en el piso cuando ni siquiera estaba caído; no merece ser ni llamado compañero”, subrayó.

El jerarca reconoció estar muy afectado por todo lo sucedido pero aseguró que, a pesar de ello, no dejará su puesto. “Es para mí muy triste, todo. Estoy muy desanimado con la posibilidad de seguir trabajando con éxito en un esfuerzo que no lo valora nadie”, indicó. Sin embargo, destacó que “no renunciaré al cargo porque tengo un presidente de la República que jamás me dejó solo”.

Calloia afirmó que todo lo acaecido en torno al aval y al caso Pluna ha dañado la imagen del Banco Republica e indicó que los que critican “no pueden pretender hacer caer el banco donde está sentado todo el país. No se dan cuenta que se están serruchando las patas”.

“Me da pena por el país, me da muchísima pena que exista en el Uruguay personas capaces de fundir el Banco República con tal de obtener un rédito político”, destacó.

Consultado sobre el apoyo que le brindó el presidente José Mujica, Calloia recalcó que el mandatario “tuvo la delicadeza de en los perores momentos de esta situación llamarme para darme su apoyo”, algo que no ocurrió desde filas del Frente Amplio ya que, explicó, “muy pocos compañeros lo hicieron”.

Respecto al aval que se otorgó para la empresa Cosmo subrayó que el mismo jamás hubiera sido entregado por un banco privado porque a esas empresas no “le importa si el país tiene conectividad. A un banco privado le importa su tasa de ganancia, a nosotros nos importa el país”.

Calloia también confirmó que la aseguradora argentina Boston comunicó este jueves al gobierno su compromiso de pago de los US$13,6 millones, correspondientes al aval otorgado a la empresa Cosmo, con la cual pudo participar de la subasta de los siete aviones Bombardier el pasado lunes 1º de octubre.

Con respecto a la información publicada en el día de hoy por el diario El Observador y que asegura que el BROU accedió al pedido de Cosmo para que el destino de los US$ 13 millones del aval sea el Ministerio de Economía y Finanzas y no el fideicomiso, Calloia expresó que “no es correcto”.

“El BROU no puede acceder a nada porque para acceder a algo tiene que consultar a su cliente que es Cosmo, para tomar cualquier decisión respeto a ese aval tengo que consultar a Cosmo y ellos autorizarme a hacer ese tipo de operaciones, porque yo le di el aval a Cosmo que es mi cliente”, explicó el titular del banco.

Calloia sí confirmó que se le hizo esa consulta a la empresa española “para saber si podíamos modificar los términos del aval en ese sentido”, finalizó.

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Larrañaga y Bordaberry: cuando el Twitter sirve para no decir nada

Las declaraciones que este viernes realizó el titular del Banco República (BROU) Fernando Calloia a radio Carve repercutieron en las principales figuras de la oposición, desde donde el líder nacionalista Jorge Larrañaga y su par colorado Pedro Bordaberry lo criticaron.

“Un montón de carcamanes no me va a sacar de mi cargo”, dijo este viernes por la mañana el titular del BROU, fustigando a quienes lo cuestionaron por su actuación en el caso Pluna y el aval a la empresa Cosmo.

Tras las declaraciones, Larrañaga escribió en Twitter: “El Sr. Calloia, presidente del BROU, no puede constitucionalmente hacer las declaraciones que hizo. Es un atrevido y debe ser removido”.

Su mensaje fue respondido por Bordaberry: “Calloia está desesperado Jorge, desesperado y lo están dejando solo, entonces arremete, nuestra solidaridad ante el ataque”, escribió en la red social.

El “diálogo” continuó con otro tweet del senador blanco: “(Calloia) Expuso al BROU al otorgar aval de boca en negocio simulado. Es el investigado y sale a atacar. Un irresponsable!”

Nota de Redacción: Para que las cosas queden claras, el artículo de opinión fue escrito horas antes que Calloia saliera con un hacha y que Larrañaga y Bordaberry “respondieran”.

 

Artículo publicado el 9 de noviembre de 2012 en la web de Causa Abierta

Daniel Noviembre 23, 2012 at 12:54 pm Editar - Reply

Estos señores que ocupan cargos en el actual gobierno, se olvidan muy fácilmente que ellos hacían las mismas cosas de las cuales ahora se sienten acosados.
Lo primero que deberían de hacer es reconocer públicamente que ellos hacían lo mismo pero que se dieron cuenta que estaban equivocados, que lo hicieron con fines políticos. hasta que no hagan eso no están en posición de reclamar nada.

Soy feo, jueza, tengo miedo que me condene

Soy feo, jueza, tengo miedo que me condene

Por Carlos Lemos

Nunca tuve pinta. Más bien soy feo y ahora, para peor, viejo. A esta altura del mes ya estoy contando las monedas. Soy periodista y confieso que es la primera vez que siento miedo de verdad, y pensar que estuve metido en todas las selvas del mundo. Y mi temor es que algún día me atreva a cruzar la frontera de Maldonado y caiga en manos de la jueza Adriana Graziuso. Es un hecho que me expulsa o, si le da la loca, me procese por porte de cara.

Es que la blonda administradora de justicia se ha convertido en la implacable espada de los desarrapados. Que ninguno ose poner un pie en Punta del Este y mucho menos si es uruguayo, porque la Graziuso este verano está imparable y ya decidió blindar el balneario.

Ahh, que belleza esta jueza. Hay que tomar debida nota de las órdenes que impartirá a la Policía y a la Prefectura Naval. Una de ellas es impedir que lleguen a su coto de caza aquellas personas que tengan antecedentes.

Pero la jueza no para ahí, por favor, tampoco podrán circular personas que carezcan de lo imprescindible para subsistir y puedan constituirse en potenciales delincuentes.

Armó un corralito de tal naturaleza que solo se podrá ingresar al departamento de Maldonado en auto o, con reparos, en motos de alta cilindrada. Nada de motociclos baratitos, ehh.

Para los marginados que viven en el departamento se prevén otras medidas. Todavía no está claro si se levantará un cerco alrededor de los rancheríos o desde Montevideo partirán las tanquetas de Bonomi para disuadir.

Adriana, para hacerlo más íntimo, ordenó que la Policía identifique a las personas en situación de calle y con antecedentes que lleguen al departamento para aplicar la ley de vagancia, mendicidad y estados afines.

Nada de mendigos, ebrios, toxicómanos, en situación reveladora de inclinación al delito, o simplemente pobres.

Maldonado es el único departamento donde la Justicia (Adriana) aplica la Ley de Vagancia, aprobada el 14 de octubre de 1941.

No se puede llegar a Maldonado sin tener un trabajo o un sustento mínimo para vivir. Bajo ningún punto de vista.

Para la jueza resulta significativo que muchas personas sin antecedentes empiezan a cometer su primer delito en Maldonado.

Ella cuenta que llegan y se instalan en los asentamientos de la ciudad con una vulnerabilidad enorme, sin la contención de su familia, sin posibilidades de trabajar y menos dónde quedarse.

Agrega Adriana, son personas sin oficio ni preparación que terminan delinquiendo por una simple razón de subsistencia. Aquí tienen su primer antecedente.

Un verdadero asco, rubia.

Los políticos de izquierda, derecha y centro del país están encantados con Adriana. La Suprema Corte de Justicia muda.

De los operadores turísticos ni hablar. Antes de que pise la vereda le extienden una alfombra del color que ella prefiera.

Por suerte en Uruguay aún hay jueces. La mayoría de ellos ya se pronunciaron en contra de la forma en que esta mujer administra justicia.

Expertos en criminología ya la han triturado varias veces. Le tiraron por la cabeza tratados legales, sociales, en fin.

Pero Adriana es inmune a las críticas de jueces, abogados y defensores de derechos humanos.

Tiene todo el poder.

Por eso temo.

 

Artículo publicado el 8 de noviembre de 2012 en la web de Causa Abierta

  1. frydy Noviembre 8, 2012 at 11:46 am Editar - Reply

    la culpa no la tiene el chancho(la chancha en este caso),sino el que le rasca el lomo..
    no leí que ninguna ong ni asociación de desaparecidos o fliares.o similar,ni la ex fiscal Guianze (ahora en Oficina de derechos Humanos),ni el vocero de la SCJ,ni el MPP, hagan ni comenten,ni declaren contra esta gordita facha,con pelo teñido a lo Silvia Suller.
    Y psí,tamos en el país del ricardito,lo importante qe el fin de semana hay clásico..
    jajajajaja

  2. elotropepe Noviembre 8, 2012 at 5:48 pm Editar - Reply

    Para què està la ley de vagancia ?
    Por què se aplica algunos y a otros no ?
    Por què no se deroga si es obsoleta ?

    Es Uruguay señores… Bienvenidos !!

Ricardo Peirano defiende al buitre

Ricardo Peirano defiende al buitre

Este domingo el dueño del diario económico El Observador se despertó lúcido. En razón de ello y bajo el título “De buitres y águilas” explica la diferencia entre las dos aves de rapiña. Sus giros idiomáticos le permiten formar opinión al castigar y defender al mismo tiempo a los buitres y subirse al vuelo de las águilas, tan nobles ellas. Y salta de ala en ala para pegarle a la presidenta argentina. Un genio el tipo.

Comienza enseñando que “Se llaman fondos buitre a aquellos fondos de inversión que compran deuda de países en default o casi en default para hacer una ganancia cuando se llegue a un arreglo aún con una quita importante.”

Gracias, Ricardo, es toda una novedad.

Como conoce del tema, y mucho, agrega. “Si, por ejemplo, se compran bonos al 30% del valor nominal, se puede hacer una ganancia aunque el arreglo sea con una quita de 50% o 60%. El adjetivo de “buitre” indica la forma de accionar de fondos con capacidad de inversión que compran bonos a bajo valor aprovechando que alguien quiere vender para luego recuperar algo de lo que está en litigio.”

Imagino que tú nunca anduviste en esos entuertos, ¿verdad, Ricardo?

Su sesudo análisis enseguida va al grano: Argentina. Agrega que “el tema de los fondos buitre volvió a la arena pública cuando el Elliot Management, que maneja unos US$ 20.000 millones, embargó la Fragata Libertad, buque escuela de la Armada argentina en un puerto de Ghana.”

¿Volvieron los buitres, Ricardo, ¿Y cuándo se fueron que no me enteré?

Ya metido de lleno en el punto al que quería llegar, Don Peirano nos recuerda que “Elliot fue uno de los acreedores de la deuda argentina que no aceptó el arreglo alcanzado en 2007 con las quitas más grandes de la historia: 65%. Para cobrar sus créditos, Elliot siguió litigando por todo el mundo para hacerse de activos del Estado argentino.”

Claro que está hablando del buitre. Solo que el término litigar puede llamar a confusión. En rigor, Ricardo, deberías explicar que Elliot, a quien nombras con tanto respeto, lo único que hizo fue perseguir hasta los confines del mundo al Estado argentino para rapiñarle lo que “es suyo”.

Y Peirano no pudo evitar que una lágrima recorriera su mejilla al reconocer que “Elliot solo tuvo éxito con la Fragata Libertad. El valor material del buque del buque escuela no es demasiado elevado, pero su valor simbólico sí lo es. Y ello generó considerable conmoción en Argentina. La presidenta llegó a decir “nos quitarán la fragata pero no la libertad”.

Es por eso que le pega un reto al buitre. Solo le falta tratarlo de tarado. Dice Ricardo: “Cuando aún los ánimos siguen caldeados por el embargo, Paul Singer, CEO del fondo Elliot, no tuvo mejor idea que echar más leña al fuego al explicar los motivos para embargar la fragata.”

Este Singer, qué bárbaro. ¿Es amigo tuyo, Ricardo?

Mirá, Ricardo, tú tienes toda la razón del mundo, Singer es un verdadero idiota, cómo va a decir que su fondo había comenzado a comprar bonos argentinos cuando aún no estaban en default porque los consideraba baratos en relación con el potencial económico del país. Y que luego, con el default y el desmanejo económico, decidieron no transar y buscar la recuperación del máximo posible.

Lo que trata de explicar Peirano a continuación no deja de ser desopilante. Atribulado, él mismo se pregunta: “No sé cómo catalogar a Singer, que hizo una ganancia exorbitante del 400% al negociar en los años 90 con deuda peruana, amenazando con hacer entrar en default toda la deuda peruana. Si no es buitre, por ahí anda.”

Pobre Singer, cómo es posible que hables así de él, Ricardo. Mirá que resultaste ser un chico malo. A los amigos no se los puede fustigar de esa manera. Casi, casi que lo calificás de buitre. Pará, ché.

Pero como siempre hay que dejar una puerta abierta, Don Peirano después de rozar al buitre le pasa una mano por el lomo, no sea cosa que a la vuelta de la esquina lo necesite.

A rengón seguido se pone del lado de Singer. “Algo de razón tiene, Argentina tiene un enorme potencial que no alcanza a desarrollar. Es más, Argentina ya estuvo, como dice Singer en su carta, en el sexto lugar del ranking mundial de economías desarrolladas.

Ahh, Ricardo, cómo sabe este hombre de economía. No importa que sea un buitre ¿verdad? ¿o lograste confundirme?.

Entonces Peirano toma distancia monacal: “Me tiene sin cuidado el señor Singer y sus fondos. No me interesa la Fragata Libertad ni la posición de CFK al respecto. Pero sí me concierne y me duele que Argentina no haya mantenido la posición que tenía a principios del siglo pasado en el concierto de las naciones, y que ese declive se deba más a errores propios que a méritos ajenos.”

Me parece, Ricardo, que no es forma de hablarle así a un hombre de tu propia especie. Además, eso de llorar por Argentina ya es viejo. Te convendría cambiar el disco.

De golpe y porrazo cambias de escenario: “Japón y Alemania se acercaron claramente a Estados Unidos después de la segunda guerra mundial, pero fue principalmente debido a la recuperación de ambas potencias que al retroceso americano.”

No es tan así, Ricardo, ambos países quedaron hecho añicos y se levantaron sí, pero no te olvides que de EEUU partieron barcos de dólares.

Y de vuelta tu pluma se para en Argentina. “Perdió posiciones y dejó el top ten del mundo por errores propios. Se encerró en sí misma, obstaculizó el desarrollo de su inmenso potencial agrícola, desmanteló las instituciones democráticas, hizo del no cumplimiento de reglas y normas una especie de deporte nacional –el festejo del default en el Congreso en 2001 fue el acto supremo de esta actitud–. Y, aun con la democracia recuperada, ha mostrado desdén en el respeto de la ley, del estado de derecho y de los tratados internacionales, de la separación de poderes.”

Acá sí me dejas tieso. Me parece estar leyendo Clarín. Confieso que no me queda claro cuando hablas de los tratados internacionales. ¿Te refieres a los que defendían a los buitres?

Y otra cosa, porque ahora el atribulado soy yo, acaso la horda militar no arrasó a la Argentina como lo hizo con toda América Latina? ¿Por qué ni por asomo mencionas la reciente época del genocidio en el continente?

Para finalizar te saltó el poeta: “Un país llamado a volar tan alto como las águilas o como el cóndor andino, se ha estancado por décadas. Y aún ahora, en una década de excepcional bonanza en estas latitudes, se da el lujo de desaprovechar una oportunidad de oro para ponerse a rueda con los demás países. Da lástima y una gran pena para quienes queremos a Argentina, y queremos que desarrolle todo su potencial. Pero, en vez de volar como las águilas, prefiere pelear contra los buitres. Muy triste.”

En verdad que tu caceroleo verbal no deja de ser un gran apoyo para la derecha movilizada. No te angusties por el futuro de Argentina. Sigue siendo un país con un potencial enorme, tanto que vuela como las águilas y le da el cuero para pelear contra los buitres. Quedate tranquilo, Ricardo, pues tus amigos ricos de Argentina no van a ir presos. No es delito ser rico.

La prensa sana debe ayudar a desentrañar marañas. A explicar las implicancias entre el poder, el dinero malhabido y los escribas. Y, honestamene, creo, tú no estás en ese bando.

Artículo publicado el 11 de noviembre en la web de Causa Abierta

Ulises, mi querido rottweiler

Ulises, mi querido rottweiler

Por Carlos Lemos

Corría el mes de octubre de 1998. Mi esposa y yo estábamos conversando con mi hermana y su esposo argentino, hoy fallecidos. Les traje un regalito, gritó uno de mis hijos. Como en mi hogar nunca se acostumbraba a pasar llave, el adolescente entró a paso de campeón. Tenía entre sus manos un bultito negro y lo depositó en el living. Quedamos todos sin palabras, menos aquél porteñazo, peronista de la primera hora. “Pero esto no es un perro, es un renacuajo”. 

Y razón le asistía. Ese bichito cabezón se había quedado quieto con las patas traseras extendidas hacia atrás. Nada que ver con los canes que siempre habíamos tenido. Nació el 12, el día de la raza, informó mi hijo y se rajó.

Acababa de morir nuestro querido perro callejero “Batuque”, después de pasar 17 años deambulando por el barrio. Los vecinos le llamaban “Capitán”, porque era guapo y enamoradizo. Todavía no habíamos procesado el duelo, cuando ese alemán de pura raza y pinta de bonachón venía a ocupar su plaza.

Ulises, se llamará así, sententenció alguien de la familia. No pude contener una carcajada. Qué tenía de especial ese bichito que le ponían el nombre del temible jefe griego durante la guerra de Troya. No jodan, repliqué, y, por supuesto el nombre no fue cambiado. Como siempre yo no tenía la última palabra.

Mirá que es un rottweiler, cuando empiece a crecer se convierte en una fiera. En cualquier momento pesa más que vos y te come. ¿Tenés idea de la fuerza de su mordedura?. Te destroza. Esa fue la advertencia de mi cuñado y por un momento temí, sobre todo por mis tres hijos adolescentes. Por supuesto que mi esposa no escuchó nada. Inmediatamente se enamoró de él y lo recogió en su regazo.

Y el bicho empezó a crecer, y cómo. Durante años se subía y bajaba de la cama matrimonial, mientras mi mujer y los tres pibes se hacían una fiesta con él.

Un día me cansé de tanta desprolijidad y le grité: “Ulises, bajate de la cama, ya”. Puse cara de hombre serio y como toda respuesta el mastín abrió su boca. Cuando reparé en esas muelas tituradoras sentí temor, pero igual fui por la revancha.

Bajate ya. Para mi asombro el enorme cuerpo se desperezó y con lentitud descendió hasta el piso y me miró. De allí en más pasamos a ser amigos. Había comprendido quién era el amo.

No lo saquen sin cadena, advertía a diario a mi familia. Pero los chiquilines y mi señora ni bola que me daban y yo vigilaba desde la ventana.

No dejaba de ser gracioso verlos a su alrededor cuando caminaba manso en busca del pasto reparador para su estómago y mucho más cuando otros perros, cuando lo veían, pegaban la vuelta sin chistar.

Cuando el turno me tocaba, no dudaba un instante en colocarle la correa para sacarlo a la calle. El peor momento que me hizo pasar fue cuando le llamó la atención aquél puesto de pescado. Colocó sus patas sobre el mostrador y lo derrumbó. Pedí mil disculpas, acomodé con paciencia la merluza desparramada, en medio de la mirada absorta de decenas de vecinos. Enseguida volví a casa con Ulises, casi arrepentido.

Hoy tiene 14 años y va rumbo a los 15. En edad humana, dicen, ya tiene 98 años. Es decir bastante mayor que yo.

Para Hugo, el veterinario, es casi una leyenda. Él siempre me repite: pensar que estos perros tienen una vida máxima de 10 o 11 años.

Claro que durante todos estos años me informé sobre ataques feroces de rottweilers que despedazaron a seres humanos. El último, en San José, fue terrible. Pobre mujer. Claro que de inmediato sus atacantes fueron sacrificados.

Pero, el año pasado pasé el invierno más crudo de mi vida. Y esos tres meses me convencí que no tenía en mi casa a un asesino.

Mi esposa cayó en una depresión mayor, como me había sucedido a mí cinco años antes. Mi hijo mayor se la llevó para su apartamento.

En la casa quedamos los dos solos. Ulises y yo. De tanto en tanto aparecían mis hijos para darme una mano.

Sin embargo, la mayor parte de ese tiempo gélido, ambos la pasamos solos durante días y días.

La ausencia de Cristina había calado mi alma. Lo que no sabía es que Ulises también estaba devastado.

Recuerdo que en las madrugadas, ni siquiera cuando el sol se animaba a salir, yo saltaba de la cama y corría hasta la ventana de la cocina que da al fondo.

Y ahí estaba, como siempre, con su cara triste. Yo prendía un cigarro y él me miraba. Así pasábamos varios minutos. Ojos contra ojos.

Él y yo adelgazamos a la carrera, no porque faltara un plato de comida, sino porque ninguno de los dos teníamos ganas de ponernos nada en la boca.

No se como sobrevivimos ese invierno. Él se enfermó y yo también.

Hasta que un día Cristina volvió a casa y sucedió un milagro. Las plantas marchitas del jardín y el fondo se pararon a su paso.

Mi mujer se había repuesto. Nos miró a los dos como diciendo aquí estoy. Yo volví a nacer, pero lo más increíble es que los ojos de Ulises volvieron a la vida.

Empezó a retozar como si tuviera cuatro meses. Ese viejo perro comió de la mano de Cristina como no lo había hecho en 90 días.

Al día de hoy me sigo preguntando si el amo soy yo realmente. O es Ulises. Digo, por su pulsión de vida.

 

Artículo publicado el 12 noviembre de 2012 en la web de Causa Abierta

  1. Dan Mar Noviembre 12, 2012 at 1:14 pm Editar - Reply

    Buenísimo.

  2. erik Noviembre 13, 2012 at 11:20 am Editar - Reply

    Camarada, colega, socio, compinche, compadre, amigo
    marido, cónyuge, esposo,soporte….. una criatura maravillosa!!!

  3. ALICIA Noviembre 13, 2012 at 1:08 pm Editar - Reply

    CRISTINA ES UNA MARAVILLOSA MUJER. LA VERDAD QUE TE FELICITO,ME EMOCIONE FUERTE!!

Filósofo kirchnerista arremete contra los uruguayos

Filósofo kirchnerista arremete contra los uruguayos

José Pablo Feinmann, que presume de filósofo fiel al kirchnerismo, atacó desde su audición radial al dibujante Hermenegildo Sabat y de paso la emprendió contra los uruguayos. “Son antiperonistas”, indicó.

Feinmann salió muy duro a atacar a Hermenegildo Sábat por un dibujo de Cristina Fernández con un ojo morado. Lo trató de “ignorante” y de “no saber un pito” de cómo tratar a una mujer.

Pero también le cuestionó un dibujo de 2008 en el que la Presidenta aparecía con dos curitas sobre la boca y la cara de Néstor Kirchner al costado: en términos similares a los que entonces utilizó la propia Cristina en un acto público, Feinmann lo acusó de enviar un mensaje mafioso.

En su programa en Radio Continental “La creación de lo posible” que se transmite los domingos a la madrugada, Feinmann se despachó también contra los uruguayos en general, sin pasar por alto que Sábat nació en el vecino país. “Son antiperonistas”, manifestó, aunque dijo que algunos no son así “como Víctor Hugo Morales”, en referencia al relator deportivo, también prokirchnerista.

“Usted es un ignorante Menchi (…) usted no sabe un pito de la defensa de género, de la defensa de la mujer, no sabe que en México a las mujeres las matan como ganado, y que esta es una etapa en que hay que defender a las mujeres. Usted no sabe que hay miles y miles de mujeres golpeadas por los machos de la Argentina, que cuando pierden una discusión le dan una piña a su mujer”, remarcó Feinmann.

El filósofo le pidió a Sábat, directamente, que no dibuje lo que piensa y trajo a colación el dibujo de hace más de tres años. “Todos sabemos cómo piensa (Sábat). Pero que no lo dibuje”, pidió. “Era un dibujo mafioso. La mafia dice ‘mejor callate’, ‘callate o ya vas a ver lo que te pasa’”.

Luego de que la Legislatura aprobó un repudio a raíz de una petición de la legisladora Gabriela Cerruti, Sábat -un artista de renombre internacional- fue respaldado por cientos de periodistas y por la misma Academia de Periodismo.

“La caricatura sólo se puede entender como una manifestación de humor político , que tiene una tradición más que centenaria en la Argentina. Vincularla con la violencia de género, como hizo la Legislatura, es una hipótesis temeraria completamente lejana de la calidad humana y artística de Sábat”, salieron al cruce los periodistas.

A Feinmann no le importó. “Picasso y Dali eran mucho más maestros (pero) Picasso nunca lo dibujó a Hitler dándole una piña a una mina”, argumentó. “Esa gente (Picasso, Dali, etc) no hacía esas cosas, no rebajaba su arte con esas cosas”, dijo. Luego, terminó con un reto hacia el maestro: “Muy mal, Menchi, a las mujeres no se les pega. Usted no puede mostrar la derrota política de Cristina Fernández como el golpe que le provocó un moretón en un ojo”.
UyPress

Que el tercer perro me entierre

Que el tercer perro me entierre

Por Carlos Lemos

Sobre él ya escribí (Ulises, mi querido rottweiler). Pero este miércoles sufro su ausencia. El inhumano calor de la Navidad me lo mató. Estoy desconsolado, fumo, tomo mate y miro por la ventana del fondo. Espero verlo en cualquier momento, pero no será. 

Los canadienses dicen que los perros entienden hasta 160 palabras, pero estoy seguro que Ulises comprendía algunas más y sus miradas silenciosas eran un remanso.

Antes supe amar a Batuque. Perro callejero y romántico. Ulises era distinto, parecía un asesino y era más dulce que la miel.

No estoy en condiciones de sacar cuentas. Batuque me acompañó 17 años y Ulises 14.

Calculo, al boleo, que son más o menos 200 años y pico de vida humana. Me parece que los traté bien y recibí de ellos una devolución de vida inesperada.

Tendré que procesar este duelo. Luego iré por el tercer perro. No puede ser de otra manera. Será el último, digo, por un simple cálculo matemático.

Para mí ha sido suficiente. Que el tercero recoja mi cadáver.

 

  1. pomadita Diciembre 26, 2012 at 9:23 am Editar - Reply

    Carlos,lamento mucho la pérdida de su compañero Ulises.
    El perro es el único amigo del hombre,los demás no son amigos,sólo allegados.
    Cada uno es irremplazable,porque todos tienen carácteres y personalidades distintas,pero todos poseen en común la fidelidad y el amor incondicionales.
    Ulises, su nombre me recuerda el episodio de la Odisea,cuando Argos el perro de Ulises es el único que lo reconoce y se arrima a sus pies para morir..

  2. Elvira Diciembre 26, 2012 at 9:39 am Editar - Reply

    Muy bien pomadita, yo también entiendo el sufrimiento del señor carlos

Con o sin fin del mundo: Las nueve cosas que desaparecerán durante el curso de nuestra vida

Con o sin fin del mundo: Las nueve cosas que desaparecerán durante el curso de nuestra vida

Si este viernes el mundo sobrevive, prepárense para imaginarse viviendo en un mundo en donde no exista una oficina de correos. Eso es lo primero. Los correos de todos los países están sufriendo profundos problemas financieros que probablemente no puedan ser sostenidos a largo plazo. Los correos electrónicos, Federal Express , el UPS y otros servicios similares casi han acabado con el ingreso mínimo necesario para mantener las oficinas de correos con vida. En la actualidad, la mayor parte de la correspondencia diaria que nos trae el cartero está integrada por cartas de propaganda (correo basura) y facturas a pagar.

El Cheque

De hecho, en Gran Bretaña ya están sentando las bases para acabar con los cheques en el año 2018. El procesamiento de los cheques cuesta miles de millones de dólares al sistema financiero. Las tarjetas plásticas de crédito/débito, al igual que las transacciones en-línea causarán la eventual desaparición del cheque. Esto también tiene relación directa con la muerte de la oficina de correos. Si ustedes dejaran de pagar sus facturas por correo y dejaran de recibirlas por ese medio, no les quede la menor duda de que la oficina de correos iría a la quiebra.

Los Diarios

Las nuevas generaciones simplemente han dejado de leer los diarios. Ciertamente, ellos ya no se suscriben a la edición impresa de los diarios. Esta costumbre desaparecerá al igual que desparecieron el lechero a domicilio y el hombre que buscaba tu ropa sucia para llevarla a la lavandería.

Y si planean dedicarse a leer los diarios en-línea, prepárense a pagar por ello. El incremento de dispositivos móviles de Internet y de lecturas electrónicas ha hecho que todos los editores de periódicos y revistas formen una alianza y se reúnan con Apple, Amazon, y las compañías de teléfono celular más importantes, a fin de desarrollar un modelo para los servicios de suscripción pagados.

Los Libros

Ustedes dirán que nunca abandonarán la versión física de un libro que pueden tomar en sus manos y disfrutarlo mientras cambian las páginas. Yo dije lo mismo cuando me dijeron que descargue música deiTunes pues me negaba a abandonar mis CDs! Pero rápidamente tuve que cambiar de idea cuando descubrí que podía conseguir discos a mitad de precio y sin salir de casa para obtener lo último en música.

Lo mismo ocurrirá con los libros. Actualmente, ustedes pueden navegar por una librería en-línea, e incluso leer un capítulo del libro que les guste antes de comprarlo. Y el precio a pagar será menos de la mitad del precio que pagarían por un libro real. Y piensen en la conveniencia! Una vez que comiencen a mover sus dedos sobre una pantalla en vez de sobre un libro, se darán cuenta que se meterán de pleno en la historia y no podrán esperar para saber qué sucede a continuación… y entonces se olvidarán que están sosteniendo en sus manos un aparato electrónico en vez de un libro. .. Aunque…í no es lo mismo leer un libro moviendo los dedos sobre una pantalla, que sentir la textura del papel y percibir el olor del mismo….

El Teléfono Convencional

A menos que tengan una familia numerosa y hagan una gran cantidad de llamadas, ustedes ya no necesitan un teléfono convencional. La mayoría de las personas simplemente mantienen el teléfono convencional porque siempre lo han tenido, pero deben tener en cuenta que están pagando un precio doble por un servicio que ahora es extra. Todas las empresas de telefonía celular le permitirán llamar a los clientes usando el mismo proveedor de su teléfono celular, sin cargos por minuto.

La Música

Esta es la parte más triste de esta historia de cambios! La industria de la música está sufriendo una muerte lenta. No sólo debido a las descargas ilegales desde la computadora, sino también a la falta de música nueva e innovadora que pueda llegar a la gente que quiera escucharla.

La “música ” de hoy no tiene la armonía, la melodía, la orquestación, la letra, el romanticismo de la música de antes. Uno de los problemas para esto ha sido la codicia y la corrupción. Los sellos discográficos y los conglomerados de radio están simplemente auto-destruyéndose.

La “música de catálogo” representa más del 40% de la música comprada en la actualidad, lo cual significa música tradicional con la cual el público está familiarizado, así como también artistas de mayor edad que ya han sido consagrados. Esto también es válido en el circuito de conciertos en vivo. Para explorar este tema fascinante e inquietante, consulten el libro, Apetito por la Auto-Destrucción (“Appetite for Self-Destruction”), escrito por Steve Knopper, y el video documental titulado Antes de que la Música Muera (“Before the Music Dies”)

La Televisión

Las ganancias que recibían las redes de televisión se han reducido dramáticamente, y no únicamente debido a la crisis económica. La gente está viendo programas de televisión y películas en sus computadoras. Y además, están divirtiéndose con juegos computarizados y haciendo un montón de otras cosas que ahora ocupan el tiempo que antes lo pasaban frente al televisor.

Los programas que se pasan en horarios de máxima audiencia han degenerado tanto que han descendido más allá del denominador común más bajo. Los precios que cobran las compañías de cable están por las nubes y los anuncios salen cada 4 minutos y 30 segundos. Yo digo “hasta nunca” a la mayoría de estos programas y compañías de cable! Es hora que las compañías de cable dejen de convertir nuestras vidas en una tortura. Dejen que la gente elija lo que quiere ver… ya sea en-línea y/o a través de Netflix.

Las “Cosas” que Ustedes Poseen

La mayoría de las cosas que poseemos o solíamos poseer son todavía parte de nuestras vidas, pero en realidad podríamos no poseerlas en el futuro. Por ahora, estas cosas podrían estar simplemente “residiendo en la nube”.

En la actualidad, sus computadoras tienen un disco duro y ustedes pueden guardar ahí fotos, música, películas y documentos. Su software está en un CD o en un DVD, y ustedes siempre podrán volver a instalarlo si eso es necesario.

Pero todo eso está cambiando. Apple, Microsoft y Google están en el proceso de completar sus últimos “servicios en la nube.” Esto significa que cuando se encienda una computadora, la Internet se integrará al sistema operativo. De tal manera que Windows, Google y el sistema operativo MAC estarán ligados directamente a la Internet.

Cuando ustedes hagan clic en un icono, se abrirá algo en la nube de la Internet. Cuando ustedes guarden algo, ese algo se guardará en la nube. Y ustedes probablemente tendrán que pagar mensualmente una cuota de suscripción al proveedor de la “nube”.

En ese mundo virtual, ustedes podrán acceder a su música, sus libros, o sus cosas favoritas ya sea desde su computadora portátil (laptop) o desde cualquier otro dispositivo portátil. Esa es la buena noticia.

Pero, ¿serán ustedes los dueños reales de cualquiera de estas “cosas”, o todas estas cosas podrán desaparecer en cualquier momento con un gran “PUUF?” ¿Serán casi todas las cosas en nuestras vidas desechables y arbitrarias? No te dan ganas de correr al armario y sacar ese álbum de fotos, o tomar un libro de la estantería, o abrir una caja de CDs y sacar el disco que te gusta?

La Privacidad

Si alguna vez existió un concepto que podemos mirar retroactivamente con nostalgia, ese concepto sería la privacidad. Un concepto que ha desaparecido. Un concepto que de todas maneras desapareció hace mucho tiempo.

Hay cámaras en la calle, en la mayoría de los edificios, e rporadas en sus computadoras y en su teléfonos celulares. Por consiguiente, pueden estar seguros que “Ellos” saben quiénes son ustedes y en dónde se encuentran, saben hasta las coordenadas GPS, y pueden ver totalmente la calle en la viGoogle.

Si ustedes compran algo, sus gustos son colocados en un trillón de perfiles, y los anuncios de “ellos” cambian para reflejar esos gustos. Además “ellos” tratarán de convencerles, una y otra vez, para que compren alguna otra cosa.

Lo único que nos quedará sin que “ellos” hagan ningún cambio será nuestros “Recuerdos”… pero ojalá que el Alzheimer no nos despoje también de ellos!!!

Junta médica tritura al forense y le da la razón a Policía Técnica por muerte de la joven del balcón

Junta médica tritura al forense y le da la razón a Policía Técnica por muerte de la joven del balcón

Por Carlos Lemos

El juez de Adolescentes de 4º Turno Gerardo Peduzzi Duhau recibió este viernes el dictámen de la junta médica del Instituto Técnico Forense que destroza punto por punto la fábula montada por el forense Willy López en torno a la manera en que murió la joven del balcón, Soledad Barrios. 

Era absolutamente previsible. (Leer “La muerte de la joven del balcón, un forense poco creíble y aquél día que orinamos todos juntos”, en sección editorial de “Causa Abierta”.)

En un reportaje, el referido forense, oscuro por cierto, no solo montó una suerte de ópera en relación a cómo murió la desgraciada chica sino que se atrevió a “indignarse” con la Policía Técnica.

El forense en cuestión tiene un largo rosario de grotescos errores.

Crímenes por suicidios, autopsias telefónicas, libertad para asesinos y cárcel para inocentes. No obstante, siempre ha salido indemne por razones inexplicables, aunque entre sus propios colegas como señalan en sus comentarios y en otros ámbitos se conoce de sobra su modus operandi.

En rigor, “Causa Abierta” se siente en la obligación de emplazar a la Suprema Corte de Justicia, por ser “la cabeza mayor”, ya que bajo su órbita se encuentra el Instituto Técnico Forense, en el cual trabaja desde hace 30 años este personaje.

Por ahora es todo. Este sitio aguardará una horas hasta que la Corporación decida algo al respecto.

La muerte de la joven del balcón, un forense poco creíble y aquél día que orinamos todos juntos

La muerte de la joven del balcón, un forense poco creíble y aquél día que orinamos todos juntos

Por Carlos Lemos

“Causa Abierta” debe confesar que desconocía que el forense que dijo que la joven Soledad había sido asesinada era Willy López. Ahora este portal de noticias tiene que dar un giro de 180 grados porque el médico, en realidad, nunca dejó de ser un hombre de televisión. De forense, nada. Es más, en lo personal nunca me imaginé que dicho “técnico” siguiera en funciones.

López es un hombre muy extraño y a la vez peligroso. Tanto que su febril imaginación, por decir poco, recreó un escenario criminal hace años que liberó a los culpables y metió presos a los inocentes por un crimen atroz.

Claro que el disparate de López quedó desbaratado cuando el juez de la causa que estaba de licencia volvió a su despacho y puso las cosas en su lugar. Es decir los culpables volvieron entre rejas y los inocentes recuperaron la libertad. Fue muy feo y lo viví personalmente.

Yo orinaba en un mingitorio, en otro lo hacía el fiscal Miguel Angel Langón Cuñarro (si el mismo que da conferencias), a su lado lo hacía el abogado Víctor Della Valle y al otro costado el forense en cuestión.

¿El baño?

El del juzgado de 20o. (turno) en Mercedes y Ejido.

Ahh, que recuerdos… Escuché todo, claro está.

Después del zafarrancho la jueza del Opus Dei tuvo que renunciar. No debió enamorarse de un asesino serial que está preso desde hace 20 años. ¿Verdad?

Para ilustrar a los lectores se trató del caso del empresario González (así lo llamaban, porque en realidad era un mafioso de la frontera), cuyo cadáver maniatado y con un tiro en la cabeza fue encontrado en las profundidades de un aljibe en Los Cerrillos.

Pero hay muchos más relatos para hacer de este forense. En su momento nos ocuparemos de él.

El problema ahora es que se metió con un caso de extrema sensibilidad que involucra a muchas personas y ni hablar a la desgraciada víctima.

Ahora entiendo porqué Bonomi está furioso.

Es que el Willy respondió de esta manera a la pregunta ¿De dónde partió el disparo que mató a Soledad Barrios?

“El balcón (en el que estaba) tiene un techo enorme. La única opción es que (el disparo) fue tirado desde abajo, porque si no hay que presuponer que dispararon desde el techo hacia abajo, lo cual es imposible.”

El informe de Policía Técnica sostiene que la bala atravesó el cuerpo de arriba hacia abajo. ¿Por qué usted lo niega?

“Es un tema de física elemental. Si una bala pierde fuerza y va cayendo, la agarrás con la mano. Un proyectil de fusil de asalto ligero, un 38 común y silvestre, tiene un alcance de 1.500 metros. Va cayendo, hace una parábola y cae, pero ya sin fuerza. No entra ni en una sandía ni en una ciruela. Si el proyectil penetró y atravesó el tórax y órganos y salió es porque tuvo suficiente energía cinética, velocidad y fuerza como para lograrlo. No puede estar en caída.”

¿Podría haber hecho una parábola, haber subido y luego bajado?

“(Si es así), era una pistolita de juguete, una escopeta de aire comprimido con un balín de plástico.”

Policía Técnica no dice eso.

“A los de Policía Técnica que estuvieron conmigo, a los que hicieron el levantamiento del cadáver, les quedó muy claro por dónde entró el proyectil y por dónde salió.”

¿Por qué el informe dice otra cosa?

“Eso lo dejo a criterio de Policía Técnica. ¿Por qué cambia una versión que todo el mundo vio? Algo pasa. ¿Por qué razón cambian cómo son las cosas? Testigos de lo que estoy diciendo son el juez, el comisario, el jefe de zona, Bomberos, el médico de Bomberos. A éste último le pregunto: “¿Por qué el orificio del hombro tiene salida?” Me queda mirando y le digo: “Porque tiene la piel hacia fuera”. Si fuera de entrada tendría la piel hacia adentro.”

El informe de Policía Técnica destaca que en el orificio de la espalda había bridas de grasa y eso indicaría que la bala salió por ahí.

“Pero la piel está hacia adentro. La grasa no importa. Y en el orificio de salida la piel está hacia afuera. Eso es inamovible. Al ingresar el proyectil y producir vacío, la grasa sale para afuera. La canaleta que dejó el proyectil cuando pasa, las fibras de los músculos, del pulmón, del corazón y del otro pulmón tienen un solo sentido. Todo este invento me indigna porque gente que estuvo cambia la versión de algo que es obvio.”

¿No le caben dudas?

“No tengo la menor duda. El disparo vino de abajo.”

¿Es intencional por eso?

“Es intencional porque si no, hubiese sido un tiro al aire, para arriba, vertical, pero no para donde hay una persona.”

¿Había más impactos de bala en el balcón?

“No. Pero sí había un pedazo de mármol que no tenía relación con nada en la casa. O sea que le tiraron una piedra también, una plancha de mármol de 15 centrímetros por cinco. Eso no se corresponde con nada que hubiese en el interior o en el balcón.”

¿Cree que hay intencionalidad de Policía Técnica de cambiar el discurso?

“Ellos tienen que demostrar por qué razón dicen lo que dicen cambiando la escena del hecho, del cual fueron testigos. Por qué cambian las cosas, no tengo la menor idea. Yo no tengo nada que demostrar: el cuerpo habla solo. Queda clarísimo. Esto amerita una reconstrucción (para que) dispongan esa bala flotante que viene del infinito en la trayectoria que le dio a la chiquilina. No es sencillo. Voy a pedir que se demuestre.”

Hasta aquí, para ignotos en materia criminal, las palabras de Willy parecen cobrar una fuerza de cosa juzgada.

“Causa Abierta” apela a la Suprema Corte de Justicia para que este caso pase de inmediato a una Junta Forense. El resultado, como ha sucedido en reiteradas oportunidades, será catastrófico para este personaje oscuro.

Desde ya -como no soy hombre de andar con vueltas y no me duelen prendas cuando me equivoco- me juego todos los boletos, en lo que refiere a este caso claro está, a Policía Técnica.

“El Observador” se atraganta con sus propias mentiras en defensa de López Mena

“El Observador” se atraganta con sus propias mentiras en defensa de López Mena

A esta altura de los acontecimientos el embrollo creado por el diario El Observador en torno al caso Pluna y, por supuesto, a su principal protagonista, el empresario argentino que un día compra 7 aviones y al otro se arrepiente y después dice que se asocia con Iberia cuando Iberia da quiebra, no da para más. Los lectores de dicho diario ya se estarán preguntando si Peirano perdió del todo la cabeza o hay un interés económico muy fuerte atrás de todo este circo.

El asunto es muy serio. “Causa Abierta” ya se ha referido a los informes del referido medio de prensa en su mayoría sacados de “fuentes” del más digno crédito. Es hora de que los usuarios de este portal saquen sus propias conclusiones leyendo, íntegramente, lo que El Observador publica este lunes. No tiene desperdicio, se sabe perdido y mete a todo el mundo en la misma bolsa. Ahí va, aunque usted no lo crea:

“La noticia de la presión del gobierno sobre el propietario de Buquebus, Juan Carlos López Mena, para que pagara el aval otorgado a la empresa Cosmo, cayó muy mal en el presidente José Mujica. Según pudo saber El Observador, durante el fin de semana el mandatario y sus colaboradores evaluaron salir públicamente a desmentir la información, algo que presuntamente harán hoy lunes.

Sin embargo, los informantes de El Observador ratificaron la información acerca de los hechos, tal como fueron relatados. En la reunión que el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, mantuvo con López Mena en las oficinas de Buquebus el 31 de octubre, le transmitió la voluntad del gobierno de ejecutar el aval bancario de US$ 13,6 millones, correspondientes a la garantía por ofertar en la subasta de los aviones, y le advirtió que si no cumplía con su palabra, tendría problemas con algunos de sus negocios en Uruguay. El presidente del Banco República, Fernando Calloia, fue con Guerrero a esa reunión, pero se retiró para dejar solo al enviado de Presidencia con el empresario.

En estas horas El Observador se enteró de otro episodio que confirma las presiones que desde el Poder Ejecutivo se ejercieron sobre López Mena para que pagara el aval.

Cuando el nombre de López Mena comenzó a manejarse vinculado a Cosmo, el empresario pidió una reunión con representantes de los partidos políticos. En esos encuentros que tuvo por separado con Jorge Larrañaga y Luis Alberto Heber (Partido Nacional), Pedro Bordaberry y Ope Pasquet (Partido Colorado) y con Pablo Mieres (Partido Independiente), López Mena negó estar vinculado al representante de Cosmo, Hernán Calvo, y les aseguró que no tenía nada que ver con el aval.

Luego, en noviembre, algunos dirigentes de la oposición se enteraron de que López Mena no solo había tenido que ver con ese aval de US$ 13,6 millones, sino que, además, había participado en una maniobra para sacarle las castañas de fuego al gobierno. También supieron que el empresario estaba siendo presionado por el mismo gobierno para que pagara el aval. El empresario hizo saber de esas presiones a sus allegados. En ese momento, fue que dirigentes de la oposición se comunicaron con López Mena para decirle que no tolerarían que cediera a los pedidos del Poder Ejecutivo.
Le dijeron que ellos saldrían a cuestionarlo públicamente, a recordar que había mentido en aquellas reuniones y que estarían muy atentos a las prebendas que el gobierno pudiera otorgarle por ese favor de pagar el aval.

Luego de dar aquella versión que, en línea con el gobierno, intentaba ocultar los vínculos entre López Mena y Cosmo, el dueño de Buquebus terminó por reconocer que Calvo trabajó para él “por muchos años, hasta el 2009”, pero aseguró que desde entonces no tenía ninguna relación.

Esta semana el semanario Búsqueda informó de una serie de correos electrónicos que demuestran que Calvo Sánchez trabajó en la empresa al menos hasta abril de este año.
A medida que siguen apareciendo informaciones, que no solo dejan mal paradas a figuras del gobierno, sino que las comienzan a enfrentar por los disímiles testimonios que dieron ante la Justicia, desde el Ejecutivo se informó que en el entorno de Mujica molestó la información de El Observador acerca de las presiones que se ejerció sobre el empresario.
Dos fuentes del gobierno proporcionaron ese dato que fue luego confirmado por allegados al empresario naviero, los que señalaron que López Mena calificó el encuentro con el secretario de la Presidencia como “desagradable”.

La advertencia le generó tal molestia que llegó a pensar en la posibilidad de retirar sus negocios del país, dijeron las fuentes.
A medida que la situación política y judicial del presidente del Banco República y del ministro de Economía se complicaba, el nombre de López Mena empezó a ser agitado con fuerza por esos integrantes del gobierno.

Calloia dijo ante la Justicia que cuando Lorenzo lo llamó para flexibilizar las condiciones en que se daría el aval, se habló concretamente de Cosmo. Sin embargo, Lorenzo niega este aspecto y sostiene que no sabía para quién sería el aval. Sin embargo, El Observador informó ayer que quince días antes de la subasta, López Mena y Lorenzo se reunieron en Punta del Este y allí el empresario le contó al ministro su estrategia que resultaría fallida: traer un socio y luego alquilarle los aviones.

Indagatoria judicial suspendida hasta febrero

La llegada de la feria judicial dentro de una semana (del 24 de diciembre al 1º de febrero) traerá paz al gobierno, que desde hace meses se ha visto involucrado en el otorgamiento del aval a la empresa española Cosmo, que ofertó por los aviones. La Justicia de oficio decidió indagar ese trámite para saber si existió alguna irregularidad y si se trató de una estratagema con el fin de lograr vender o arrendar las aeronaves. Esta semana la jueza de Crimen Organizado, Adriana de los Santos, y el fiscal Juan Gómez, esperan interrogar al representante de Cosmo, Hernán Calvo, al representante del Fideicomiso, Javier Liberman, y a un gerente del BROU que participó en el aval. Luego, el expediente quedará congelado durante todo el receso de enero. Recién en febrero decidirán si citan a más implicados en el trámite o resuelven el caso.”

“Tiembla Mujica”, Gabriel Pereyra al acecho

“Tiembla Mujica”, Gabriel Pereyra al acecho

Por Calos Lemos

Hay mucha gente equivocada conmigo. Yo no tengo nada contra el columnista del diario El Observador Gabriel Pereyra solo que sus artículos de opinión me hacen reír a carcajadas y no lo puede remediar. A veces debo confesar que me hace enojar un poco cuando se despoja de toda dignidad y defiende a Ricardo Peirano como si fuera su papá y no su patrón.

La última vez que me calentó un poco fue cuando, según él, en pos de la libertad de prensa escribó un artículo muy desagradable provocando que sus colegas se le fueron encima porque sin necesidad alguna su diario informó que Breccia se retiraba del cargo por padecer cáncer. Y hubo reacciones muy fuertes contra su medio de prensa.

Todos los medios informamos lo mismo, solo que con mayor sobriedad.

Es que no había en el país un solo cronista que no supiera que el ex jerarca padecía la terrible enfermedad como miles de uruguayos.

Sin embargo, el chico del diario económico se enfandó: “El cáncer de Breccia y la estupidez del resto”, tituló y “Causa Abierta le respondió de inmediato: Ahh, hijo de Peirano, ven a mí..

Este lunes, el colega Pereyra se descolgó con un artículo en el que se autoproclama como el Mesías. ¿Piraste Gabriel, o realmente tenés una idea acabada de lo que escribiste.

El título es atrayente: “Dos periodistas mentirosos”, pero lo escrito abajo me preocupa, honestamente, por tu salud mental.

“Mentirosos. Se lo dijeron una y otra vez, a ellos y al diario. Mentirosos que atentan contra la investidura de la autoridad. Mentirosos porque dan por ciertas cosas sin tener ni un papel que lo demuestre, ni un documento.”, comienza el buen hombre y uno espera algo interasante.

Y sigue “Algunos avisadores del diario empezaron a emigrar ante tanto escándalo. Los abogados se arrancaban los pelos porque con el desmentido llegaba la amenaza del juicio.”

Hasta allí me atrapaste.

Casi me pongo de tu lado sin más vueltas cuando tu prosa sigue: “Un día los periodistas anunciaron que publicarían que un gobernante había mentido y el gobernante les espetó: “Si publican esa historia (la directora del diario) se va a agarrar las tetas en una máquina de escurrir ropa”.

Qué interesante, Gabriel.

“¿De qué lado están ustedes?”, les preguntaban al diario y a los periodistas. “¿de los desestabilizadores o de la institucionalidad’”, se pregunta Gabriel y casi me erizo.

“La TV demoró un poco en subirse a la información primero porque le resultaba poco “televisiva” y después porque la única fuente era el diario, no había documentos, y el gobierno desmentía.”

Mirá vos.

“Día por día, semana a semana, todas las crónicas eran públicamente desmentidas buscando generar miedo, desacreditar a la fuente. Cada día todos esperaban los informes oficiales cuestionando los “infundios” de esos periodistas.”

Horrible, Gabriel, horrible.

El alma se me cayó al piso cuando recuerdas que “Los periodistas en cuestión eran Bob Woodward y Carl Bernstein; el diario era el Washington Post; el gobierno que desmentía era el de Richard Nixon, que tuvo que renunciar el 9 de agosto de 1974. Cuando se habla del caso Watergate se obvian ciertos detalles que solo importan a los periodistas, el sufrimiento cotidiano de soportar el descrédito de los que viven de la mentira, la presión sobre el negocio y los avisadores, el temple que hay que tener para soportar, día a día, que mentirosos profesionales pongan en tela de juicio un trabajo nunca perfecto pero con pretensiones de verosimilitud.

Es cierto Woodward y Bernstein sufrieron un poquito y siguieron adelante hasta hacer polvo al imbécil de Nixon. Bien merecidos tuvieron después el premio Pulitzer.

Pero tu último párrafo es maravilloso, además junto a la nota aparece la foto del desagrable ex presidente de EEUU.

“En estos días en que quienes le mintieron a todo el país se erigen en fiscales de quienes informan, le endilgan intencionalidades, presionan para un lado y luego presionan para que no se sepan de esas presiones, hay que echar mano al temple de quienes elevaron las miserias cotidianas de un gobierno a la escala de mito, un mito en el que la verdad, aunque sea tarde, se impone a la horda de mentirosos.”, es tu remate.

El tremendo problema que tú tenés es que todas las “fuentes” se fueron al carajo. Blancos, colorados, frenteamplistas y hasta el chorizero de la esquina de mi casa le dieron la espalda a El Observador.

Che, ¿no conseguiste a nadie? ¿Qué horrible no?, ¿Tanto teje y maneje y se fue todo al diablo. Hablá con tu amigo de Búsqueda, él capaz que te consigue alguno.

En lo que a mí respecta no veo ningún parecido entre tú y Woodward y Bernstein. Es más agregaría que dejaras de ver tantas películas de Robert Reford que son espantosas.

Por otro lado, me pregunto: ¿tu nota va dirigida al presidente José Mujica y tu intención es derribarlo del gobierno.?

Te adelanto que aquí en Uruguay no entregamos el Pulitzer y si tu intención es rozar al “Pepe” estás frito amigo.