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CAUSA ABIERTA

Al menos dos muertos y ocho heridos en un atentado cerca del mausoleo de Jomeini

Al menos dos muertos y ocho heridos en un atentado cerca del mausoleo de Jomeini

Al menos dos personas han muerto y otras ocho han resultado heridas en un atentado, al parecer cometido por un suicida, cerca del mausoleo del Imán Jomeini, en el sur de Teherán. Según la televisión oficial en lengua inglesa "PressTV", sobre las cinco de la tarde hora local, un hombre hizo estallar una carga explosiva en la zona norte del santuario, lugar de peregrinación de muchos chiíes. Los heridos, cuya gravedad se desconoce, han sido trasladados a hospitales de la zona, asegura la cadena, que cita la página web en lengua persa Tabnak. Este es el primer atentado que se produce en Teherán desde la década de los ochenta. Irán vive jornadas de protestas y violencia desde que el pasado viernes se celebraran una polémicas elecciones presidenciales, cuyo resultado la oposición ha denunciado como fraudulento. Desde entonces, al menos ocho personas han muerto, según la radio oficial, en enfrentamientos entre fuerzas del orden -secundadas por milicianos islámicos "Basij"- y grupos de opositores. El jueves, el ministerio iraní de Inteligencia reveló que el mismo día de los comicios las fuerzas de Seguridad habían desactivado varios intentos de atentados planeados contra centros de votación. Además, señaló que los terroristas tenían "vínculos" con enemigos externos de Irán, en alusión directa a Estados Unidos e Israel. Semanas antes de las elecciones, más de 25 personas murieron en un atentado suicida en una mezquita de la conflictiva ciudad iraní de Zahedan, en la frontera con Afganistán <http://es.noticias.yahoo.com/especiales/afganistan.html>, en el atentado más cruento ocurrido en Irán en los últimos 15 años.

Un periodista del New York Times escapó de los talibanes tras 7 meses de secuestro

Un periodista del New York Times escapó de los talibanes tras 7 meses de secuestro

El periodista David Rohde, del diario 'The New York Times', y el reportero afgano Tahir Ludin consiguieron ayer escapar de sus captores después de permanecer siete meses secuestrados por las milicias talibán en las montañas situadas entre Pakistán y Afganistán según informó hoy la página de internet del rotativo. David Rohde, junto a Tahir Ludin y a su conductor, Asadullah Mangal, fueron secuestrados el pasado 10 de noviembre a las afueras de Kabul. El diario, que cita a la esposa de Rohde, Kristen Mulvihill, explicó que los dos reporteros saltaron anoche un muro del reducto talibán en el que estaban secuestrados, en la provincia paquistaní de Waziristán Norte. Mangal no pudo escapar con ellos, precisó. Los dos hombres se encontraron con un explorador del Ejército paquistaní, quien los condujo hoy a una base militar desde la que volaron posteriormente a la base militar aérea estadounidense de Bagram, cerca de Kabul, indicó el diario. Su esposa, Kristen Mulvihill, ha expresado su "gratitud" a las personas e instituciones que contribuyeron a su liberación, en concreto a 'The New York Times' y el Gobierno de Estados Unidos. "Llevamos nueve meses casados", declaró. "Siete de ellos, David los ha pasado en cautividad", agregó. El director ejecutivo de 'The New York Times', Bill Keller, declaró --citado por el diario-- que la redacción se mantuvo prudente durante el secuestro a fin de evitar males mayores. Asimismo, no quiso explicar cuáles fueron las gestiones para liberarlo, aunque sí precisó que no se ha pagado ningún rescate. Rohde, de 41 años, se encontraba en Afganistán recogiendo material para un libro sobre la implicación estadounidense en el país, y fue secuestrado justamente cuando había sido invitado para entrevistar a un comandante de los talibán. El periodista formaba parte de un equipo de reporteros del 'Times' que el pasado mes de mayo ganó el premio Pulitzer por las informaciones enviadas en 2008 sobre Afganistán y Pakistán. Rohde trabaja en el diario desde 1996, después de ganar también el Pulitzer por sus reportajes sobre la matanza de Srebrenica, en Bosnia.

Mal de todos: en Venezuela las mujeres narchan contra la violencia y el hampa

Mal de todos: en Venezuela las mujeres narchan contra la violencia y el hampa

Un grupo de mujeres integrantes de la sociedad civil, asociaciones vecinales, madres, víctimas del hampa y diversas organizaciones encabezan hoy una marcha contra la inseguridad con punto de partida en Plaza Venezuela y destinada a la sede del Ministerio Público en Parque Carabobo. La marcha persigue llamar la atención sobre el problema de la inseguridad y las pérdidas sensibles que ha producido en la sociedad venezolana al tocar a muchas familias.
Rosaura Sanz, dirigente vecinal, declaró a Globovisión a la salida de la marcha que esta iniciativa busca llamar la atención de las autoridades y en especial del Jefe del Estado, Hugo Chávez, para que responda "al dolor de cada una de nosotras, que vivimos en los sectores populares y no tenemos guardaespaldas como el Presidente". Advirtió que la manifestación no es de índole política sino que busca terminar con la impunidad de que gozan los delincuentes y la ineficiencia en perseguir los crímenes. "Aquí no hay justicia y todo el mundo tiene prontuario. No puede ser que todo el mundo sea delincuente, una niña de siete años que mataron la semana pasada yo no creo que sea por ajuste de cuenta o que fuera delincuente. Estamos cansados de la impunidad". El recorrido de la marcha contempla una ruta que pasa desde Plaza Venezuela hacia la avenida Libertador hasta alcanzar la Avenida México y finalmente la sede del Ministerio Público. La marcha cuenta con protección de la Policía Metropolitana. Adelantó Sanz que las organizadoras de la marcha seguirán en la calle hasta obtener respuesta a sus reclamos.

Chavismo moderado rechaza cierre de Globovisión

Chavismo moderado rechaza cierre de Globovisión

El cierre de Globovisión es una medida impopular, incluso, entre el chavismo moderado.
Según un estudio de la firma Datos, 38% de los ciudadanos que "apoyan algo" al Gobierno está en desacuerdo con que el Ejecutivo Nacional ordene el cese de transmisiones del canal 33, mientras 31% no manifiesta opinión. Entre los chavistas moderados (ver infografía anexa) sólo 27% avala el cierre de la planta televisiva. La situación cambia en el caso de los ciudadanos que respaldan abiertamente al gobierno de Hugo Chávez. 62% "está de acuerdo o totalmente de acuerdo" con una medida que implique el cese de transmisiones y apenas 17% se manifiesta en contra.
Sólo 1 de cada cuatro lo apoya
No obstante, el apoyo del chavismo incondicional no es suficiente para que el eventual cierre de Globovisión sea aceptado por los venezolanos. Según el estudio de Datos sólo uno de cada cuatro ciudadanos apoyaría el cese de transmisiones del canal 33.
Todas la regiones en contra
Sólo en la región centrollanera existe un relativo equilibrio entre los que apoyan el cierre (34%) y quienes lo desaprueban (39%), en el resto del país se registra un rechazo mayoritario. 71% de los habitantes de la zona nor-occidental están "en desacuerdo o totalmente en desacuerdo", al igual que 69% de los habitantes de la región Andina, 64% en la centro-occidental, 53% en la oriental y 49% en la región Capital. El estudio de Datos tiene un error de +/- 2,25%. Se realizó entre el 8 y 17 de mayo con entrevistas a 2.000 personas mayores de 18 años residenciadas en 36 centros urbanos de más de 50 mil habitantes. (El Universal)

México: 27 funcionarios públicos de Michoacán a prisión

México: 27 funcionarios públicos de Michoacán a prisión

Un juez ordenó el arresto de 27 de los 30 funcionarios públicos detenidos a fines de mayo en el estado de Michoacán por presuntos vínculos con el crimen organizado. Entre los arrestados hay siete alcaldes, el fiscal Miguel García Hurtado y varios jefes policiales quienes se encontraban bajo detención preventiva. Los inculpados fueron recluidos en un penal de mediana seguridad por su presunta colaboración con "La Familia Michoacana", uno de los carteles de la droga más peligrosos de México y el principal productor de drogas sintéticas del país. El procurador General de la República (fiscal), Eduardo Medina Mora, dijo que existen elementos suficientes para acreditar el cuerpo del delito y su probable responsabilidad. "Las 27 personas referidas, ahora inculpadas, aprovechándose de su calidad de servidores públicos y abusando de su función, realizaban acciones que favorecían y fomentaban las actividades de narcotráfico", dijo el fiscal.

"El michoacanazo"

 

Esta semana cientos de partidarios de los funcionarios públicos acusados de formar parte de una red de protección del cartel de "La Familia" marcharon en las calles de Ciudad de México para exigir su liberación. Tres de los alcaldes detenidos en mayo no fueron enviados a prisión, pero continuarán bajo detención preventiva a la espera de que se agoten las investigaciones, informó la fiscalía. El último episodio del llamado "michoacanazo" se produce cuando faltan dos semanas para las elecciones legislativas en el país. México ha sido escenario de una disputa entre carteles de la droga que luchan por el control del territorio que ha dejado más de 2.500 muertes violentas en lo que va del año, que se suman a las 6.300 víctimas fatales del año pasado. Según ha reconocido el propio gobierno del presidente Felipe Calderón, las organizaciones delictivas han logrado infiltrar numerosas instituciones públicas y corromper a funcionarios a distintos niveles.

Un suicida se inmola en una mezquita de Teherán

Un suicida se inmola en una mezquita de Teherán

Un suicida se inmoló durante un ataque en Teherán el sábado cerca de la mezquita del fundador de la revolución iraní, el ayatolá Ruholah Jomeini, según informó la agencia de noticias semioficial Mehr. "Hace pocos minutos, un suicida con una bomba se inmoló en la mezquita", dijo, según la agencia, Hosein Sajedinia, un responsable policial. Otras dos personas resultaron heridas en el incidente en el ala norte de la mezquita, precisó la agencia semi oficial de noticias Fars. Los seguidores del derrotado candidato presidencial Mirhosein Musavi prendieron fuego a un edificio en el sur de Teherán usado por partidarios del mandatario Mahmud Ahmadineyad, dijo un testigo. El testigo también afirmó que la policía disparó al aire para dispersar a los manifestantes opositores en la calle Karegar, en la zona sur de Teherán. La televisión iraní en inglés Press TV comentó que la policía estaba lanzando bombas lacrimógenas en la plaza Enghelab de Teherán. "La policía también utilizó camiones con cañones de agua para dispersar a los manifestantes", agregó el canal.

La Policía dispara al aire ante la escalada de enfrentamientos en Irán

La Policía dispara al aire ante la escalada de enfrentamientos en Irán

Un grupo de partidarios del candidato reformista Mir Hosein Musavi ha prendido fuego a una sede de simpatizantes del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, en el sur de Teherán, mientras fuerzas policiales han comenzado a disparar al aire para evitar enfrentamientos directos entre los seguidores de ambos políticos, según informan testigos presenciales. Fuentes policiales, mientras tanto, han confirmado la explosión registrada esta tarde cerca del mausoleo en memoria del fallecido ayatolá Jomeini. Se trata de un atentado suicida que ha causado la muerte del asaltante y ha dejado heridas a dos personas, según el agente de Policía Hossein Sajedinia en declaraciones a la agencia de noticias semioficial iraní Mehr. Los analistas consultados contemplan dos posibilidades. "Mucha gente considera que la explosión obedece a una conspiración gubernamental", explicó el experto Teymoor Nabili. "La población desconfía de tal manera de los medios oficiales que estoy seguro de que los manifestantes empiezan a pensar que el Gobierno está desarrollando un plan para responsabilizarles del atentado", declaró a la cadena Al Yazira. Nabili también contempla la posibilidad de que el grupo armado denominado Muyaidines del Pueblo de Irán (MEK), que tiene como objetivo el derrocamiento de la república islámica, pueda haber perpetrado el atentado. "Son muchos menos que antes, y lo cierto es que su credibilidad ha disminuido con el paso del tiempo, pero no hay que olvidar que todavía cuentan con cierta capacidad para realizar actos de este tipo", añadió. De momento se tiene constancia de entre 2.000 y 3.000 manifestantes dispersados por toda la capital, un número mucho menor que el estimado en las protestas que han tenido lugar a lo largo de toda esta semana, donde miles de personas se han echado a la calle para denunciar lo que consideran la reelección fraudulenta de Ahmadineyad. La Policía ha empleado cañones de agua y gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, que inicialmente habían sido emplazados por Musavi y por la Asociación de Clérigos Combatientes para reanudar las protestas contra el Gobierno iraní. No obstante, y ante la negativa de las autoridades a condecer el permiso para realizar la manifestación, tanto el candidato presidencial como la asociación religiosa desconvocaron la concentración. Este sábado, el Consejo de los Guardianes, el máximo órgano legislativo en Irán, anunció su intención de emprender un recuento "aleatorio" del 10 por ciento de los votos registrados en las elecciones ante las quejas presentadas por Musavi y otros dos candidatos que terminaron derrotados en las urnas ante Amadineyad.

Obama considera que los abusos sufridos por el consumidor fueron una de las causas de la crisis

Obama considera que los abusos sufridos por el consumidor fueron una de las causas de la crisis

El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió hoy su propuesta de crear una Agencia de Protección Financiera del Consumidor y afirmó que los abusos que éste ha sufrido fueron una de las causas de la actual crisis. En su discurso de los sábados, el mandatario manifestó que "es claro" que el colapso de la supervisión del sistema financiero condujo a los abusos generalizados con resultados "desastrosos". Como fórmula para resolver la crisis Obama propuso esta semana un conjunto de reformas para controlar el sistema financiero, impedir nuevas crisis y garantizar que los mercados sean justos para empresas y consumidores. Según el presidente, uno de los elementos más importantes del conjunto de propuestas es la agencia de protección financiera del consumidor que tendrá "una sola tarea: resguardar los intereses del ciudadano en el sistema". Obama indicó que la crisis fue causada en parte por los estadounidenses que asumieron deudas que no podían pagar. "Pero también hay millones que firmaron contratos que no siempre entendían ofrecidos por agentes que no siempre decían la verdad". De una virtual paralización de la construcción, de la industria de los seguros y a un creciente desempleo. Obama indicó que "no es coincidencia que la falta de protecciones enérgicas del consumidor haya conducido a los abusos: la falta de normas para impedir prácticas financieras engañosas llevó a los abusos contra los consumidores". La nueva agencia estará facultada para aplicar nuevas normas para que las empresas compitan con productos que los consumidores realmente necesiten con requisitos que puedan comprender. "Esos contratos ridículos, con páginas que nadie puede entender, serán una cosa del pasado", prometió. Obama admitió que hay muchos que han criticado sus propuestas y han dicho que son excesivas, pero invitó a sus detractores a debatirlas. "Lo que no aceptaré y a los que me opondré vigorosamente será a aquellos que no argumentan de buena fe, a aquellos que defienden el status quo a cualquier costo", agregó. "Lo más importante que podemos hacer es poner fin a esta era de irresponsabilidad, asumiendo la responsabilidad ahora", dijo.

La Policía antidisturbios impide el acceso al lugar de la manifestación convocada para hoy en Teherán

La Policía antidisturbios impide el acceso al lugar de la manifestación convocada para hoy en Teherán

La Policía antidisturbios iraní ha empezado a tomar posiciones, fuertemente armada, en el centro de Teherán y ha bloqueado el acceso a las zonas donde los partidarios de los candidatos presidenciales derrotados tenían previsto manifestarse a partir de las cuatro de la tarde.

Buenos Aires: volcó un colectivo en General Paz y hay un muerto y veinte heridos

Buenos Aires: volcó un colectivo en General Paz y hay un muerto y veinte heridos

El accidente ocurrió esta mañana, cerca de las 6, cuando un ómnibus de la línea 21 perdió el control en el cruce de General Paz y Balbín. Un hombre perdió la vida y unas veinte personas resultaron heridas después que un colectivo de la línea 21 volcara cuando se trasladaba por la avenida General Paz, lado Capital Federal, según informan fuentes policiales. El vuelco ocurrió a las 6.10 de la mañana cuando la unidad de transporte se trasladaba por la General Paz y el cruce con la avenida Ricardo Balbín, donde por causas aún que se tratan de establecer, el colectivo, que tiene su recorrido entre Puente La Noria y Puente Saavedra, volcó. A causa del siniestro, falleció "un hombre de unos 52 años", según confirmó en declaraciones radiales el director del SAME, Alberto Crescenti, quien dijo que ocho ambulancias trabajaron en el lugar, mientras resultaron heridas al menos 20 personas que fueron trasladadas a distintos hospitales de la zona. Según las fuentes, los heridos fueron trasladados al hospital Tornú para su atención médica, mientras que el cuerpo del fallecido fue derivado a la morge judicial. Interviene en el caso la comisaría 49. (Foto de General Paz y Balbín)

Al menos veinte muertos y setenta heridos en atentado cerca de una mezquita en Irak

Al menos veinte muertos y setenta heridos en atentado cerca de una mezquita en Irak

Al menos veinte personas murieron hoy y más de setenta resultaron heridas en un atentado con camión-bomba cerca de una mezquita chií en un área próxima a Kirkuk, en el norte de Irak, informó a Efe una fuente policial de esta ciudad. Con anterioridad, fuentes del Ministerio del Interior habían señalado que las víctimas eran al menos nueve muertos y más de 37 heridos. Las fuentes policiales explicaron que el ataque ocurrió en un mercado popular cercano a la "huseiniya" (mezquita chií) de Al Rasul en la zona de Tazet, de mayoría turcomano chií, a unos 30 kilómetros al sur de Kirkuk. Varias ambulancias se dirigieron al lugar del atentado para trasladar a las víctimas a hospitales, mientras que los equipos de rescate continúan buscando entre los escombros. Por su parte, fuentes policiales, citadas en la página web del Gobierno de la Región Autónoma del Kurdistán iraquí, indicaron que a bordo del camión viajaba un terrorista suicida que detonó los explosivos cerca de la "huseiniya". Las mismas fuentes agregaron que el estallido causó daños materiales en treinta viviendas colindantes. Kirkuk, capital de la provincia del mismo nombre, es una zona rica en petróleo que se disputan árabes, kurdos y turcomanos.

Soya en la selva (o por qué las empresas desean tanto comprar la Amazonía)

Soya en la selva (o por qué las empresas desean tanto comprar la Amazonía)

En un mundo carnívoro y cada vez más poblado, ¿puede un plato de bistec ser uno de los motivos de la deforestación de la Amazonía? El avión aterrizó sobre una pista desolada y rodeada de sembríos de soya que se extendían hacia el horizonte de la selva de Brasil. El guía Kory Melby y yo éramos los únicos pasajeros. Allí no había un aeropuerto, tan sólo un hangar desierto que albergaba dos aviones pequeños. Las vigas estaban repletas de avecillas y sus cantos resonaban en el recinto de metal. Melby señaló un enorme elevador de grano que se erigía a la distancia. «Eso es Lucas», dijo, y se refería al municipio de Lucas do Río Verde, o lo que él llama El Jardín del Edén, una región en la profundidad de la Amazonía cuyo paisaje, antes salvaje, empieza a convertirse en un gran campo del cultivo. Kory Melby tiene casi cuarenta años, una frente despejada, la mandíbula prominente y una barriga que exige al máximo sus camisas. Es un consultor agrícola independiente y un experto en cultivos de soya estadounidense. Ahora vive en la ciudad de Goiania, en el centro occidente de Brasil, y sus clientes son granjeros, gerentes de cooperativas, reporteros y cualquiera que necesite un guía sobre la agricultura de la zona. Se describe a sí mismo como un vikingo perdido y bendecido con una esposa y un hijo en este país. «Soy un fanático del Brasil y del [estado de] Mato Grosso –respondió a mi primer correo electrónico–. Mis amigos encarnan la historia del pionero exitoso. Marino llegó en 1988, cuando éste no era más que un asentamiento. Hoy es el alcalde de un pueblo de treinta mil habitantes en el "corazón de la soya" en el mundo». Los amplios espacios abiertos son una nueva característica de este paisaje. El nombre Mato Grosso significa «jungla espesa», pero en los últimos años el estado sufre una de las deforestaciones más rampantes del planeta. Enormes áreas de terreno son allanadas para la crianza de ganado y para el cultivo de grano de soya, principalmente. Sin embargo, a la mayoría de brasileños esta región aún le suena a «patio trasero». Casi toda la población habita las ciudades de las costas, como Sao Paulo, donde viven más de veinte millones de personas. En el estado de Mato Grosso, que es una región mucho más grande que Chile, sólo hay tres millones de ciudadanos. Cuando tramitaba una visa de turista para mi viaje, una mujer me atendió en el consulado. «¿Qué clase de trabajo va a hacer allí? Nadie va allá a hacer turismo», me dijo devolviéndome los formularios. En verdad, iba a Mato Grosso para observar lo que debía ser la primera línea en la marcha de la civilización, el lugar donde el tema épico del «hombre versus naturaleza» alcanzaba una terrible claridad: «En esta esquina, el monocultivo de soya a escala industrial; en la otra, la biodiversidad». Una frontera en medio de la selva. Y allí estaba yo, en la margen sur del río Amazonas, mirando sobre un mar de soya el pueblo de Lucas do Rio Verde. El corazón de la soya. El Jardín del Edén.

«No requerimos caminos para cortar el bosque. Todo lo que necesitamos son aserraderos y ganado, como verán cuando se dirijan al norte», dijo Plinio Silva en la recepción del hotel de Cuiabá, la capital del estado de Mato Grosso. Silva era un tipo cetrino, que usaba tirantes y se veía a la vez imponente y cordial. Asumía una postura de rígida rectitud sobre su sillón. Era urbanista e ingeniero civil, y había diseñado pueblos enteros. Ahora organizaba el concejo de alcaldes del estado. Le pregunté si estaba familiarizado con el reporte de Greenpeace. «Soy un defensor de Greenpeace –respondió en un inglés lento y entorpecido por el desuso–. Creo que hacen un trabajo importante. Pero no nos parece que estén reportando la realidad». Sonrió. «Están agrediéndonos y no sabemos por qué. ¿Qué es lo que quieren?».

Lo que los ambientalistas quieren, le dije, es que se detenga la tala.

«Honestamente, ya tenemos suficientes tierras para trabajar. Esto será lo mejor para todos. No sólo para nosotros, sino para nuestros vecinos y para el mundo entero. Si existiera una política consistente, creo que la mayoría de los matogrosenses la apoyarían. Aunque primero deben considerarse algunos aspectos: ¿Por qué la gente tala el bosque? ¿Acaso les agrada? No. Brasil es un país pobre. Tenemos que crecer. La mayoría de la gente en Mato Grosso sabe que tiene que conservar el Cerrado (una zona inhóspita y poco apreciada), el Amazonas (la frondosa selva tropical) y el Pantanal (un sector húmedo y con mucha fauna). Pero hay una falta de compromiso social y una falta de sentido común. Ésta es la mayor dificultad». Hizo una pausa mientras yo apuntaba en mi libreta. «Dígale a la gente que queremos compañeros, personas con algo que aportar y comprometidas en hallar resultados. No necesitamos más críticos».

«Yo tengo un sueño», dijo al final de su perorata invocando a Martin Luther King; su rostro reflejaba una sonrisa. «Sueño que podemos llegar a nuestro objetivo y hacerlo con dignidad». La carretera de la soya atraviesa el municipio de Lucas do Rio Verde en cuatro carriles recién asfaltados y separados por una amplia berma salpicada de palmeras. En el medio del pueblo corre una franja de parque boscoso. Las calles están en buen estado –sin baches ni aceras rotas– y cualquiera que esté acostumbrado a la proverbial desidia latinoamericana respecto de la suciedad se sorprenderá con la limpieza del lugar.

Al llegar, tomamos un paseo en la camioneta de Michael Boz. Él tiene poco más de veinte años y es propietario de una tienda de neumáticos para maquinaria agrícola: tractores, cosechadoras y aparatos similares. Había llegado a Mato Grosso dos años antes desde el Paraná, en el sur del país, luego de explorar otros centros agrícolas. Lucas do Rio Verde le pareció la tierra de las oportunidades. «Llegué un martes –me dijo–. El jueves siguiente ya tenía un negocio». Boz tiene una camioneta pick up 4×4, que bien podría ser el vehículo oficial del Estado. Mientras conducía, él señalaba las más recientes muestras de desarrollo: la escuela secundaria, el juzgado, el hospital. Todos nuevos. «Nada de lo que ven aquí –dijo–lo hizo el Gobierno. Fue el pueblo. Los granjeros».

Brasil tiene la mayor diferencia de ingresos en América. Pero el municipio de Lucas es considerado como de clase media, y allí aún no hay favelas, esos endebles caseríos que invaden las grandes ciudades del país. En gran parte de Latinoamérica, los perímetros de las propiedades están marcados con trozos de vidrios que alejan a los intrusos. En Lucas, las casas están libres de esas defensas y las puertas están abiertas de par en par. El pueblo tiene unos treinta mil habitantes, pero la población crece y no hay señales de que esto vaya a detenerse. Michel Boz dice que la población se duplicará en diez años. Entonces Lucas tendrá el doble de habitantes de Decatur –el centro de operaciones de la empresa Archer Daniels Midland, en los Estados Unidos–, considerado por sus habitantes como la Capital Mundial de la Soya.

La camioneta se detiene en las riberas del Río Verde. Un puente de madera conecta los bancos boscosos –densamente poblados– con los altos árboles que a cada lado forman una pared de follaje selvático. Debí mencionar algo acerca de la Amazonía, porque Boz movió un dedo índice y negó: «No, esto es mata. Sólo bosque. Para ver la verdadera selva tropical amazónica hay que ir mucho más al norte, cerca a la frontera con el estado de Pará. Todo lo que se encuentra hasta llegar allá –insiste él– es Cerrado o mata. Los europeos dirán que esto es selva tropical, que estamos talando la Amazonía. No saben de lo que hablan».

Asimilé con increíble lentitud esta simple verdad geográfica. Es decir, que se puede estar parado en la cuenca del Amazonas y, sin embargo, no estar en la selva tropical amazónica. En el municipio de Lucas estamos aún estrictamente en lo que se llama Cerrado, una inhóspita mezcla de enmarañados bosques y sabana tropical. En cuanto al término mata, éste sugiere arbustos, y es usado de manera indiscriminada para indicar los bosques de transición; es decir, un intermedio entre el Cerrado y la Amazonía en pleno. La distinción no es académica. Aunque a menudo la ley es ignorada, los granjeros que poseen tierras en el Cerrado están legalmente autorizados a limpiar hasta el ochenta por ciento de su propiedad. En el Amazonas la proporción varía. El ochenta por ciento debe ser preservado y sólo el resto puede ser talado. El bosque de transición es un término medio muy discutido. ¿Dónde termina éste y dónde empieza la selva tropical? Al parecer todos tienen su propia opinión.

«Mi hermano Marino es un verdadero pionero», dijo Paulo Franz hablando entre bocado y bocado en un restaurante de Lucas do Rio Verde. «Llegó en 1988 para hacer investigaciones sobre el arroz con el Gobierno. Por ese entonces nadie pensaba que se podía cultivar soya aquí».

Franz es un hombre pulcro, de hombros amplios y cabello bien peinado, como el de un escolar. Tiene treinta y dos años y es un gaúcho. En el Brasil moderno, gaúcho alude por lo general a los habitantes del estado sureño de Río Grande do Sul. De manera más amplia, se refiere a los europeos –alemanes e italianos, principalmente– que han permanecido en la zona desde que el primer Emperador del Brasil fomentó una ola de colonización a inicios del siglo XIX. Los inmigrantes se trasladaron en masas hacia el sur, donde muchos se hicieron hacendados. Franz, que creció en un pueblo de Sao Paulo, dice que sus ancestros llegaron de Alemania después de 1880. «Eran muy pobres, creo. Mineros». Franz estudió un programa de intercambio para granjeros en la Universidad de Iowa, y habla fluidamente el inglés, aunque con un marcado acento alemán. Él, su esposa y su pequeña hija hablan en ese idioma. Su hijo menor –un rubiecito al que le faltan los dos dientes de adelante– puede entenderlos, pero cuando abre la boca sólo le sale portugués.

Como Franz y su familia, unos doce millones de brasileños son de ascendencia alemana, menos de la décima parte de la población del país. Su existencia puede ser una sorpresa cuando, en tu mente, Brasil es la tierra de Pelé y del Carnaval, de la samba y de la bossa nova. Es decir, una amalgama de Portugal y África en el Nuevo Mundo. Pero en el municipio de Lucas do Rio Verde hay escasos rostros negros y morenos a la vista. En el restaurante donde conversábamos, camareros pálidos se aparecían cada pocos minutos con un nuevo y reluciente corte de carne. La mitad de la concurrencia parecía tener ojos azules, y una adolescente pelirroja lucía sonrojada y llena de pecas. Como grupo, parecían poco aptos para vivir bajo el sol tropical. En el momento de mi llegada la ironía era impactante: feriado nacional, O Dia da Conciencia Negra. El Día de la Conciencia Negra. Paulo Franz llegó a Lucas en 1996. «Entonces, no había nada aquí –me dijo–. Ni electricidad ni desagües ni asfalto. Cuando traje a mi esposa, quiso escapar». Ella estaba sentada detrás de su porción de carne y añadió: «No, nunca pensé en volver a casa». Se llama Leandra y es una mujer encantadora. Ese día usaba un vestido ligero y sin mangas, que resaltaba sus brazos esbeltos y bronceados. «Nunca lloré. ¿Para qué hubiera servido? Tenía dieciocho años y estaba embarazada. Todas nuestras pertenencias estaban en el autobús. Dos de cada cosa: dos platos, dos tazas, dos toallas. Antes de llegar, Paulo me dijo: "La casa no está lista". Yo le contesté: "Mein Gott. ¿Qué le falta?" "Las paredes, el techo". Llegamos al pueblo. Todo era tierra. Me mostró la bodega. Había polvo por todos lados y gatos durmiendo en los estantes. Paulo trabajaba muy duro por entonces: se iba antes del amanecer y regresaba cuando ya estaba oscuro. De día, nunca nos veíamos el uno al otro». Ahora los Franz tienen un techo y paredes que los cobijan, además de una pequeña piscina en el patio trasero de una cómoda aunque modesta casa. Pero como cualquier pareja emergente en cualquier parte del mundo, los Franz están dispuestos a cambiarla.

En su libro Los soportes de la vida –un tratado sobre los principales cultivos del mundo– el escritor estadounidense E.J. Kahn habla de los muchos y renombrados entusiastas de la soya que han ensalzado las bondades del «frijol milagroso». Entre ellos, hombres poderosos como el empresario Henry Ford, que usaba trajes fabricados con «seda» derivada de la soya, y Dwayne Andreas, el director de la compañía Archer Daniels Midland, que siempre cargaba muestras de alimentos hechos con soya para convidárselas a los ejecutivos y dignatarios con quienes se entrevistaba. Ambos capitalistas sentían que, en un mundo donde millones de personas están desnutridas y donde la hambruna es un mal común, era inescrupuloso que la soya fuera usada como alimento para el ganado. A pesar de la amplia difusión de la margarina y la sigilosa proliferación de la soya en los alimentos procesados, los esfuerzos de esos personajes fueron insuficientes. La soya nunca logró asentarse en las mesas estadounidenses.

En el 2006, un año después de que Greenpeace galardonara a Blairo Maggi con la Motosierra de Oro, dos científicos que estudiaban los suelos recibieron el Premio Mundial del Alimento (algo así como el Nobel de la Agricultura). Uno era brasileño y el otro, estadounidense. Su esfuerzo combinado había hecho posible el desarrollo del Imperio Maggi. Su investigación demostraba que altas aplicaciones de cristales de cal y fertilizantes ricos en fosfatos podían convertir el Cerrado brasileño –bendecido con abundante sol y lluvias– en una región increíblemente productiva. Mientras un granjero de Iowa, en los Estados Unidos, puede plantar soya un año sí y al año siguiente ya no, en Mato Grosso es una práctica común recoger dos cosechas al año.

Las primeras plantas de soya en el Cerrado florecían tempranamente y permanecían estancadas. Como le explicó un científico en el Centro de Investigación del Cerrado al periodista Mac Margolis: «Es como una niña de diez años embarazada. Puede dar a luz, pero ni ella ni el bebé estarán bien desarrollados». Hacía falta desarrollar una «soya tropical». Una variedad que floreciera en un período más largo, dándole a la planta mayor tiempo para su desarrollo. Esto se logró tras años de laboriosos cruces realizados por los científicos del muy respetado organismo de investigación del Ministerio de Agricultura. Mi guía Kory Melby y yo asistimos a un seminario de campo de esa dependencia, en las afueras del municipio de Sinop. Los ingenieros promovían una agricultura que involucraba rotar del cultivo de soya al maíz y, finalmente, a pastos para alimentar al ganado. En otras palabras, la carne sería la tercera «cosecha» del ciclo. Los ingenieros esperaban que este régimen incrementara la producción y redujera la necesidad que tienen los agricultores de «liberar» más tierras. El seminario se realizó bajo carpas provistas por el gigante agroindustrial Syngenta, que fabrica productos de «protección de cultivos» como herbicidas, fungicidas, insecticidas y también muchas variedades de semillas transgénicas. De regreso a mi habitación de hotel, la televisión mostraba a manifestantes que acampaban afuera de las oficinas de la empresa Bayer CropScience, en Sao Paulo. Ellos habían colocado grandes pancartas amarillas que decían: «Milho transgénico: no nosso prato nao!». Maíz transgénico: ¡No en nuestro plato! Y vestían máscaras de gas y trajes protectores de color amarillo brillante. Tenían la palabra Greenpeace grabada sobre el pecho.

La hacienda de Paulo y Marino Franz fue bautizada Fazenda Mano Julio en memoria de un hermano suyo que se ahogó a los quince años. Como la mayoría de las granjas en la región, también ésta es inmensa: mide ochenta kilómetros cuadrados contiguos. Kory Melby, el guía, me contó que cuando los Franz compraron la tierra, la gente se burló. La tierra no era gran cosa y se hallaba muy lejos de los caminos. Cinco años después, nadie se reía de ellos. Los hermanos expandían y diversificaban sus negocios a un ritmo increíble, y construían así lo que ya parecía un pequeño imperio. Habían puesto las manos en cada aspecto de la agricultura de la región, desde los fertilizantes hasta el financiamiento; desde el almacenamiento hasta el alimento para el ganado. La soya, al parecer, era el menor de sus negocios.

«Estos muchachos están a mil», me dijo Melby. «Se reinventan cada seis meses. Cuando vengo, hay un nuevo giro en sus operaciones, alguna cosa nueva en la que se han metido». Uno de sus negocios más recientes es un camal. En un inmenso corral junto a un granero rojo se apiñan cinco mil cabezas de ganado cebú (una raza de la India que se adapta bien a los trópicos), y se embadurnan con lodo y estiércol hasta el cuello; sus blancas pelambres relucen bajo el ardiente sol del mediodía. Brasil tiene la mayor cantidad de cabezas de ganado en el mundo y, gracias a su sistemática erradicación de enfermedades, también se ha convertido en el primer exportador de carne. Al consumidor europeo le atrae que las reses sean alimentadas con pastos, y no como los rebaños atiborrados de antibióticos y engordados con granos, principalmente, maíz (aunque hay evidencias de que al menos parte del ganado brasileño es beneficiado al estilo agroindustrial).

Avanzamos algunos kilómetros de caminos polvorientos hacia el camal. Nos pusimos cascos y paseamos por una serie de enormes estructuras de concreto que pronto albergarían miles de cerdos. Una porcinópolis amazónica. Alrededor del complejo, una partida de trabajadores bronceados plantaba miles de semillas de eucalipto. «Es por higiene», explicó Ismael Gross, el ajado y sudoroso gerente de la granja de los Franz. Los árboles, dijo, crearían una barrera contra las enfermedades. Además, los trabajadores tendrían que ducharse al entrar y al salir de la planta. Los camiones cargados de alimento se quedarían fuera. Las provisiones se trasladarían a otro vehículo designado sólo para transitar dentro de los confines de la porqueriza. «Total control de calidad», dijo Gross, enunciando con cuidado cada sílaba. Yo anoté las letras «TCC» en mi libreta, junto a un signo de interrogación. ¿Quién exigía este nivel de calidad? «Europa», contestó Gross. Los auditores del Banco Mitsubishi habían llegado esa mañana para asegurarse de que su inversión en chuletas –destino final Bruselas– recibiría el sello de aprobación de la Unión Europea.

El ganado produce desechos en cantidades gigantescas. Gross me aseguró que los silos usados para recolectar los desperdicios estaban recubiertos de plástico, pues los pozos de arcilla eran muy vulnerables a las filtraciones. Más impresionante aun era el biodigester (una gran cubierta de plástico colocada sobre el silo), que contiene bacterias anaeróbicas que convierten el estiércol en fertilizante orgánico y gas metano. Los Franz estaban eliminando el gas metano (muy potente y de consumo doméstico) hasta que pudieran instalar una pequeña planta para convertir el gas natural en electricidad. «Queremos ser independientes en el consumo de energía», dijo Paulo Franz.

Al caer la tarde, volvimos a la granja. Un aeroplano de color cereza revoloteaba sobre los campos esparciendo fungicida contra la roya asiática (una plaga que ataca la soya) y también pesticidas contra los insectos. Franz señaló la nave: «Está funcionado con álcool». Es decir, con etanol, un destilado del prodigioso surtido de caña de azúcar que existe en el país. Luego el sol se ocultó y todo volvió a la calma. Franz se sentó en una silla reclinable y sorbió mate de yerbas con una canilla de metal. Los zumbidos y siseos del fumigador fueron remplazados por el ruido de un improvisado juego de fútbol en un jardín adyacente. Un bebé rubio, hijo de uno de los obreros, rezumaba felicidad sobre una manta tendida en el pasto. «Ésta es la mejor época de la hacienda», comentó Franz alcanzándome el mate. La escena era apacible, sin dudas; un idilio agrícola manchado sólo por el suave vaho de las neurotoxinas que flotaban en el quieto aire nocturno.

Desde el mito de El Dorado hacia adelante la historia del desarrollo de la Amazonía es una narrativa del fracaso. Para demostrarlo, los estudiantes de la región sólo necesitan señalar el decadente teatro de ópera de Manaos –reliquia de la fiebre del caucho– o los solitarios restos de la desaparecida planta de procesamiento de caucho de Henry Ford. Si quieres dejar la Amazonía con una pequeña fortuna –se dice–, entonces deberías llegar con una gran fortuna.

El aparente éxito de «las ciudades de la soya» contrasta con esa abyecta historia, y uno no puede visitar la región sin preguntarse si la maldición por fin habrá sido vencida. El fantasma del fracaso también ronda el negocio de la soya. Tomemos el ejemplo de Olacyr de Moraes, el desventurado ex Rei da Soja (Maggi no fue el primero), considerado alguna vez como uno de los hombres más acaudalados del planeta. Sus propiedades incluían una cantera, una refinería de azúcar, una planta de energía, una constructora y un banco. Pero eso fue antes de que él intentara construir una «carretera de la soya» de casi cinco mil kilómetros, que conectara a los productores del centro occidente con los distantes puertos del Amazonas y el Atlántico. Casi dos décadas después, aquella vía está a medio hacer, y a su arquitecto original lo agobian los acreedores. De Moraes lo apostó todo para transformar la región mediante la infraestructura y, en su sueño, perdió hasta la camisa. A inicios del 2006, el otrora constructor de imperios se encontró con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, un antiguo líder sindical, y en lo que parecía un increíble giro del destino exclamó –según se dice– con lágrimas en los ojos: «Yo pagué el precio de la colonización».

La gente que conocí en Mato Grosso sentía que recibía la justa recompensa por sus esfuerzos. Pero aun con sus calles limpias y sus hogares seguros y sus brillantes expectativas, el éxito futuro de sus comunidades no está asegurado. El propio éxito es sospechoso, pues en cierta medida los ciudadanos de esa zona ya han sido sus víctimas. Al expandirse de manera tan rápida, la agricultura brasileña proveyó de tanta soya al mundo que los precios no justificaban que se siguiera sembrando. Un productor en el municipio de Sorriso se lamentaba: «En los últimos dos años la soya no ha sido un elemento positivo. Los precios se han sofocado y los costos son muy altos». Sorriso significa «sonrisa» y, de acuerdo con el guía Melby, es el municipio con la mayor producción de soya en el mundo. Allí la presión del mercado estaba empujando a muchos de sus granjeros a cultivos más rentables como el algodón y eucaliptos de rápido crecimiento, que pueden ser vendidos como combustible para el secado de la soya o carbón vegetal. Hasta que los engranajes internos de la economía cambiasen, pensaba aquel agricultor, la soya no valía los frijoles.

La colonización de la Amazonía fue activada por la paranoia de los gobiernos militares de Brasil. Los generales que dirigían el país temían que sus fronteras despobladas y su vasto territorio pudieran motivar incursiones extranjeras. «Occupar para nao entregar». Ése era un eslogan. Otro: «Tierra sin hombres para el hombre sin tierras». Los militares construyeron carreteras para facilitar la migración, pero hicieron poco para manejar el desarrollo. Los resultados se hacían bastante predecibles. Colonos sin conocimiento alguno del terreno se abrían camino a machete y fuego, adentrándose más y más en la selva que los rodeaba. La destrucción se esparcía desde los caminos imitando la figura del esqueleto de pez, lo cual se podía advertir desde una foto satelital: la carretera simulaba la columna vertebral y los claros partían de ella como las espinas. Era un extraño orden para el caos.

Ahora una subrepticia corriente de paranoia atraviesa la sociedad brasileña cuando se trata de la Amazonía. El amenazado sentido de soberanía de este país ha sido azuzado en parte por los comentarios de políticos bienintencionados como Al Gore: «Al contrario de lo que piensan los brasileños –dijo él alguna vez–, la Amazonía no es su propiedad. Nos pertenece a todos». ¿Cómo se sentirían los estadounidenses si líderes extranjeros se expresaran así sobre, por ejemplo, Alaska? Poco después de llegar al Brasil, David Miliband, el secretario de Medio Ambiente de Gran Bretaña, propuso un acuerdo internacional para comprar una vasta porción de la Amazonía y administrarla como una reserva. La respuesta de Brasil a esa idea fue inmediata. «La Amazonía –dijo el presidente Da Silva– no está a la venta».

Hacia el final de mi viaje, Kory Melby y yo pasamos una mañana en el municipio de Sinop recibiendo un sermón de parte del presidente del sindicato rural (una coalición de granjeros y taladores locales). Se llamaba Antonio Galván y era un sujeto irascible y de mirada penetrante. Estaba fastidiado por la presencia de dos gringos entrometidos en su oficina y, tras una pregunta, se disparó con una perorata de casi una hora. Sus regaños estaban sazonados con palabras como absurdo y ridículo, y a cada tanto él azotaba la mesa con el puño. «Si no quieren que trabaje la tierra, entonces páguenme», gritó Galván. Bam. «¡Nadie más en el mundo produce y preserva al mismo tiempo! ¡Dejamos el ochenta por ciento de la Amazonía intacto! ¡Dejamos los árboles de las riberas en pie!». Bam. «¿Quién más hace esto? No vengan a decirme cuántos campos de fútbol equivalentes de Amazonía desaparecen cada minuto. ¡Es absurdo!». Bam.

Dejamos la oficina un tanto desilusionados. Llevábamos en las manos un disco compacto con un documento que exponía la visión del sindicato sobre el futuro del estado de Mato Grosso. Incluía mapas y cuadros y proyecciones de producción. La página del título estaba adornada con otro de los grandes lemas de la colonización: A Amazónia é nossa. La Amazonía es nuestra.

La Amazonía no funciona como «el pulmón del mundo», como se cree. Los científicos dicen que la selva consume tanto oxígeno como el que crea. Aun así cumple otros propósitos igualmente vitales. Parece que el bosque tropical crea gran parte de sus propias lluvias mediante un proceso llamado evapotranspiración: los árboles envían humedad hacia el aire de la jungla, y la humedad vuelve a caer en forma de lluvia. Si talas demasiados árboles, es posible que el completo sistema colapse y la selva se vuelva mucho más seca, como el Cerrado. Es decir, más sabana que bosque. Hay señales de que el clima de la región puede orientarse hacia esa dirección. En el 2005, casi toda la cuenca fue azotada por sequías extremas. Los ríos se secaron, pueblos enteros estuvieron aislados y los botes quedaron varados. Los peces murieron en masa, y la época de quema –cuando los granjeros despejan terrenos con fuego– se descontroló, pues los incendios cubrían el bosque con una densa humareda. Brasil es el cuarto mayor emisor de gases de invernadero en el mundo. Las casi tres cuartas partes de sus emanaciones son atribuidas a la deforestación. Es posible que las sequías de aquel año fueran una simple aberración, pero se teme que sean un anticipo de lo que le espera al bosque tropical y al mundo entero cuando se desarticule el sistema climático global.

Nunca encontré la frontera que andaba buscando, aquella que separa la agricultura industrial de la Amazonía en sí. Había muchos límites entre los bosques y los campos, y cada uno de ellos era sólo un fragmento de un entramado mayor. Al estar expuestos al sol tropical, los bordes de los claros reverdecen y crecen con rapidez, y el bosque vuelve a cerrarse como una herida que cicatriza. Para entrar en la jungla, debes abrirte paso a machetazos, enfrentándote a la imponente malla de ramas y enredaderas. Es mejor pararse en medio de los campos y contemplarlos a la distancia o trepar a alguna altura para ganar perspectiva, como hice en la granja de los Franz. Kory Melby exaltaba esa propiedad como un «hermoso pedazo de tierra». Creí que aludía a su valor productivo más que estético. Sin embargo, desde lo más alto del silo, el lugar era muy bello e impresionante en su uniforme verdor.

Los granjeros ven el bosque de una manera distinta a los demás y, por supuesto, a los ambientalistas. Lo que los granjeros llaman zona «no mejorada», los defensores del medio ambiente lo definen como área «prístina». Donde el amante de la naturaleza ve belleza y abstracción, el ranchero observa suelos cultivables y utilidades. Un día en que recorríamos el bosque, nos detuvimos en un claro donde la espesura daba paso a un sembrío de soya a la altura de los tobillos. Era una escena bastante común en Mato Grosso, que se repite una y otra vez por donde uno vaya. «Mire –dijo el conductor del vehículo– esto es lo mejor para mí. Tienes soya y luego bosque. Si hay sólo soya, no está bien, es apenas desierto verde. Pero si tienes sembríos y luego jungla, como acá, es hermoso».

Entretanto, todo indica que Blairo Maggi duerme tranquilo por las noches. ¿Y por qué no habría de hacerlo? Nadie es el villano de sí mismo, y quizá menos que nadie Maggi. Según él, está dando empleo a la gente y a la vez alimentando al mundo. «¿Desean árboles y hambruna?», desafía Maggi a sus críticos. Sin duda, muchos descartarían esto como una falsa dicotomía, pero no hay manera de sortear la fea realidad de tener que alimentar a una población de seis mil quinientos millones de personas en el mundo (que se proyecta ser de nueve mil millones a mediados de siglo). Si todos queremos comer carne, si el mundo espera producir no sólo su alimento sino también su combustible, entonces alguien, en algún lugar, tiene que ceder.

Una crónica de Patrick Joseph

 

 

 

Juicio político a Juez federal de EEUU preso por violación de dos mujeres y por mentiroso

Juicio político a Juez federal de EEUU preso por violación de dos mujeres y por mentiroso

"La conducta (del magistrado de Texas) que se menciona es impactante y vergonzosa", dijo el legislador demócrata John Conyers. La Cámara de Representantes decidió ayer, viernes, abrirle un juicio político a un juez federal encarcelado por mentir en torno a las agresiones sexuales contra dos mujeres, en lo que marca la primera votación legislativa de ese tipo desde que se acusó al ex Presidente Bill Clinton hace una década. La decisión contra el magistrado federal de distrito Samuel Kent, de Texas, abre un juicio en el Senado, convirtiéndose en el primero en enfrentar una audiencia política en los últimos 20 años. La Cámara de Representantes autorizó cuatro artículos para juicio político contra Kent, a quien se acusa de agredir sexualmente a dos empleadas y mentirle a los investigadores judiciales y a funcionarios del Departamento de Justicia. "La conducta que se menciona es impactante y vergonzosa", indicó el representante demócrata por Michigan John Conyers, presidente de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, al inicio del debate de los artículos para juicio político. Kent, de 59 años, fue llevado el lunes a una prisión federal en Massachusetts, donde cumplirá una sentencia de 33 meses de cárcel. El juez se declaró culpable el mes pasado de haberle mentido a los investigadores judiciales en torno a las agresiones sexuales contra dos empleadas. Kent se niega a renunciar sino hasta el año próximo de modo que pueda seguir percibiendo su salario de 174 mil dólares anuales. Si resulta culpable de los cargos que enfrenta en el juicio político ante el Senado, será destituido del cargo. Cuando se buscó establecer un contacto con el abogado de Kent, Dick DeGuerin, el defensor del juez citó un comunicado previo en el que asegura que los problemas de Kent serían suficientes para que enfrentara un juicio político en la Cámara de Representantes, pero no eran necesarios como para lograr su condena en el Senado.

 

 

 

 

La mayoría "no soporta más a los asesinos y canallas de ETA"

La mayoría "no soporta más a los asesinos y canallas de ETA"

La inmensa mayoría de la sociedad vasca "no soporta más a los asesinos y canallas de ETA", afirmó este viernes el jefe del Gobierno vasco, Patxi López, al condenar el asesinato del policía nacional Eduardo Puelles en el atentado de Arrigorriaga (Vizcaya). "En estos momentos tan duros y difíciles, quiero decir a su familia (...) que tienen toda nuestra cercanía, solidaridad y cariño, y el de la inmensa mayoría de la sociedad vasca, que no soporta más a los asesinos y canallas de ETA", declaró López en una comparecencia en el Parlamento regional, en Vitoria. López expresó su "más rotunda condena" y su "rechazo más contundente", porque, "una vez más, los terroristas han acabado con un trabajador de este pueblo". El Parlamento vasco condenó el atentado y observó un minuto de silencio, mientras que López convocó una manifestación para el sábado por la tarde en Bilbao.

Una argentina con pantalones cortos y mando

Una argentina con pantalones cortos y mando

Su rutina de sábado a la tarde en nada se diferenciará de la de cualquier árbitro de fútbol: se calzará pantalones cortos negros y camiseta al tono, se anudará los botines, y saldrá al estadio para dirigir los 90 minutos reglamentarios. Sólo que en esta ocasión, por primera vez en la historia del fútbol profesional argentino, el árbitro será... "árbitra". Silbato en mano y mirada atenta, una mujer de 31 años será la encargada de imponer reglas en el encuentro de dos equipos de la Primera B Nacional, la segunda competición en importancia del país. Estela Mary Álvarez de Oliveira está nerviosa, pero satisfecha. Recorrió un largo camino para llegar hasta aquí, y se siente orgullosa de hacer historia. "Me hizo muy feliz la noticia, ahora espero que todo salga bien. Lo que hace la diferencia de una liga o categoría a otra es el entorno, pero adentro, esos 90 minutos, sólo se trata de fútbol, y eso no cambia. Una trata de abstraerse, de concentrarse en el juego y de hacer las cosas bien, y ya está", le dice la flamante árbitro a BBC Mundo. Su debut, decidido por sorteo por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), será en el encuentro entre San Martín de San Juan y la CAI de Comodoro Rivadavia, dos equipos profesionales que militan en la Primera B. Hasta ahora, otras mujeres habían llegado a intervenir en el fútbol local como jueces de línea o cuarto árbitro, y la pionera Florencia Romano había ejercido de referí principal pero en la liga D regional.

El fútbol en casa

 

Álvarez de Olivera llegó al arbitraje casi por casualidad. Nacida en Misiones, en el extremo noreste de Argentina, la joven se graduó como profesora de educación física en su provincia y se mudó a Buenos Aires para especializarse en natación. Tenía algo de tiempo libre y decidió dedicarlo a estudiar en el Sindicato de Árbitros, el SADRA. "Me dije: 'yo algo de fútbol entiendo, así que voy a probar el curso rápido'. Fui al Sadra, y desde el primer momento vieron que podía tener condiciones", relata la joven, que por entonces tenía 23 años. Lo que sabía de fútbol lo había aprendido en su casa, con siete hermanos varones con los que se crió jugando a la pelota en potreros de tierra colorada, y con un padre que la incentivaba a correr detrás de "la número 5"... siempre y cuando ayudara primero en las tareas hogareñas. Así, quizás por conocer los códigos del mundo masculino o por poder explicar sin titubeos la "ley del offside", Álvarez de Olivera asegura que no se sintió discriminada entre sus compañeros hombres. "Al principio, te estudian a ver si entendés, pero después mis compañeros y profesores siempre me tuvieron paciencia. Siempre me sentí bien tratada, siempre me respetaron y tengo con ellos una relación de igual a igual", le asegura a BBC Mundo.

Desde las gradas

 

Ahora, con los aficionados, es otro cuento. Bien lo sabe quien alguna vez haya visitado un estadio, o incluso visto un encuentro por televisión: exaltados por un pase desafortunado o un pelotazo que elude la red, los fanáticos del fútbol pueden perder la compostura en cuestión de segundos, y los árbitros son muchas veces destinatarios de cánticos y epítetos de grueso calibre. A Álvarez Olivera el asunto la tiene sin cuidado, aunque reconoce que, como mujer, los insultos se multiplican si llega a cometer un error. El "¡andá a lavar los platos!" se ha hecho para ella moneda corriente (y es probablemente el único insulto que puede reproducirse aquí). "El argentino vive el fútbol de una manera apasionada, y al ser una de las primeras mujeres es más difícil entrar en ese ambiente. Hay prejuicios, pero una vez que estás, si ven que tenés capacidad, te respetan mucho", dice. Su antídoto contra el machismo es simple: pura concentración y trabajo. Quienes siguieron su desempeño en las ligas menores aseguran que tiene una hoja de ruta intachable. Álvarez de Olivera trabajó primero en los campeonatos argentinos amateur, y luego fue designada para arbitrar partidos de fútbol femenino en el Mundial de Shanghái, en 2007, y en los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008.

¿Ícono femenino con balón?

 

A esta jueza deportiva no le gusta el poder, aunque la suya sea la última palabra durante un encuentro, y en su bolsillo esconda esas "armas letales" del balompié, que son las tarjetas de sanciones: "la roja" y "la amarilla". Dice que prefiere el perfil bajo y que la reacción mediática que generó su incursión en el campeonato profesional argentino la pone algo incómoda. Muchos celebraron su nominación como un paso adelante en la lucha por la igualdad de la mujer. Para ella, el asunto es mucho menos trascendente: se trata, simplemente, de su vocación. "La verdad que nunca fui feminista... más bien, me crié en un ambiente muy masculino, y en algunas cosas hasta aprendí a pensar como varón. No quiero demostrar nada, simplemente se dio así. Soy mujer y soy árbitro", resume. Su sueño, como el de cualquier colega, es el de llegar al campeonato mayor. Eso sí: ansía también que otras, como ella, se sumen al gremio, y que aficionados y jugadores se acostumbren a ver a una "dama de negro" impartir justicia futbolística. "¡Lo mío es una demostración de que las mujeres podemos hacer otra cosa que lavar los platos!", se ríe, entre nerviosa y satisfecha, cuando faltan sólo unas horas para que el balón eche a rodar bajo sus órdenes.

 

 

 

 

El té verde y el cáncer de próstata

El té verde y el cáncer de próstata

Un grupo de científicos cree que una sustancia química hallada en el té verde podría retrasar el avance del cáncer de próstata. Durante años, al té verde se le han atribuido efectos positivos en una diversidad de enfermedades, algunas de ellas relacionadas con el corazón, el cáncer y el Alzheimer. En la investigación, que se dio a conocer en la publicación especializada estadounidense Cancer Prevention Research, se demostró una significativa reducción de algunas de las señales que indican el desarrollo del cáncer. Una organización no gubernamental en el Reino Unido señaló que el té podría ayudar a los hombres a controlar tumores de riesgo bajo. En este estudio, llevado a cabo en Filadelfia, los científicos estudiaron un componente llamado Polyphenon E. Su objetivo era buscar algunas moléculas como el Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (FCEV) y el Factor de Crecimiento del Hepatocito (FCH). Ambas moléculas son indicadoras del desarrollo de un cáncer. Por otra parte, también estaban tras la pista del Antígeno Específico de la Próstata (AEP), una proteína sólo hallada en ese órgano. Los niveles de esa sustancia pueden aumentar si el cáncer está presente.

12 tazas

 

En el estudio participaron 26 hombres, cuyas edades oscilaban entre los 41 y los 72 años, que habían sido diagnosticados con cáncer de próstata y quienes tenían previsto someterse a una cirugía de próstata. Los pacientes ingirieron, durante 34 días, cuatro cápsulas que contenían Polyphenon E, lo que equivale a 12 tazas de infusiones de té verde concentrado. El último día de su ingesta se hacía coincidir con el día previo a la cirugía. La investigación encontró una disminución significativa de los niveles de FCEV, FCH y AEP. En algunos pacientes se observó una reducción de más del 30% de esas moléculas. El doctor James Cardelli, del Centro de Cáncer Feist-Weiller, señaló que el componente, que fue suministrado por la compañía Polyphenon Pharma, "podría tener el potencial de reducir la incidencia y retrasar el desarrollo del cáncer de próstata". Se registraron pocos efectos secundarios y el funcionamiento del hígado se mantuvo normal. "Creemos que el uso de los polifenoles del té por sí solos o en combinación con otros componentes, actualmente usados para los tratamientos de cáncer, deberían ser explorados desde una perspectiva que prevenga la evolución del cáncer y su recurrencia", indicó Cardelli. "Existe una evidencia razonable y buena de que muchos tipos de cáncer pueden ser prevenidos y nuestros estudios (en los que se usaron sustancias derivadas de la planta de té, Camellia sinensis) refuerzan la idea de que el consumo de los componentes de esa planta, puede jugar un papel clave en prevenir el desarrollo del cáncer y su avance", señaló el médico.

Aislar la expansión

 

John Neate, director ejecutivo de la fundación británica Cáncer de Próstata, señaló: "Hay muchos estudios relacionados con el té verde y sus beneficios potenciales, pero todavía no hay una evidencia determinante". "Los resultados de este análisis sugieren que se deben hacer más investigaciones sobre los efectos de los extractos de té verde, relacionados no sólo con la prevención del cáncer de próstata, sino con el control del mismo", indicó Neate. De acuerdo con el médico, estos hallazgos positivos podrían indicar que el té verde asumiría un rol de "vigilante activo", en una etapa donde el desarrollo de la enfermedad es lento y el riesgo de un tumor es bajo. Es en esa fase que los pacientes monitorean los cambios y buscan frenar la evolución del cáncer. "Potencialmente, podría significar que, en algunos casos, los pacientes no tengan que someterse a las usuales intervenciones médicas y a sus efectos colaterales", señaló Neate.

Hallan en la selva de Ecuador una planta que se hace la enferma

Hallan en la selva de Ecuador una planta que se hace la enferma

Una planta que finge estar enferma para evitar ser atacada por insectos fue hallada en la selva en Ecuador. Se trata del primer ejemplo conocido de una planta que utiliza ese método para alejar a insectos hervíboros y su caso podría explicar un patrón de comportamiento visto en ciertas hojas y que se conoce con el nombre de variegación. El descubrimiento aparece publicado en el último número de la revista especializada Evolutionary Ecology. El fenómeno de la variegación afecta a muchas especies de plantas y se caracteriza por la aparición de zonas con diferente coloración en las hojas o en los tallos debido a una variedad de causas. Una de las más comunes es la pérdida de clorofila en las células de las hojas con la consiguiente reducción de la capacidad de realizar la fotosíntesis, lo que origina que aparezca un color blancuzco.

Ventajas y desventajas

 

En teoría, las plantas que presentan una variegación están en desventaja por la reducción de la capacidad de llevar a cabo la fotosíntesis. Pero el descubrimiento de un equipo de botánicos sugiere que, después de todo, puede tratarse de una ventaja. Puede ser que algunas variedades de plantas usen la variegación para fingir una enfermedad y así evitar ser devoradas por insectos. Sigrid Liede-Schumann y sus colegas Ulf Soltau y Stefan Dotterl, de la Universidad de Bayreuth en Alemania, estudiaban vegetación de sotobosque (la que crece por debajo de los árboles principales) cuando notaron que las hojas usualmente verdes de la Caladium steudneriifolium se veían con frecuencia más dañadas por insectos que otras hojas con variegación de plantas cercanas de la misma especie. Los insectos dejan las larvas entre las hojas y después sus orugas comen en esa superficie dañándola y dejando un rastro blanco detrás. "La similitud de los patrones de variegación con el rastro dejado por las orugas sobre las hojas puede disuadir a los insectos de poner sus huevos allí", dice Liede-Schumann.

Supervivencia

 

Para probar esa idea, los investigadores usaron un líquido corrector blanco para simular la apariencia de la variegación de cientos de hojas de sanas. Después de tres meses, contaron la cantidad de hojas afectadas por las orugas, comparadas con las hojas verdes, con las variegadas y con las que fueron pintadas de blanco para que parezcan variegadas. "Los resultados fueron los mismos", explica Liede-Schumann. "Las hojas visiblemente variegadas sufrieron significativamente menos daño por las larvas de los insectos que aquellas completamente verdes". Mientras los insectos infectaron casi el 8% de las hojas verdes, sólo infectaron el 1,6% de las variegadas y apenas el 0,4% de las que fueron pintadas para que parezcan variegadas. "Estaba sorprendida", dice Liede-Schumann. Ella cree que las plantas esencialmente fingen estar enfermas, produciendo una variegación de las hojas, imitando a aquellas que sí han sido dañadas por las larvas de los insectos. Eso los disuade de dejar más larvas porque asumen que las orugas anteriores ya han comido la mayoría de los nutrientes de las hojas. "El hecho de que haya tanto hojas verdes como variegadas indica que son útiles para la prosperidad a largo plazo de las especies", señala Liede-Schumann. La reducción en la capacidad de fotosíntesis de la hoja variegada es probable que sea compensada con los beneficios de no ser comida, creen los investigadores, porque la variegación permite la supervivencia de plantas silvestres ya que les confiere una ventaja selectiva. (BBC)

El actor George Clooney contrató a medium para conectarse con su cerdo muerto

El actor George Clooney contrató a medium para conectarse con su cerdo muerto

El actor se comunicó con Max, la mascota con la que compartió más de 18 años, y que murió en 2006, con la ayuda de una psíquica. George Clooney todavía lamenta la pérdida de su adorado chancho, por lo que le pidió a una mentalista que lo ponga en contacto con el animal. ‘El médium me dijo que Max tuvo una excelente vida conmigo. El está muy feliz de espíritu y todavía sale conmigo algunas veces.’ ‘No estoy seguro que me haya dicho la verdad, pero quiero creerle.’ El actor quedó devastado luego de que Max muriera en su casa, mientras él se encontraba promocionando su película ‘The Good German’. El cerdo sufría de ceguera y artritis, y había compartido 18 años con Clooney, con quien hasta solía compartir la cama. La estrella, de 48 años, solía llevar a Max a las entrevistas y sesiones de fotos y bromeaba que era ‘su relación más larga’. Luego de la muerte de Max, Clooney dijo:’ Fue el cerdo más viejo que los veterinarios hayan visto. Era una gran parte de mi vida. Es extraño como los animales se convierten en una gran parte de tu familia.’

 

Montevideo: el misterio del economista ejecutado en su apartamento del Cordón

Montevideo: el misterio del economista ejecutado en su apartamento del Cordón

Para sus vecinos era un emprendedor economista. Para otros era más conocido como "Freddy Cabot", el conductor radial y emulador de Tinelli y de Abel Duarte. Desde el jueves es la víctima de un asesinato rodeado del más hondo misterio. "¿Cómo andás, Freddy, tanto tiempo?", lo saludó el encargado del garaje sobre la calle Guayabo. Cabot se mostró tan desenfadado como siempre. Pagó los $ 2.500 del estacionamiento por sus dos vehículos, tenía un atraso de dos meses. "Era un tipo impecable, siempre preocupado por estar al día, se había atrasado esta vez y cuando me pagó, en joda, hizo el ademán de tacharme los dos meses siguientes", recuerda el empleado del garaje, con indisimulada simpatía por la víctima. Eran las 18.30 del jueves. Fue la última vez que se lo vio con vida al economista Eduardo Alfredo Cabot Bula (43). Pocas horas después su novia, una joven colombiana, lo encontró muerto de tres disparos en el apartamento del cuarto piso de la calle Gaboto 1408, casi Guayabo. Cabot yacía sobre el sofá con tres heridas mortales, dos en el tórax y una en el abdomen. Tenía fuertes golpes en la cabeza. Había una mancha de sangre junto al escritorio, su lugar de trabajo. Casi todo el apartamento presentaba un gran desorden. Durante la inspección de la escena del crimen los investigadores de la División Homicidios constataron que faltaban varias cosas: la computadora, los celulares e incluso algunos bonos del Tesoro. Es decir, información más que valores. Los vecinos del tercero y quinto piso no oyeron nada. Él o los homicidas -de momento los investigadores se inclinan por más de uno- se ocuparon de borrar sus rastros. Las incógnitas son muchas. La muerte de Cabot se asemeja más a una ejecución que a un homicidio de otra naturaleza. La Policía ha indagado a varias personas, por la mañana incluso los investigadores se trasladaron hasta una casa que Cabot poseía en Neptunia en busca de más indicios. El móvil no está claro. "Tenía mucha plata", apuntó uno de los investigadores consultados. Y un pasado vinculado a los medios. Pero no parece un simple robo. El edificio sobre la calle Gaboto es relativamente moderno. Tiene diez pisos, muchos de sus apartamentos son oficinas, otros residencias. La puerta de acceso está enrejada, tiene intercomunicador y además hay un portero en el hall de entrada. No es sencillo ingresar sin que alguien franquee la entrada desde adentro. El portero es relativamente nuevo en su puesto. Cuando los investigadores lo interrogaron no recordó ninguna presencia extraña en la tarde del jueves. Cabot vivía solo en el apartamento, aunque se le conocía una novia de nacionalidad colombiana que solía visitarlo allí. "Antes tuvo una novia brasileña", comentaron vecinos. Fue esta mujer la que, precisamente, descubrió el asesinato. Cuando llegó al apartamento encontró la puerta cerrada, dijo que en un primer momento desconfió. Incluso pensó que su novio podía llegar a estar con otra mujer. Empujó la puerta, advirtió que algo la estaba frenando. Era el propio Cabot, que yacía en el sofá junto a la puerta. Cuando pudo superar el shock fue en busca de auxilio. Más tarde declararía a la Policía que había hablado temprano con su novio, que estaba algo nervioso porque ese día tenía que manejar una suma grande de dinero y sobre las cinco de la tarde tenía una reunión muy importante. Hasta la noche no supo más de él. La Policía dató la muerte de Cabot a las 21.15. En el examen primario el forense sugirió que la muerte había ocurrido unas 12 horas antes. Sin embargo ese dato cayó más tarde, en el correr de la investigación. A las 18.30, poco más o menos, Cabot salió del edificio y cruzó hasta el garaje de la calle Guayabo. Charló con los empleados, pagó el alquiler del estacionamiento y volvió a su casa. Ellos fueron los últimos en verlo con vida. Entre la hora 19 y la hora 21, aproximadamente, debió ocurrir el crimen. Fuentes de la investigación señalaron a El País que, dado el desorden que reinaba en el apartamento y las cosas que se llevaron, él o los homicidas debieron permanecer al menos durante unos veinte o treinta minutos allí. Hasta ahora, no se logró establecer cómo entraron al edificio y luego al apartamento. La inspección primaria detectó que faltaba una computadora, los celulares que usaba Cabot, algunos documentos y bonos del Tesoro que se sabía poseía y no fueron hallados. Los familiares del economista aún deben confirmar si faltan más cosas. Estuvieron en las primeras horas de la tarde revisando las pertenencias del economista y dejaron instrucciones en la portería para que se retuviera toda correspondencia que llegara a su nombre. "Hay piezas claves que desaparecieron, esto fue algo muy premeditado", señaló una fuente de la investigación. A los autores de la ejecución -los investigadores están convencidos de enfrentarse a una ejecución, no a un homicidio ocurrido durante una simple riña o en el curso de un vulgar copamiento- les interesó más la información que poseía Cabot que grandes sumas de dinero, que en apariencia la víctima podía tener en su poder. De las primeras observaciones sobre la escena del crimen, los investigadores del caso sacaron algunas conclusiones, al menos primarias. Un profesional con el estudio en su casa "es alguien que puede tratar de proteger su actividad, sobre todo si no es muy clara", apuntó una fuente del caso. De hecho, la principal línea de investigación apunta a las actividades que Cabot tenía en el exterior del país. "Esos negocios pueden ser el origen de esta muerte", señalaron las fuentes de la investigación. su otra vida. "Yo lo conocí porque me imitaba, le salía la voz igualita, era increíble", comentó el popular conductor radial Abel Duarte. Freddy Cabot condujo un programa televisivo en Canal 5 hace poco más de una década. Con el estilo de Marcelo Tinelli, Cabot tuvo sus "quince minutos de gloria" en la pantalla. También pasó por algunos programas radiales, donde su imitación de Duarte era el plato fuerte. "Eso sí, nunca supe que tuviera un título de economista, mucha plata sí, por lo que me cuentan amigos que lo conocían más de cerca", recuerda Duarte. Sin embargo Cabot tenía su título expedido por la Universidad de la República. Y, lejos de los micrófonos, se dedicaba de lleno a los negocios.

No es fácil investigar en uruguay

En un episodio de CSI, por ejemplo, los ceñudos detectives ya estarían contemplando el destello de la señal del celular robado de la escena del crimen en la pantalla de un mapa georreferenciado. En Montevideo, en cambio, los detectives no tienen más remedio que apretar los dientes y hacer lo que pueden. Uno de los celulares robados de la escena del crimen posee dispositivo GPS. Cuando los investigadores de Homicidios se plantearon seguir esa señal se toparon con una dificultad insoslayable: es feriado, Antel no trabaja hasta el lunes. Otro tanto ocurría con el Banco Central, el Banco República y otros organismos a los que los investigadores policiales deben recurrir para apoyar su búsqueda de la verdad. Todo eso tendrá que esperar hasta el lunes, en horario de oficina. Para entonces algunos rastros ya se habrán desvanecido. "Esto es Uruguay", suspiró uno de los policías. (El País)

La justicia argentina ordenó indemnizar a la familia de una joven que murió porque la ambulancia llegó tarde

La justicia argentina ordenó indemnizar a la familia de una joven que murió porque la ambulancia llegó tarde

 

 

En 2002, una familia llamó a su servicio de emergencias médicas porque su hija presentaba un cuadro de asma. Llegaron más de una hora después, cuando la joven había fallecido. La Justicia condenó a la compañía pagarles más de 180 mil pesos. Querían estar protegidos. Eso fue lo que motivó a Norma Innocentis y a su esposo a asociarse a una compañía de emergencias médicas. En 2002, cuando su hija presentó un cuadro de asma, llamaron a la empresa que habían contratado y pidieron que les enviara con urgencia un equipo médico. Pero la ambulancia tardó más de una hora en llegar y, cuando lo hizo, la chica ya había fallecido. Ahora la Justicia condenó a la compañía a indemnizar a la familia de la joven en más de 180 mil pesos, en concepto de "daños y perjuicios". Lorena Beatriz Cedermas (22) vivía con sus padres, Norma Innocentis (56) y Humberto Elpidio Cedermas (62). No trabajaba, pero estudiaba. En la mañana del 11 de abril de 2002, la chica empezó a sentirse mal y a experimentar dificultades para respirar. Tenía un cuadro de asma. Atentos a la evolución de la joven, a las 11.35 sus padres llamaron al número de urgencias de la Unidad Coronaria Móvil Quilmes S.A. -la compañía de servicios médicos de la que eran socios- y pidieron que un equipo médico fuera a su casa. Esperaron unos minutos y nada. Mientras esperaban a los médicos, volvieron a llamar. Una y otra vez marcaron el número de emergencias, pedían que se apuren porque la chica empeoraba. No lo consiguieron. La ambulancia llegó poco más de una hora después. Ya era tarde: Lorena había muerto. Tiempo después, sus padres demandaron a la empresa de emergencias médicas por "daños y perjuicios". Y un tribunal de primera instancia condenó a la compañía y a Sancor Cooperativa de Seguros Limitada a pagarles una suma de 70 mil pesos. Pero tanto las compañías condenadas como la familia de la joven apelaron la sentencia. La causa recayó en la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, que le adjudicó la total responsabilidad de lo ocurrido a la compañía de emergencias médicas y la condenó a pagar una indemnización de 182 mil pesos. En su fallo, los jueces de la Cámara de Apelaciones, consideraron que una empresa de emergencias médicas "tiene a su cargo tres obligaciones principales: proceder a acudir con urgencia al lugar que la patología del paciente demande (dentro de un radio greográfico predeterminado y con el equipamiento –humano y material- adecuado); la posterior prestación galénica primaria y/o el ulterior traslado –con la debida premura- para la continuación del tratamiento". Esas obligaciones, según se desprende de los argumentos dados por los jueces, no se cumplieron. Los camaristas remarcaron que la compañía no llegó en un tiempo prudencial. Para ello dieron por probado que la familia de la chica llamó a la empresa a las 11.35 y que la ambulancia acudió al lugar después de las 12.40 –hora que figura en el certificado de defunción de la chica-. "No cabe sino concluir que la demandada ha imcumplido con la prestación que tenía a su cargo de acudir en forma urgente a la lugar", sostienen. Y agregan que "es evidente que una demora de más de una hora ante un llamado de urgencia para una atención domiciliaria, comporta dejar de lado la obligación fundamental que asumen este tipo de empresas, vulnerando así la confianza, tranquilidad y protección depositadas en ellas". Otro punto que destacaron los camaristas es que si bien no pueden asegurar que la chica se hubiera salvado si la ambulancia hubiera llegado a tiempo, dada su enfermedad, sus chances de supervivencia hubieran sido mayores. "No sabemos en verdad si la joven hubiera sobrevivido de haberse prestado el servicio en tiempo y forma", sostienen. Pero agregan que "el experto médico designado dictaminó que probablemente hubieran aumentado radical y exponencialmente las posibilidades de revisión del cuadro que provocó el deceso, si el auxilio médico se hubiere iniciado antes" y que "probablemente se hubiera podido hacer algo para evitar el fallecimiento".