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SEGURIDAD

Pánico en un parque de diversiones de Melo: dos personas cayeron de un juego

Pánico en un parque de diversiones de Melo: dos personas cayeron de un juego

Ocurrió en un parque de diversiones que se encuentra de gira por todo el país y en este momento está en Melo. Dos personas cayeron de un Barco Pirata, luego de que el mismo se quedara sin frenos. El dueño del parque dijo que "no hay que dramatizar" y dio su versión de los hechos.

Se trata de un parque de diversiones que está de gira por todo el país y que desde hace varios días se encuentra instalado en un predio ubicado sobre la ruta 8, en Melo.

Según informa El País, el juego conocido como "Barco Pirata" sufrió un desperfecto, provocando que cayeran dos personas.

El juego se quedó sin frenos y según autoridades policiales comenzó a girar 360°. Así lo hizo más de una vez y todos los ocupantes quedaron con la cabeza hacia el piso, viviendo momentos de tensión.

Casi todos llevaban cinturón de seguridad puestos, pero debido a los nervios del momento y los bruscos movimientos dos de las personas no pudieron sujetarse y se cayeron.

Se trata de un hombre y una mujer, que debieron ser asistidos por médicos de la emergencia UNEM.

El que resultó con mayores lesiones fue el hombre, que sufrió traumatismo lumbar y pélvico. En el caso intervino personal policial se la Seccional 15ª y Policía Científica.

A pesar de las declaraciones realizadas por autoridades policiales a El País, el propietario del parque, Sidney Márquez, dijo que “no hay que dramatizar”.

Añadió que él no estaba presente en el momento del incidente, pero que el maquinista le informó que se vinieron todos contra la baranda, al tratar de frenar pero “el juego funcionó normalmente”.

"Siempre el mantenimiento se realiza en formas constante, se le hace el mantenimiento no solo en las mudanzas sino en todo momento”, sostuvo.

“El juego no sufrió desperfecto”, señaló, se trata "de lo que se conoce como góndola, lo que ocurrió fue que se sobregiró y golpearon dos personas la cabeza en la baranda”, dijo.

Mueren dos motociclistas en Florida y luego chofer borracho atropelló escena del accidente

Mueren dos motociclistas en Florida y luego chofer borracho atropelló escena del accidente

Un accidente fatal ocurrió anoche en el km 95.500 de la Ruta 12, en el departamento de Florida.

Dos motociclistas chocaron entre ellos, aparentemente de frente, y como consecuencia del impacto fallecieron en el lugar.

Las víctimas fueron identificadas como C.E.G.G de 19 años y F.G.A.D de 38.

Mientras personal de Bomberos, la emergencia móvil y de Policía Caminera trabajaba en el lugar, un hombre que circulaba en un auto por la misma ruta no respetó los conos de señalización y chocó contra la ambulancia y el coche bomba de Bomberos.

Como resultado, una enfermera, un efectivo de bomberos y un policía sufrieron lesiones leves. La espirometría practicada al conductor dio positivo.

Rapiñero mata a un hombre que se resistió a ser robado en Cerro Norte

Rapiñero mata a un hombre que se resistió a ser robado en Cerro Norte

Un hombre de 50 años murió al trabarse en lucha con un delincuente encapuchado, que lo rapiñó cuando llegaba a su casa junto a su pareja.

Un ciudadano uruguayo de 50 años falleció como consecuencia de un disparo de arma de fuego, efectuado por un delincuente que le robó al llegar a su casa.

El hombre arribaba junto a su pareja a su hogar, ubicado en Pasaje Central y Pasaje 4 - Camino de las Tropas (Cerro Norte) "cuando un encapuchado armado los intercepta y tras amenazarlos intenta sustraerle sus pertenencias", indicó la policía.

"El hombre no se intimida y se traba en lucha con el malviviente, recibiendo de este un disparo de arma de fuego en la cerviz", agrega la información policial.

Tras dispararle, el delincuente le quitó su dinero y se dio a la fuga. Personal Policial de Zona Operativa IV se hizo presente y trasladó al herido a un centro asistencial cercano donde los médicos le diagnosticaron "herida de arma de fuego en su cabeza, falleciendo horas más tarde".

El drama de los adolescentes que se autoenvenenan para sentir dolor

El drama de los adolescentes que se autoenvenenan para sentir dolor

"Hay algo en mi cabeza que me dice que lo haga. Es como si se tratara de un niñito que te pide cosas constantemente. Y, al final, te sientes tan cansada y el niñito se pone tan pesado que simplemente tiras la toalla".

Son las palabras de Jasmine, una británica de 18 años que, al igual que miles de jóvenes, utiliza con frecuencia sustancias tóxicas -como el alcohol, los analgésicos y drogas ilegales- para envenenarse a sí misma.

No se trata de un caso aislado; la tendencia va en aumento entre los adolescentes y preocupa especialmente en Reino Unido.

Según un estudio recientemente publicado en la revista médica Injury Prevention, les ocurre especialmente a las mujeres.

Sientes que estás perdiendo el control sobre ti misma cada vez más.
Jasmine, 18 años

"Es como si mi cerebro tuviera dos partes: una feliz y una que no lo es", le contó Jasmine a la BBC.

"La parte 'mala' ejerce presión hasta salir ganando. Sientes que estás perdiendo el control sobre ti misma cada vez más. Y entonces te autoenvenenas".
Depresión y acoso escolar

Jasmine fue diagnosticada con depresión cuando tenía 15 años y comenzó a autointoxicarse cuando tenía 16.

La relación con su madre fue complicada desde los 10 años y sufrió acoso escolar en la escuela secundaria.

La joven asegura que el autoenvenenamiento va "mucho más allá del estrés" de su vida diaria o de la dificultad de los exámenes. "Sucede cada pocos meses, pero más a menudo si estoy atravesando una época especialmente difícil".

La ONG Life Signs (señales de vida) describe el autoenvenenamiento como "una conducta deliberada y no suicida que inflige daño físico en tu cuerpo y que tiene por objetivo aliviar la angustia emocional".

Es una conducta deliberada y no suicida que tiene por objetivo aliviar la angustia emocional.
ONG Life Signs

De acuerdo con la organización, quienes lo hacen piensan que los síntomas físicos del autoenvenenamiento y otros tipos de autoagresiones, como cortarse, serán más fáciles de sobrellevar que su dolor emocional.

Pero también advierte que esta práctica no alivia el sufrimiento y que, aunque quienes lo hacen no tienen la intención de acabar con su vida, se ponen en un alto riesgo de sufrir lesiones graves o incluso morir.

¿Qué es el autoenvenenamiento?
    Es un tipo de autoagresión, normalmente provocada por ansiedad o depresión
    Los médicos dicen que hay personas que tienden a autolesionarse para tratar de hacer frente a dificultades en sus vidas, y quienes se autoenvenenan sienten que ya no pueden afrontar nada más
    El que alguien se envenene de forma deliberada no siempre significa que quiera acabar con su vida

Dolor físico y mental

Ashton tiene 20 años y dice que siente la necesidad de autolesionarse de tres a cuatro veces por semana.

Normalmente se produce cortes en la piel, pero una vez al mes recurre al autoenvenenamiento.

"Comencé cuando tenía 16 años. En ese momento tenía anorexia", dice la joven, que explica que la primera vez que se autoenvenenó "se pasó de la dosis". Después, empezó a hacerlo en cantidades más pequeñas.

"Es difícil de explicar. Me enveneno a mí misma porque quiero sentir algo físico, no solo mental. Es mucho más fácil describir los síntomas cuando te sientes físicamente enfermo; no tienes que explicarlos de la misma manera que cuando te sientes mal emocionalmente".

"Te aleja de tus preocupaciones. Simplemente te sientes mal, mareado. Y son síntomas físicos".

Me enveneno a mí misma porque quiero sentir algo físico, no sólo mental.
Ashton, 20 años

Ashton ha comenzado y abandonado sus estudios superiores "tres o cuatro veces", admite.

"No tengo muy buena relación con mi madre y no estudio ni trabajo".

"Soy muy consciente de lo que me estoy perdiendo, especialmente porque mis amigos ya se fueron a la universidad. Creo que eso motiva de alguna manera mis actuales episodios de autoenvenamiento", confiesa Ashton.
Tendencia creciente

Investigadores de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, analizaron todos los casos registrados en el país desde 1992 hasta 2002 en niños y adolescentes de entre 10 y 17 años.

Y descubrieron que hubo un aumento del 27% de casos de autoenvenenamiento en ese periodo de 20 años.

Pero estas cifras solo incluyen a los jóvenes que acabaron en el hospital.

Tanto Ashton como Jasmine dicen que, de acuerdo con su propia experiencia, el personal del hospital tenía dificultades a la hora de comprender sus episodios de autoenvenenamiento.

"Terminas por tener que explicar lo que pasó y a menudo ven el problema sólo en términos físicos, como lo que el envenenamiento pudo causar en tu hígado", dice Ashton.

En el caso de Jasmine, tras su paso por urgencias, le derivaron a una psicoterapeuta "que no era muy simpática". "Me hablaba como si me estuviera echando la bronca en lugar de tratar de entenderme", se queja la joven.

Para estos jóvenes, superar la tentación de autoenvenenarse puede llevar años. Pero no es una meta inalcanzable.

Sarah, de 27 años, lo logró, después de una adolescencia de autolesiones, marcada por el alcoholismo de su madre. Ahora trabaja como médico en el Sistema Nacional de Salud Británico (NHS).

Superarlo no es fácil, pero se puede hacer.
Sarah, 26 años

"Fue muy duro. A veces salía de las sesiones de psicoterapia sintiéndome peor. Pero empecé a darme cuenta de que aprender a quererme a mí misma era muy importante".

Sarah dice que el yoga le resultó de gran ayuda.

"Necesitaba aprender amar mi cuerpo y mi mente. Y aspectos como aprender a respirar me ayudaron a relajarme", explica.

En febrero, Sarah celebró un año entero sin tratar de envenenarse.

Continúa practicando yoga y le gustaría, en un futuro, dar charlas a adolescentes sobre cómo superar el problema. "No es fácil pero se puede hacer", asegura.

“Dejen de robar a Peñarol, hay balas para todos”: Pintadas y amenazas en AUF y AUDAF

“Dejen de robar a Peñarol, hay balas para todos”: Pintadas y amenazas en AUF y AUDAF

Tras el polémico encuentro de Peñarol y Wanderers de este sábado, la sede de la Asociación Uruguaya de Fútbol y de la Asociación Uruguaya de Árbitros (AUDAF) amanecieron con las paredes pintadas con amenazas entre las que se puede leer “si siguen robando, van a morir todos”.

“Dejen de robar a Peñarol, hay balas para todos”, expresa otro de los mensajes en la AUDAF.

Policía evitó robo a un restaurante en Pocitos y fue baleado por ladrones

Policía evitó robo a un restaurante en Pocitos y fue baleado por ladrones

Ya habían pasado las 00:00 de la noche del viernes en el restaurante La Cavia de Pocitos, cuando tres delincuentes armados entraron a robar el local. No esperaban que un sargento de la Comisaría 18ª estuviese allí para impedir el hecho delictivo.

El local de comidas, ubicado en el cruce de las calles 26 de Marzo y Cavia, fue el objetivo de los tres ladrones. Entraron y fueron directamente a la caja registradora exigiendo la recaudación del día.

El oficial Alejandro Valdéz López, de 41 años de edad, estaba cenando en el lugar, dio la voz de alto, que de poco sirvió, y los ladrones comenzaron a disparar.

El intercambio de tiros duró unos segundos, que bastaron para herir al oficial en la pantorrilla derecha, teniendo que ser trasladado hasta el Hospital Policial.

Allí, los médicos le diagnosticaron, al policía herido, fractura en su pierna derecha a raíz del impacto de bala. A última hora de ayer tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Uno de los delincuentes también fue herido, y trasladado a un centro asistencial con custodia policial.

Los otros dos ladrones, que fugaron en un auto, fueron capturados minutos después en la esquina de Bvar. José Batlle y Ordóñez y Neyra. Todos quedaron ayer a disposición judicial.

Durmió una noche en lo de su hermana y abusó de su sobrina en la Ciudad de la Costa

Durmió una noche en lo de su hermana y abusó de su sobrina en la Ciudad de la Costa

Un hombre de 41 años fue procesado con prisión por un delito de atentado violento al pudor. La Justicia de Ciudad de la Costa pudo comprobar que Sebastián Diego Pinela López sometió a vejámenes a su sobrina de 14 años.

Fue la madre de la menor que denunció el caso ante la Unidad Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Colonia Nicolich.

La mujer contó a la policía que su hermano le pidió para quedarse una noche en su casa. El hombre fue alojado en el dormitorio junto a su sobrina.

De madrugada, el ahora procesado, se metió en la cama de la adolescente y la sometió a actos deshonestos, afirma la Jefatura de Canelones.

Al día siguiente cuando fue a un control médico, la joven le contó a su madre lo que le había sucedido, y la mujer denunció el caso ante la policía.

Pinela López tenía antecedentes penales previos por un delito de violencia privada.

Drama en Tacuarembó: Mató a su exesposa y luego se suicidó; tenían cuatro hijos

Drama en Tacuarembó: Mató a su exesposa y luego se suicidó; tenían cuatro hijos

Un hombre de 45 años mató a su exesposa y luego se suicidó. Sucedió en en el paraje en "Rincon de los Machado"a 15 kilómetros de Curtina. El hombre luego de asesinarla se quitó la vida a varios kilómetros, en la estancia en la que trabajaba.

La pareja estaba en trámites de divorcio. Tenían cuatro hijos de 5, 13, 17 y 20 años.

Se trata de la cuarta mujer asesinada por su pareja en los últimos dos años en Tacuarembó.

Oldemar Avero, jefe de Policía del departamento, indicó que el próximo martes funcionarios de jefatura viajarán a Montevideo, para definir el protocolo de utilización de tobilleras electrónicas.

Jefes narcos del Casabó: "No tenemos nada que ver con las ejecuciones"

Jefes narcos del Casabó: "No tenemos nada que ver con las ejecuciones"

La Justicia interrogó ayer viernes a cuatro líderes de la banda de traficantes del barrio Casabó a la que se le atribuyen los secuestros y posteriores homicidios de dos jóvenes en agosto del año pasado, cuyos restos, se presume, son los encontrados el miércoles enterrados en los fondos de un rancho del barrio El Tobogán, ubicado detrás del estadio Luis Tróccoli, del club Cerro.

"El Manolo", "El Tulita" y "El Gárgola" son tres delincuentes del barrio Casabó. Fueron enviados a prisión en febrero por el homicidio de un hombre de 25 años y su sobrino de solo 15 meses.

Ayer, fueron conducidos desde la cárcel a declarar ante la jueza María Noel Odriozola y el fiscal Gilberto Rodríguez para ser indagados por los restos humanos que fueron hallados en el barrio El Tobogán, en los fondos de un rancho y donde antes había un chiquero.

La principal hipótesis, que debe ser confirmada por las pruebas de ADN, es que esos restos pertenecen a Jorge Cotelo y Emiliano González, de 18 y 19 años, que desaparecieron en agosto del año pasado. La madre de Cotelo dijo que la Policía ya les dio un "99%" de certeza de que se trata de los jóvenes.

En sus declaraciones ante la jueza Odriozola y el fiscal Rodríguez, "El Manolo", "El Tulita" "El Gárgola" y otro individuo negaron cualquier vinculación con los restos óseos encontrados y dijeron desconocer esa zona, así como también a varias personas por las cuales les preguntaron durante el interrogatorio. "No largaron prenda; utilizaron sus códigos y dijeron no saber nada", resumió a El Observador una fuente de la investigación.

Venganza

La indagatoria por las desapariciones de Cotelo y González se reactivó hace 10 días cuando el diario El País publicó información sobre la zona donde habrían sido sepultados los restos de los jóvenes, que se presume fueron torturados, asesinados y descuartizados. Hasta ese lugar, en el barrio El Tobogán, llegaron el miércoles investigadores del Departamento de Hechos Complejos del Ministerio del Interior y, en base a información que aportó un testigo protegido, ubicaron partes de una mano y huesos de miembros inferiores debajo de un chiquero ubicado al fondo de un rancho.

El director nacional de Policía, Mario Layera, afirmó ayer que el caso de los homicidios de los dos jóvenes "no es una disputa por territorio", sino una "venganza de un grupo contra otro".

Una de las principales hipótesis es que "El Manolo" quería saber quién había asesinado a su hermano, y presumiendo que Cotelo y González tenían información al respecto, decidió secuestrarlos.

Layera reconoció que es llamativo el nivel de violencia registrado en este caso, pero señaló que la Policía ya manejaba información respecto a que ese tipo de hechos podrían producirse. "Es una tendencia que ya la habíamos definido. La Policía había anunciado que se estaban dando determinadas variables que iban a provocar la ocurrencia de este tipo de hechos violentos, no en la cantidad que se producen en otros lados", dijo.

Fuentes policiales dijeron que al menos otras seis personas podrían haber corrido la misma suerte que Cotelo y González y sus familiares no denunciaron sus desapariciones por miedo a represalias.

"Ahora cuando salgas, vas a ayudar a papá a lavar autos. Y te quedás tranquilo". Esas fueron las últimas palabras que Evangelina Oviedo le dijo a su hijo, Jorge Cotelo (18), que se encontraba internado en un centro de detención de menores infractores por el hurto de una moto, lugar del que se fugó el 11 de agosto de 2015.

Oviedo recolectó datos, rumores, versiones y pistas sobre el destino de su hijo que desapareció en agosto del año pasado junto a su amigo Emiliano González. Los jóvenes, que eran vecinos en el barrio La Paloma, se fueron una noche en una moto con un conocido de González y desde entonces no se supo más nada de ellos. Dos días después, el cadáver de quien los pasó a buscar apareció sobre la ruta 1, calcinado.

Jorge era uno de los seis hijos de Oviedo que, a diferencia del resto, se le dio por recorrer el camino de la delincuencia. "Mi hijo era un bobo. Estaba en esa etapa y se mandó esas macanas", contó a El Observador la mujer.

"Yo los crié a todos iguales, con los mismos principios. No sé qué le pasó", recalca su madre.
Le quedaba un mes para cumplir la mitad de su pena y por tanto ya podía pensar en la libertad. El plan, según su madre, era que colaborara con el lavadero de autos que tiene la familia o que empezara a trabajar en un camión de reparto de bebidas, como ya lo hacían dos de sus hermanos.

"Quedate tranquila, mamá, que me voy a portar bien", fue la respuesta del joven, recuerda Oviedo. "No nos daba trabajo. No eran delitos graves los que hacía. El problema fueron las malditas bandas", repite una y otra vez la mujer, que asegura que su hijo nunca andaba armado y que mientras estuvo libre no había tenido enfrentamientos con otros grupos.

Oviedo todavía no entiende por qué su hijo decidió fugarse del Ceprili, cuando en realidad estaba a poco tiempo de salir. "Capaz que se escapó por la presión", dice, aunque señala que él nunca tendría que haber estado en ese centro de reclusión. "Un funcionario me dijo que su perfil no era para estar en el Ceprili, porque era un chiquilín que no era un malandro descarriado. Lo dejaron ahí por comodidad", sostuvo la mujer. l

Motín en tres módulos del SIRPA, con quema de colchones y cortes carcelarios

Motín en tres módulos del SIRPA, con quema de colchones y cortes carcelarios

Un nuevo motín se registró en el centro de internación, evaluación y diagnóstico del SIRPA (ahora llamado INISA) que involucró a más de 30 internos. Los jóvenes quemaron colchones, causaron destrozos y la policía incautó más de una decena de cortes caseros.

Los incidentes en el Centro CIED del SIRPA comenzaron pasado el mediodía. Los funcionarios alertaron a la policía y a los bomberos que se estaba levantando una revuelta donde participaron al menos diez jóvenes del Módulo A, a los que luego se sumaron otros veinte internos del Módulo B.

En principio, los reclamos eran repetidos: acceso a agua caliente, mejoras en el servicio de comida y mayor acceso a llamadas telefónicas.

Un tren completo de bomberos tuvo que acudir a las instalaciones del centro ubicado en Bulevar Artigas y Cufré porque en ambos módulos los menores incendiaron colchones además de causar gran desorden en las instalaciones.

Un rato más tarde, se sumaron a las protestas algunos internos del Módulo C donde también quemaron colchones.

La situación se volvió tensa durante buena parte de la tarde. Los gritos y los golpeteos de las celdas se escuchaban desde el exterior del centro.

Fue necesaria la intervención de efectivos policiales de las URPM y de la Seccional 13, además de la propia seguridad del SIRPA. En una revisión primaria, las autoridades detectaron la presencia de una decena de cortes caseros hechos con hierro y perfiles de aluminio arrancados de las puertas y paredes del centro.

Pese a la tensión registrada, ninguno de los menores ni de los funcionarios resultaron heridos.

El tránsito en la zona se vio congestionado por varias horas. Incluso, un taxista que pasaba por el lugar centró su mirada en el movimiento en la puerta del local sin advertir que tenía un vehículo adelante y terminó chocando, lo que empeoró aún más la situación.

Dos muertos tras choque frontal en ruta 1, cerca del balneario Santa Ana

Dos muertos tras choque frontal en ruta 1, cerca del balneario Santa Ana

Un siniestro de tránsito fatal ocurrió este viernes de noche sobre la ruta 1, en el kilómetro 151, cerca del balneario Santa Ana y Los Astilleros.

Un auto circulaba de Colonia hacia Montevideo y tenía delante a un ómnibus de pasajeros.

Al parecer, según información primaria proporcionada a Subrayado en la Dirección de Policía Nacional de Tránsito, el auto pasa al ómnibus en un repecho y de frente venía otro vehículo.

Chocaron de frente y fallecieron dos personas que iban en uno de los autos, mientras resultó lesionada la que iba en el otro.

La ruta 1 está cortada y el tránsito es desviado hacia el balneario Santa Ana, dijo el vocero de la Policía de Tránsito, Fenando Cabllero.

Con nuevo sistema de patrullaje Montevideo logra impactante descenso de delitos

Con nuevo sistema de patrullaje Montevideo logra impactante descenso de delitos

El Ministerio del Interior presentó este viernes los nuevos datos de criminalidad de 2015 y los resultados del nuevo esquema de patrullaje en Montevideo.

El director nacional de Policía, Mario Layera, informó en conferencia de prensa que durante el año pasado se cometieron 17.141 rapiñas en Montevideo, lo cual representan el 81% de las rapiñas denunciadas en todo el país.

Según Layera, en un mes de aplicación del nuevo sistema de patrullaje, las rapiñas bajaron 15% comparando con el mismo periodo de 2015.

En conferencia de prensa el jerarca indicó que se logró una "contención" del delito y en base al nuevo modelo policial "comienza a descender".

Arrestan a holandés en aeropuerto de Carrasco con 19.713 pastillas de éxtasis

Arrestan a holandés en aeropuerto de Carrasco con 19.713 pastillas de éxtasis

La Policía se incautó de 19.713 pastillas de éxtasis en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. La droga estaba acondicionada en el doble fondo de la valija de un ciudadano Holandés.

El hombre de iniciales R.W.Z. de 39 años de edad, venía en un vuelo desde Madrid.

Según informó la Dirección contra el Tráfico Ilícito de Drogas, el hombre pretendía tomar un barco rumbo a Argentina donde era el destino final de la droga.

La pastillas de éxtasis que traía, eran de cinco colores y formas distintas.

El hombre detenido por la policía se encuentra en estos momentos a disposición de la Justicia.

Siguen apareciendo cuerpos en cementerio clandestino de narcos en el Cerro

Siguen apareciendo cuerpos en cementerio clandestino de narcos en el Cerro


La policía encontró más restos óseos humanos en el predio del barrio El Tobogán, donde fueron hallados los cuerpos de dos hombres, víctimas del narcotráfico. Testigos aseguran que hubo más enterramientos.

La Unidad de Hechos Complejos que trabaja en el predio de El Tobogan donde fueron hallados los restos óseos de dos hombres, presuntamente vinculados al narcotráfico, encontraron más restos humanos.

La jueza María Noel Odriozola tomó declaraciones a varias personas este jueves por el hallazgo de los dos cuerpos. Luego de declarar, todos los involucrados quedaron en libertad.

La magistrada continuará tomando declaraciones a nuevos indagados y no se descarta continuar la búsqueda en el terreno, dado que de acuerdo al matutino un testigo afirmó que podría haber "más cuerpos enterrados" en la zona.

Si bien hay indagados, desde el Ministerio del Interior reafirmaron este viernes a Montevideo Portal que los responsables de las muertes están identificados y ya están privados de libertad por otros delitos.

Según trascendió, estarían vinculados a una organización criminal de la zona de Casabó cuyos integrantes fueron procesados con prisión por el crimen de un hombre y un bebé y se los vincula al asesinato de la pareja de paraguayos en Giannattasio.

Invisible y descontrolado uso de "drogas de la violación" en América Latina

Invisible y descontrolado uso de "drogas de la violación" en América Latina

Podemos llamarla Cristina, pero también podría ser Andrea o Isabel. Esta historia comienza con una mujer despertando desnuda al filo de la cama de un hotel al que no recuerda haber entrado. La drogaron en una fiesta y su memoria es una nube oscura.

El único recuerdo que le queda de la noche anterior es su propio cuerpo, en el que todavía son visibles las huellas de la violación.

El drama de esta mujer, que muchas veces es apenas una adolescente, es cada vez más común de un extremo al otro de América Latina.

"Cuando empecé en 2003, las violaciones usando drogas eran raras. Hoy son muy frecuentes. Es muy fácil conseguir estas sustancias", dice Maria Elena Leuzzi, presidenta de la ONG Ayuda a Víctimas de Violación, una organización que se ha convertido en un referente para las víctimas de abusos sexuales en Argentina.

Cada fin de semana Leuzzi asegura que suele recibir al menos cuatro llamadas de mujeres que describen la misma historia. Se divertían en un "boliche de barrio" o en una discoteca exclusiva de Buenos Aires y después no recuerdan nada.

Esta es la misma historia que se repite, una y otra vez, en toda América Latina.

"Sólo en Ciudad de México, más de 300 mujeres son violadas al año en completo estado de narcosis, y la cifra es cada vez mayor", asegura Laura Martínez, la presidenta de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (ADIVAC), la única institución civil que atiende los casos de violencia sexual en México.

Esta cifra coincide con el calculo que hace Carlos Díaz, toxicólogo con 20 años de experiencia en el laboratorio de química forense que pertenece a la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México.

"En promedio analizamos casi una denuncia por día (...) es notorio que el uso de sustancias que facilitan la violación va en aumento", señala. En la gran mayoría de casos las víctimas no llegan a los 25 años.

Díaz es también catedrático en el Instituto Tecnológico de Monterrey y advierte que existe "un catálogo cada vez más amplio de sustancias sicotrópicas" que se usan para cometer abusos sexuales.

El efecto que se busca en la víctima es siempre el mismo: quebrar su voluntad hasta convertirla en un juguete de su agresor. Un juguete que no tendrá memoria del ataque.
Al alcance de la mano

Lo primero que Cristina vio al despertar fue la alfombra roja del hotel. Le dolían los brazos y las piernas. Su ropa estaba a ambos lados de la cama. En una pequeña mesa, bajo una lámpara, un reloj marcaba las 1 de la tarde. 16 horas antes se había arreglado en la habitación de una amiga de la universidad para ir juntas a una fiesta.

Cristina recuerda que conoció a un muchacho con quien estuvo bailando salsa y luego se quedó conversando con él cerca de la barra. No sabe por qué le pidió a su amiga que se fuera.

Ya en 2010 la ONU advertía sobre el incremento alarmante de las "drogas de la violación" y la aparición de nuevas sustancias.

El informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) presentado aquel año consideró que estos delitos tienen una "evolución muy rápida" y que en muchos países los narcóticos usados para este fin se venden sin mayor control.

En el caso de Latinoamérica, las más utilizadas son las benzodiazepinas y pueden conseguirse con facilidad en cualquier farmacia.

Fue justamente benzodiacepina la droga que se encontró en los cuerpos de las turistas argentinas María José Coni y Marina Menegazzo, asesinadas en la ciudad costera de Montañita, en el oeste de Ecuador.

El hallazgo refuerza la teoría de sus familiares. Ellos están convencidos de que las jóvenes no fueron por voluntad propia a la casa de los acusados, sino que éstos las condujeron narcotizadas, aturdidas y sin ninguna capacidad de resistencia.

"Los violadores saben qué cantidades les permiten conseguir un estado de sedación y pérdida de memoria. Si se mezcla con alcohol el efecto se potencia", advierte Emilio Mencías, representante del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España.
    
Las benzodiazepinas son drogas de efectos sedantes e hipnóticos que en dosis reducidas se recetan con frecuencia a pacientes que sufren de estrés, crisis nerviosas, somnolencia y ansiedad.

Aunque se suele necesitar una receta médica para conseguirla, los controles son muy fáciles de burlar. Para Mencías, basta con que uno acuda a un médico del sistema público y luego a uno del privado para conseguir dos prescripciones.

Según la ONU, en algunos países ni siquiera se exigen recetas y sus farmacias venden estos narcóticos a través de internet o por teléfono e incluso ofrecen envíos internacionales.
De la Burundanga al GHB

Sin saberlo, muchos debemos de haber visto las plantas de las que se extrae la burundanga, quizá la "droga de violación" más conocida en América Latina.

El estramonio, el floripondio y el toloache, de la familia de las solanáceas, crecen de manera silvestre en toda la región y no es raro hallar sus flores acampanadas en algún parque público.

El principio activo de la burundanga, llamada también "aliento del diablo", es la escopolamina.

Según el Departamento de Salud de los Estados Unidos este alcaloide provoca desorientación, alucinaciones, amnesia y en dosis elevadas resulta mortal. Sin embargo, a pesar de su peligrosa fama, esta droga se utiliza cada vez menos para agresiones sexuales.

"Esta sustancia hace que la víctima pierda la voluntad, pero también la puede volver agresiva. No es práctica para el delincuente, que prefiere otras drogas", dice Pilar Acosta, médico del hospital Santa Clara de Bogotá y vicepresidenta de la Asociación de Toxicología Clínica Colombiana.

Y en Latinoamérica una de las nuevas drogas silenciosas que está reemplazando a la burundanga es el GHB.

Su denominación científica es ácido Gamma-hidroxibutirato, un nombre tan complejo como difícil resulta detectarlo. Tiene usos médicos en el tratamiento de la dependencia al alcohol, pero sus usos ilegales son frecuentes y más célebres.

Erróneamente la llaman éxtasis líquido porque su primer síntoma es la euforia.

"Es un ácido que no es complicado de sintetizar y algunos delincuentes la preparan hasta con removedor de pintura", dice el toxicólogo mexicano Carlos Díaz.

El GHB no tiene olor ni color y basta con mezclar dos o tres gotas en la bebida de la víctima para que ésta quede a disposición del agresor.

Le sucedió a Andrea, en Perú. Siempre fue tímida, pero lo último que recuerda de la noche en que abusaron de ella es que se animó a bailar sobre la barra de una discoteca en un balneario al sur de Lima. Estaba irreconocible.

Había tomado una copa que le invitaron dos jóvenes y se sorprendió a sí misma besando a uno de ellos. Después los acompañó al estacionamiento. Cree que su auto era de color gris, pero no está segura.

El Centro de Información para la Educación y el Abuso de Drogas de Perú (Cedro) alertó que durante el último verano la venta de GHB se hizo común en las playas de Lima.

Milton Rojas, representante de esa institución, explica que en ese país las drogas sintéticas han bajado de precio y jóvenes que antes no las compraban ahora lo hacen. Cuando se trata de GHB normalmente la piden como "viola fácil".

En comunicación con BBC Mundo, representantes de la Organización Mundial de la Salud señalaron que los controles internacionales para el comercio de GHB son mínimos.

Para esta institución, ni siquiera el uso legal de esta droga se justifica porque existen medicamentos más seguros para tratar las mismas enfermedades.
Violaciones sin registro

Los dramas de Cristina y Andrea son aún invisibles.

En América Latina y España es significativa la ausencia de observatorios especializados en abusos sexuales que involucran fármacos. Ni los expertos consultados ni tampoco la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (UNODC) pueden dar estadísticas precisas.

"Es arriesgado dar una cifra exacta porque no las hay. Analizamos ocho o nueve denuncias a la semana (...) eso no me lo puede refutar nadie", dice Carlos Díaz, del laboratorio de química forense de la Ciudad de México.

"Creo incluso que estoy siendo prudente", agrega.

La poca información que existe en la región resulta incompleta o fragmentada y casi siempre depende de iniciativas ajenas a los gobiernos.

En Colombia el último informe se desarrolló en la Universidad Nacional tras reunir reportes del Grupo de Élite de Delitos Sexuales entre junio de 2013 y marzo de 2014. Sólo en Bogotá se denunciaron 184 agresiones sexuales de las cuales 53 fueron facilitadas por drogas. Casi la tercera parte.

Tener información exacta sobre estos casos resulta tan relevante para diseñar políticas públicas como lo puede ser un buen diagnóstico médico para curar a un enfermo.

"Estamos sólo viendo la punta del Icerberg", asegura Emilio Mencías, representante del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España.

Según Mencías, una de cada cinco violaciones atendidas en los hospitales clínicos de Barcelona y Madrid involucra drogas. A falta de una autoridad nacional que lo haga, algunos centros de salud han optado por llevar sus propias estadísticas.
Las drogas invisibles

A diferencia de la mayoría de víctimas, Isabel despertó en su propia cama. No recordaba la fiesta a la que asistió en casa de unos amigos, en el barcelonés barrio de Gracia, pero pensó que era porque se había pasado de copas y nada más.

Pronto descubrió detalles en su habitación y en el baño que delataban que alguien había estado con ella. Su cuerpo también lo notaba. Cuando se atendió en un hospital le confirmaron que la habían violado pero las pruebas toxicológicas resultaron negativas.

Mi primer consejo a una víctima cuando se sospecha que ha sido drogada es que vaya de inmediato a hacerse las pruebas médicas" dice la argentina Maria Elena Leuzzi, presidenta de la ONG Ayuda a Víctimas de Violación.

"Las evidencias desaparecen muy pronto", agrega.

La mayoría de "drogas de la violación" se eliminan del organismo en menos de 12 horas. Luego, la única manera de detectarlas es con un examen capilar que se realiza en centros especializados.

Este proceso es más largo, requiere la elaboración detallada de la historia clínica del paciente y en muchos casos la víctima debe de pagarla.

Aunque Isabel llegó al hospital a tiempo, no detectaron nada. El problema en España, como en diversos países de América Latina, es el protocolo médico.

"Normalmente se busca cocaína, cannabis, benzodiacepinas, alcohol y ya. No se busca más sustancias sicotrópicas porque el protocolo no lo exige", señala el toxicólogo mexicano Carlos Díaz.

El GHB y otras drogas muchas veces pasan inadvertidas bajo el radar de las pruebas médicas que son fundamentales en un proceso judicial por violación.

Según Pilar Acosta, vicepresidenta de la Asociación de Toxicología Clínica Colombiana, en su país los equipos y reactivos necesarios para detectar estas sustancias tampoco son comunes en los centros médicos.

"Hay un tema de costos, y además muchos delincuentes han aprendido y usan las drogas más difíciles de rastrear", advierte Acosta.

Sin una prueba médica que certifique que fue drogada y muchas veces sin ningún recuerdo del agresor, la violación suele ser el inicio de un drama judicial más largo y también doloroso.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de España informa que sólo una de cada cinco mujeres que fueron narcotizadas para facilitar una agresión sexual se anima a denunciar el hecho.

Isabel fue de las que se atrevió y empezó un proceso legal interminable. Llegó a reconocer a su agresor a través del video de vigilancia del edificio en el que vivía, pero estas imágenes sólo muestran que ella ingresó de la mano de un desconocido.

El acusado asegura que la relación fue consentida. Para Isabel es muy difícil probar lo contrario.
"Nunca pierdas de vista tu copa"

Quizá éste es el consejo más común que escucha una adolescente que empieza a salir a sus primeras discotecas. No es una advertencia exagerada. Las "drogas de la violación" deben ser ingeridas para surtir efecto.

"Es un mito que con el simple contacto o roce uno pueda resultar drogado. Ninguna de estas sustancias actúa de esa manera", afirma el toxicólogo español Emilio Mencías.

La cantidad que se requiere para narcotizar a alguien suele ser tan baja y se diluye con tanta rapidez que no hacen falta más que unos pocos segundos para que el violador deslice la droga en una copa. Y en un ambiente de fiesta y alcohol, no es difícil un descuido.

En un intento por limitar el uso de diversos fármacos para cometer delitos sexuales la ONU recomendó a la industria química desarrollar medidas de seguridad con colorantes y sabores de manera que la víctima pueda darse cuenta. Esta sigue siendo aún una recomendación.

Desde que diversos medios comenzaron a denunciar el creciente uso de "drogas de la violación" y sus consecuencias, la mexicana Laura Martinez, presidenta de ADIVAC, empezó a contestar un tipo de llamadas telefónicas que nunca antes había recibido.

Son mujeres que le cuentan sobre una noche, meses o años atrás, que resulta confusa en sus memorias, y que siempre sintieron que algo no anduvo bien. Despúes de unos segundos le dicen con una convicción que les pesa:

"Hoy estoy segura que aquella vez fui violada".

Pavor en el Cerro: Los torturaron, descuartizaron y enterraron cerca del estadio

Pavor en el Cerro: Los torturaron, descuartizaron y enterraron cerca del estadio

El hallazgo de restos humanos de dos adolescentes en un predio del barrio El Tobogán, detrás del estadio de Cerro, conmocionó a la Policía y a la Justicia debido a los escabrosos detalles que emergieron a luz sobre la forma en que fueron asesinados.

Los jóvenes, Jorge Cotelo (18) y Emiliano González (19), se encontraban desaparecidos desde el 13 de agosto del año pasado. La dramática historia del caso fue publicada hace una semana en estas páginas y movilizó a la Policía, que ayer procedió, con orden judicial, a allanar el predio señalado.

Cotelo y González, vecinos del barrio La Paloma, fueron secuestrados por una banda del barrio Casabó, estuvieron cautivos en una casa, fueron brutalmente torturados, descuartizados y quemados.

Funcionarios del Departamento de Hechos Complejos del Ministerio del Interior, con personal provisto de palas, picos y rastrillos, se presentaron en la mañana de ayer para excavar en la zona: un terreno con mucha vegetación, ranchos de lata y basurales, próximo al arroyo Pantanoso.

Lograron desenterrar partes de una mano y huesos de miembros inferiores que fueron trasladados a Policía Científica.

Hasta esta dependencia fueron llevados los familiares de Cotelo y González, donde se les tomó muestras de ADN que serán cotejadas en las próximas horas con los restos encontrados. Los resultados demorarán aproximadamente seis días.

Tres fuentes, entre ellas, una perteneciente a la banda del Casabó, habían señalado a El País la hipótesis de los enterramientos, que después fue confirmada por un recluso, partícipe directo de los enterramientos y quien indicó exactamente dónde estaban los cuerpos.

El informante, de 20 años, que dirigió a los investigadores hasta el lugar, describió las aberrantes torturas que practicaron los líderes de la banda del Casabó con los jóvenes.

"A ellos los entregaron y los llevaron a una casa en La Cachimba del Piojo", al este del arroyo Pantanoso.

Los secuestradores "les pusieron medias en la boca, para que no gritaran. Tenían un machete y les hacían poner las manos sobre un tronco, y ahí les cortaban los dedos, los hacían sufrir de verdad".

Al menos dos investigadores del caso, que conversaron con El País a medida que iban conociéndose los detalles de los hechos, no salían de su asombro, no querían creer lo que estaba pasando.

"Al final, los degollaron con otro cuchillo diferente, el machete lo dejaron de lado", informaron las fuentes, que precisaron: "para torturarlos se separaban en dos grupos, dos le daban a uno y otros dos al otro, así funcionaba".

La casa de la Cachimba del Piojo se encuentra vacía y ayer fue periciada por personal de Policía Científica.

El anterior dueño de ese inmueble fue interrogado por la Policía, aunque no se lo pudo vincular a los hechos, informaron las fuentes.
Traslado.

El traslado de los cuerpos de Cotelo y González desde la Cachimba del Piojo hasta El Tobogán se hizo en un carro de hurgador tirado por caballos. Un vehículo en el que viajaban "los pesos pesados del Casabó", quienes dieron muerte a los jóvenes, custodiaba el carrito.

Varios testigos, en diferentes escenarios, señalaron a los responsables de esas muertes: el "Oreja Donato", "el Gárgola", "el Manolo", y "el Tulita". Todos están presos desde hace varios meses, vinculados a otros hechos violentos.

El "Oreja Donato" está recluido en una cárcel de Brasil, pero es requerido por Uruguay por su presunta vinculación con el asesinato de una pareja paraguaya en la Ruta Interbalnearia.

Uno de los informantes del caso fue testigo mientras Cotelo y González eran torturados. Los otros dos (que figuran como testigos protegidos) vieron y relataron cómo los cuerpos eran enterrados en El Tobogán.

La jueza que investiga el caso, María Noel Odriozola, tomará hoy declaraciones a más personas. Uno de los testigos del barrio El Tobogán afirmó que "habría más cuerpos enterrados" en el paraje, extremo que también investiga la Policía.

La sed de venganza comenzó en el INAU.

La desaparición y posterior muerte de Jorge Cotelo y Emiliano González se vincula a problemas que comenzaron dentro del centro de reclusión de menores Ceprili, del INAU. El 11 de agosto de 2015, Cotelo se había fugado del hogar donde cumplía pena por el hurto de una motocicleta. González era vecino de Cotelo y su mejor amigo, también poseedor de anotaciones policiales.

Mientras Cotelo cumplía su pena en el centro, había tenido varios enfrentamientos con otros internos del barrio Casabó, entre ellos el sobrino de un notorio narcotraficante del barrio.

El joven "salía al patio y exclamaba: ¿Quién es del Casabó? Vamos a darnos porque quiero saber con quién paro", contó un funcionario del hogar, que habló a condición de que se reservara su identidad.

Cuando la banda del Casabó se enteró de que Cotelo se había fugado del Ceprili, fueron tras él. Contrataron a otro joven, Marcio Soriano, de 19 años, para que fuera a buscarlo y se los entregara. Marcio se llevó a Cotelo y al amigo que estaba con él y los entregó a la banda, a cambio de un kilo de pasta base. Pocos días después, el cadáver de Marcio fue hallado en la zona de Paso de la Arena, baleado y quemado.
"Nunca nos dieron corte cuando lo denunciamos".

La familia de Jorge Cotelo, se lamenta que la Justicia y la Policía no le hayan "prestado atención cuando dijimos que a los gurises los tenían los del Casabó".

La madre de Cotelo, que prefirió no revelar su nombre públicamente, explicó a El País que "esto se está moviendo gracias a lo que hicieron ustedes. Hace nueve meses que estamos con esto, no nos dan corte, es así. Si me hubiesen hecho caso cuando les llevé las pruebas a la Policía, cuando les iba a decir cada versión de vecinos que tenía, no habríamos pasado por todo esto".

El padre de Cotelo, que es taxista y que ayer no sabía cómo seguir su turno luego de haber conocido la noticia de los restos hallados, fue en el mismo sentido: "Nadie nos dio bola, y no sé si es porque somos pobres, pero esto es un caso gravísimo, ¡Dos chiquilines desaparecidos nueve meses!".

¿Son los dos jóvenes asesinados?...Hallan restos óseos en Cerro Norte e investigan vínculo con narco

¿Son los dos jóvenes asesinados?...Hallan restos óseos en Cerro Norte e investigan vínculo con narco

Este miércoles efectivos policiales encontraron en un terreno del barrio El Tobogán, próximo a Cerro Norte, restos óseos que podrían estar vinculados a la desaparición de Jorge Cotelo y Emiliano González, de 18 y 19 años respectivamente, que faltan de su hogar desde el pasado 13 de agosto del barrio La Paloma.

Fuentes policiales informaron a Telenoche que se dio con el lugar a partir de datos proporcionados por individuos privados de libertad que podrían estar vinculados a bandas de narcotráfico de la zona y al caso.

Uno de los jóvenes había fugado recientemente de la colonia Ceprili y su madre fue la última persona que lo vio ese día. Debido a la ausencia, se inició una investigación policial cuya principal hipótesis es que podrían haber sido secuestrados, torturados y asesinados por una banda rival vinculada al sicariato y al microtráfico de drogas en los barrios Casabó, Tobogán y La Paloma.

Tras la notoriedad que adquirió el caso, la Policía comenzó a recibir más información al respecto y este miércoles dio con el presunto lugar de enterramiento y con detalles de las presuntas torturas a las que habrían sido sometidos.

La jueza del caso, María Noel Ordiozola, dijo que aún no hay nada confirmado y restan realizar las pericias que confirmen, en primer término que son restos humanos y luego, que corresponden a los jóvenes desaparecidos.

De momento hay tras detenidos y se realizaron, además, allanamientos en el barrio “La Cachimba del Piojo” en pos de esclarecer el caso.

En el lugar trabajaron efectivos policiales y también el antropólogo Horacio Soya, que dijo a Telenoche que el terreno estaba en malas condiciones y removido y que mañana se continuará trabajando en el lugar.

Almacenero grave tras ser baleado en el rostro durante rapiña en Toledo

Almacenero grave tras ser baleado en el rostro durante rapiña en Toledo

Personal de la Seccional 20 de Toledo se encuentra trabajando para aclarar un intento de rapiña cometida en perjuicio de un almacén.

Tres delincuentes armados, uno con escopeta y el resto con pistolas, ingresaron al comercio de la calle Melchor de Viana, a la altura del kilómetro 3.200 de Camino Andaluz.

Cubrían sus rostros con bufandas, efectuaron varios disparos y dijeron que era un asalto. Luego obligaron a los presentes a tirarse al piso y le dispararon en el rostro a uno de los dueños del almacén.

Los delincuentes se dieron a la fuga en auto sin lograr llevarse ningún elemento de valor.

De forma inmediata se montó un vasto operativo con el apoyo de Seccionales limítrofes y personal de grupos de apoyo pero no hubo resultados.

El comerciante herido fue identificado como M. F. C. de 42 años de edad. Fue trasladado por particulares al Hospital Pasteur, donde le diagnosticaron herida de bala en zona craneal en estado grave.

Dos mujeres declaran por trágico incendio en hogar de ancianos

Dos mujeres declaran por trágico incendio en hogar de ancianos

La dueña del residencial de ancianos en el que este lunes murieron cuatro hombres y tres mujeres en un incendio fue emplazada al igual que su madre, encargada del lugar, por la jueza penal María Larramendi.

Según indicó la magistrada a Telenoche, serán citadas nuevamente a declarar y presentar documentación exigida. “El caso requiere muchas pericias técnicas y hasta que no se sepa qué pasó, no podemos determinar culpas. Interrogamos a la dueña del lugar, a familiares y estamos trabajando para conocer la situación. La dueña y su madre, cuidadora del lugar, están emplazadas”, relató.

En el lugar, ubicado en Millán y Cisplatina, vivían otros diez ancianos que fueron traslados a otros residenciales en condiciones estables. Según indicaron a Telenoche personas vinculadas a la institución, el local funciona hace dos años y tuvo una inspección del Ministerio de Desarrollo Social y de Salud Pública, no así de Bomberos.

Según indicó el director nacional de la fuerza, Leandro Palomeque, el lugar no estaba habilitado y según figura en actas, el trámite se inció en agosto de 2014 y no se siguió, quedando trunco en noviembre del mismo año.

Palomeque agregó que en la declaración de incio de trámite, el plano indicaba una zona más chica que la del área real del local. “No debería haber funcionado sin la habilitación de Bomberos”, sentenció, aclarando que debía haber contado con hidráulica, sistema de detección, extintores fijos y portátiles y cartelería con iluminación de emergencia.

Por su parte, el director nacional de Salud, Jorge Quian, explicó en conferencia de prensa que el Ministerio “no habilita, pero acompaña a este tipo de centros mientras se realizan los trámites”.

A las 6 de la mañana del lunes, Bomberos recibió una llamada de vecinos del residencial que advirtieron el incendio por el humo. Los efectivos llegaron al lugar y se logró controlar el fuego, pero de todos modos hubo siete fallecimientos.

Las víctimas fueron identificadas como Cloris Da Silva de 69 años, Aeropajita Coitinho de 96 años, Juan Pereira de 76 años, María Vázquez de 97 años, Ruben Cabrera de 74 años, Francis Rojas de 92 años y Ari Domínguez de 83 años.

Una de las hipótesis que se maneja es que la colilla de un cigarro, pero se aguardan por los resultados de la investigación y las pericias. Desde el residencial se dijo a Telenoche que una de las residentes fumaba y días atrás se le había incautado un encendedor para evitar problemas.

En 2015, el cierre de una residencia para adultos mayores en Salto y el posterior procesamiento con prisión de su encargada puso en evidencia las carencias de este tipo de instituciones así como la falta de fiscalización del Estado.

En noviembre, el director de la Secretaría Nacional de Cuidados del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Julio Bango, reconoció en el Parlamento que una de cada tres casas de salud en Uruguay deberían cerrar sus puertas.

“Tendríamos que cerrar un tercio de los centros residenciales que existen en todo el país y no lo vamos a hacer porque el Uruguay no tendría condiciones de poner a esas personas en otro lugar”, reconoció Bango en ese entonces en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores.

Según el último Censo realizado en el país en  2011, hay 903 residencias de larga estadía en todo el país: 416 en Montevideo y 487 en el interior. Allí vive un 3% del total de los adultos mayores de Uruguay, unas  13.817 personas, de las cuales 11.560 son adultos mayores y el resto pacientes con algún tipo de patología psiquiátrica o un alto nivel de dependencia.

Taxista que rescató a varios ancianos vio una estufa prendida fuego

Taxista que rescató a varios ancianos vio una estufa prendida fuego

Juan Penino fue uno de los primeros en entrar a la casona y rescatar a los ancianos que estaban siendo afectados por el incendio.

Este taxista pasaba por el lugar (Millán y Cisplatina) cuando una mujer lo detuvo desesperada pidiendo ayuda.

Penino fue hasta el residencial de ancianos y junto a un guardia de seguridad entró en busca de posibles víctimas. Así fue que ayudó a rescatar a 10 personas de entre las llamas.

Contó a Subrayado que cuando ingresó a la casona vio una estufa a gas prendida fuego en un espacio que conectaba con varias habitaciones.

Una de las ancianas que ayudó a salir le dijo que alguien dejó la estufa prendida y se fue.

Lo peor, dijo Penino, fue dejar de escuchar los gritos desesperados de auxilio en el segundo piso.