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CAUSA ABIERTA

Hinchas albos a la Justicia

El departamento de Delitos Complejos identificó a cuatro de los parciales del Club Nacional de Fútbol que participaron en la gresca generalizada en la cancha de Danubio.

Los cuatro jóvenes fueron individualizados merced a los registros televisivos de los incidentes, por los cuales fueron detenidos anteriormente dos simpatizantes del club de la Curva. Fuentes policiales señalaron que uno de los detenidos es el que aparece en los videos blandiendo un hierro.

Los investigadores confiaron a Causa Abierta que en los próximos días otros cinco hinchas albos podrían ser arrestados, pues ya existen testimonios de otras personas que los sindican como responsables de la invasión a la cancha. Al mediodía, los cuatro detenidos seguían declarando en la sede penal. Se estima que en el día de mañana pueda haber otra instancia judicial y eventuales procesamientos.

Un terrorista vestido de senador

Un terrorista vestido de senador

El senador Julio María Sanguinetti sueña y lo expresa públicamente con un desembarco de los marines, sea por el Pacífico o por el Atlántico, para enfrentar el populismo y los peligros que corre América Latina.

 

En un artículo publicado en The Wall Street Journal, de Estados Unidos, él y otros cuatro ex presidentes, entre ellos el falangista José María Aznar, bajo el título "Vivimos en un mundo peligroso", coloca a los países de la región en una situación similar a las huestes de Osama Bin Laden. Dice don Julio y sus adláteres " el fallecimiento del comunismo era un paso adelante en la causa de la libertad. Pero la historia ha vuelto. Los viejos enemigos de sociedades libres y abiertas plantean nuevos desafíos al mundo".

 

En buen romance, Sanguinetti se refiere, obviamente, al militar venezolano Hugo Chávez, al indio boliviano Evo Morales, al metalúrgico Ignacio Lula Da Silva y al tupamaro José Mujica, posible futuro presidente uruguayo. Estos "enemigos de las sociedades libres" deben ser fichados por los servicios de la CIA para eventuales incursiones correctivas por parte del Pentágono.

 

Da asco. Sanguinetti agrega "somos amigos de los Estados Unidos. Admiramos el compromiso largo y firme de los americanos a los valores de libertad, democracia y dignidad individual. Cuando servimos a nuestros países, hicimos todo lo posible por reforzar los lazos hemisféricos y transatlánticos con EE UU". Aunque de asco tiene razón, no hay que olvidar que él fue siempre un "demócrata que luchó a brazo partido" contra el "Plan Cóndor", exterminio que le tendió la mesa para acceder a la primera magistratura.

 

En lugar de decir que le parece maravilloso que un negro acceda a la Casa Blanca, Sanguinetti, al igual que lo hace cuando escribe sobre Harry Potter o el Señor de los Anillos, utiliza giros idiomáticos para alabar a los americanos que por lo menos, hasta ahora, bombardean sin piedad naciones enteras en busca de petróleo y otras riquezas. Así se expresa el inventor del inservible Círculo de Montevideo: Hace unas semanas, los americanos celebraron sus elecciones presidenciales número 56. La libertad de los americanos para expresar su voluntad por el proceso democrático ha demostrado al mundo una vez más que los logros de una gran nación se basan en el fuerte respeto a los principios de pluralismo, de libertad de opinión y de la autoridad de la ley. 

 

Hemos creído siempre que las relaciones cercanas entre naciones democráticas no son sólo buenas bilateralmente sino también globalmente. La amistad, el respeto, la cooperación y el comercio entre democracias promueven la prosperidad, animan la estabilidad y refuerzan la libertad".

 

Sanguinetti advierte: "el presidente electo Barack Obama y su nueva administración y congreso harán frente a desafíos y a amenazas difíciles. Sus decisiones y acciones desempeñarán un papel decisivo en la promoción de la democracia y de la prosperidad a través del mundo".

 

De esa manera le dice a Obama que pare bien la oreja y que consulte con los que conocen las penurias de América Latina, o sea él o Aznar.

 

Chocolate por la noticia. Sanguinetti y los suyos informan "ahora, estamos experimentando una crisis financiera de dimensiones sin precedentes". Los ex presidentes firmantes opinan que "en este mundo globalizado, cooperación, liderazgo, honradez intelectual y valor político se requieren más que nunca". Y nos preguntamos, por qué ellos no predicaron con el ejemplo. Por qué Sanguinetti nunca levantó un dedo para buscar a cientos de desaparecidos en su país. Por qué Aznar fue el primero en mandar sus tropas a invadir Irak.

 

Sanguinetti vuelve por sus fueros y va nuevamente al grano de lo que le interesa al decir "la historia demuestra que siempre que en América Latina se ha descuidado la causa de la libertad, se ha minado la prosperidad. Por lo tanto, es esencial que las naciones que abrazan los principios de la libertad y de la democracia se unan para hacer frente a las amenazas de la seguridad de hoy. Vivimos en un mundo peligroso. El fallecimiento del comunismo era un paso adelante en la causa de la libertad. Pero la historia ha vuelto.

 

Los viejos enemigos de sociedades libres y abiertas plantean nuevos desafíos al mundo. El terrorismo continúa planteando una amenaza a la civilización y a la paz. El islamismo es un modelo y un yugo para millones de personas. La utopía regresiva se está separando en muchos países latinoamericanos a través de una onda del populismo. El nacionalismo y el fanatismo religioso continúan alimentando conflictos y la inestabilidad. Los enemigos de la libertad que comparten visiones antioccidentales ahora están formando nuevas alianzas.

 

Los derechos y las libertades están disminuyendo progresivamente dentro de algunos países latinoamericanos, mientras que se están poniendo en ejecución duras políticas exteriores como medio de aumentar influencia y de debilitar al enemigo común: el oeste. Los latinoamericanos deben continuar trabajando con sus socios y amigos americanos para asegurar la protección de la democracia y de otras instituciones civiles. Debemos promover una transición a la democracia en Cuba y dirigir nuestros esfuerzos para evitar el resurgimiento de regímenes autoritarios".

En ese largo párrafo Sanguinetti dice cosas terribles, propias de una mente diabólica. No respeta a nadie ni a nada. Dice que el islamismo es un modelo y un yugo. La confusión de ex profeso con el fundamentalismo es un acto de terror, es como condenar al pueblo judío, porque entre ellos existan asesinos. Islam es una palabra Árabe que significa paz, pureza, aceptación y compromiso. Como una religión, el Islam lleva por completo la aceptación y el sometimiento a la enseñanza y consejo de Dios.

 

Tiene la audacia de hablar de Cuba, la osadía de poner en pie de igualdad a Evo Morales y a Lula con los fundamentalistas islámicos y solicitar desembozadamente la intervención para derrocar a Chávez. No tiene problema alguno en desatar una guerra entre Occidente y Oriente.

 

Para finalizar, su inescrupulosidad llega a límites intolerables cuando se conduele "la pobreza es una realidad dolorosa en muchos países. Millones de personas no tienen acceso al cuidado médico o a la educación. Esto es inaceptable. Creemos firmemente que las ventajas de la globalización deben estar disponibles para todos. Hemos encontrado en nuestros propios países que la consolidación de las instituciones democráticas, el buen gobierno, y abrir nuestras fronteras para negociar es la mejor manera de mejorar condiciones sociales y el bienestar económico.

 

América Latina tiene mucho que ganar en el libre comercio. Satisfactoriamente la negociación de acuerdos de libre comercio ayudará a traer el progreso y la prosperidad a los países latinoamericanos, así como alrededor del globo." Justo él, defensor acérrimo del neoliberalismo que destruyó fábricas y construyó millares de ranchos. Como es agnóstico, Dios no lo puede perdonar.

 

Que así sea.

Esa maldita costumbre

Esa maldita costumbre

El hombre crea alarma pública, pero no importa. Dice casi con nombre y apellido el presunto asesino de una niña y no pasa nada. Se trata del jefe de policía de Maldonado, Inspector (r) Eduardo Martínez; que sigue levantando una peligrosa polvareda en torno a los crímenes de la jovencita Pamela Silva y Laura Busquet. Con la autoridad que le confiere el cargo, y con igual cuota de displicencia, el jerarca afirma una y otra vez al primer micrófono que se le acerca, "estamos convencidos de la autoría de determinadas personas, pero nosotros no administramos justicia", en un departamento donde, justamente, se amontonan los asesinatos sin aclarar. Impunemente le tira la pelota al Poder Judicial y naturalmente provoca la reacción del juez Federico Álvarez Petraglia: las declaraciones del señor jefe me producen una gran sorpresa.

 

Primero porque se trata de un auxiliar de justicia que nunca habló del tema conmigo. Y además, porque es la máxima autoridad del ministerio del Interior en el departamento. En segundo lugar, el señor jefe no conoce el expediente. Para nada lo conoce. Nunca lo leyó. Por esta razón la sorpresa es mayor cuando la persona formula juicios sin conocer lo que contiene el expediente, desde actuaciones, pasando por pericias y los testimonios. Deja traslucir como que hubiera una disposición de los operadores del sistema contraria a resolver el caso. Nada más alejado de la realidad.

 

Quienes estamos más interesados en resolverlo, somos nosotros. Este es un tema que se encuentra en etapa de presumario, por lo tanto es secreto. No me parece serio que si el señor jefe tiene diferencias con la investigación las ventile en un medio de comunicación. Me parece algo absolutamente desafortunado. Es muy triste que lleguemos a estos niveles de relacionamiento".

 

El magistrado tiene razón, pero desafortunadamente pierde la oportunidad de ir más a fondo en el tema.

 

Si bien es cierto que el derecho de la libre expresión es inalienable, el jerarca de la Policía crea un ambiente de revancha por los menos entre las familias de víctimas y supuestos victimarios. Entonces puede pasar cualquier cosa, desde accidentes enmascarados, pasando por justicia por mano propia, hasta terminar en suicidios y esos casos sí que nunca son esclarecidos. Lo que expone Martínez no es nuevo en la Policía, desde hace muchos años comisarios y jefes repiten esa muletilla cuando son incapaces de arrimar al juez las suficientes pruebas para enviar a la cárcel a un criminal. Sería un buen momento para que el Ministerio del Interior estableciera algunas pautas de conducta en esos casos.

 

De esa manera evitaría que, en forma innecesaria, se creara alarma pública y evitaría que las propias filas policiales alimenten la sensación de inseguridad.