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CAUSA ABIERTA

MEDIO AMBIENTE

Brasil ``furioso'' por desechos británicos

Brasil ``furioso'' por desechos británicos

El presidente de la agencia de protección ambiental de Brasil dijo el viernes que estaba "furioso" tras el reciente descubrimiento de más de 1.000 toneladas de desechos peligrosos y prometió que serán devueltos lo más pronto posible a su lugar de origen, Inglaterra. "No somos el basurero del mundo", dijo Roberto Messías Franco, presidente del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables, IBAMA, en declaraciones enviadas por correo electrónico. "Quedé sorprendido y pasmado ante la noticia de basura importada indebidamente, con una descripción falsa, desde Inglaterra a Brasil". IBAMA dijo que los desperdicios se encontraban en 89 contenedores de carga en tres puertos en los estados de Río Grande do Sul y Sao Paulo, adonde llegaron entre febrero y mayo. Los documentos que acompañaban a los desechos decían que se trataba de plástico reciclable pero en realidad contenían basura doméstica y hospitalaria, incluidos baterías, jeringas, condones, medicamentos caducos y hasta pañales sucios. "La legislación ambiental de Brasil y la convención de Basilea claramente han sido violadas", dijo Franco, en referencia al tratado de Naciones Unidas que prohibe a las naciones industrializadas despachar cargamentos de basura tóxica. "Es una vergenza que ese cargamento haya venido de Inglaterra y exigimos que sea devuelto". La embajada de Gran Bretaña en Brasil dijo que estaba trabajando con el gobierno brasileño en el caso. "El Reino Unido está dando pasos inmediatos en este caso", dijo la embajada en un comunicado en su sitio web. "Donde se determine que una compañía ha contravenido los controles estrictos a la exportación de desperdicios fijados por la Convención de Basilea, que ha sido ratificada en su totalidad por el Reino Unido, las autoridades británicas no dudarán en actuar", añadió. Janete Porto, asesora de prensa del IBAMA, dijo que los cargamentos no tenían precedente y que no sabía adónde serían enviados ni de dónde habían venido con exactitud. Informes de la prensa local dijeron que al menos parte de los desechos habían zarpado de Felixstowe, en el sureste de Inglaterra, el mayor puerto de contenedores británico. Porto agregó que varias compañías brasileñas de importación y transportes marítimos involucradas en el caso serán multadas. Las compañías -cuyos nombres aparecieron en el comunicado de IBAMA- no devolvieron llamadas en busca de comentarios.

Las altas temperaturas en México dejan tres muertos

Las altas temperaturas en México dejan tres muertos

Las altas temperaturas registradas durante la actual temporada de calor, que comenzó el 26 de marzo pasado, han dejado tres muertos en las últimas semanas en México, informó hoy la Secretaría de Salud. Las autoridades mexicanas indicaron en un comunicado que dos de las tres muertes ocurrieron en la más reciente semana, y agregaron que dos fallecimientos se registraron en el norteño estado de Coahuila y uno más en Sinaloa. La dependencia advirtió de que en esta temporada se incrementan los riesgos para la salud y aumentan los efectos asociados a la exposición a altas temperaturas, como son el "golpe de calor", la insolación, las lesiones dérmicas y las enfermedades diarreicas agudas. Las autoridades sanitarias recomiendan diversas medidas de prevención, como el consumo de líquidos que eviten la deshidratación y vestir ropa adecuada para protegerse de la radiación solar, entre otras. En las últimas 24 horas las temperaturas más altas, arriba de 40 grados centígrados se registraron en los estados de Baja California Sur, Sonora, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, en el norte del país.

La tormenta tropical Carlos se convierte en huracán en el Pacífico

La tormenta tropical Carlos se convierte en huracán en el Pacífico

La tormenta tropical Carlos, que se encuentra en el Pacífico, lejos de la costa de México, ganó fuerza y alcanzó la categoría de huracán el sábado, informó el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, Estados Unidos. Se pronostica que el ciclón ganará velocidad a medida que se mueve hacia el oeste en mar abierto, según el centro de huracanes. A las 21h00 GMT del sábado, el centro del huracán Carlos fue localizado a unos 1.600 km al suroeste de la península de Baja California, en el extremo sur de México. El huracán se movía hacia el oeste a unos 19 km/h, pero se esperaba que torciera su rumbo ligeramente hacia el norte en los próximos dos días.

Tornado mata a dos estadounidenses en Canadá

Tornado mata a dos estadounidenses en Canadá

Dos estadounidenses murieron y otro se encontraba desaparecido luego de que un tornado destrozó un centro turístico en el noroeste de Ontario, dijo el viernes un meteorólogo. Geoff Coulson, meteorólogo de Environment Canada, señaló que los tres hombres estaban dentro de una cabaña cuando ésta fue arrancada del suelo y lanzada a un lago al pasar la tormenta por Fisherman's Cove Resort, el jueves por la noche. Se encontraron los dos cadáveres en el agua, dijo la policía. Otras cinco personas que estaban dentro de otra cabaña sufrieron heridas menores, agregó Coulson. Environment Canada informó que el tornado tenía rachas de viento de entre 180 y 240 kph. El tornado mató a Bernie Jackson, de 65 años, y Stan Hollis, de 79, originarios de Oklahoma. Dennis Kinkaid, de 66, aún estaba desaparecido la mañana del viernes, dijo su esposa, Dayna. Policías estuvieron revisando el área alrededor de Fisherman's Cove durante el viernes en busca del hombre.

Tormenta tropical Carlos se forma frente a costa mexicana

Tormenta tropical Carlos se forma frente a costa mexicana

La tormenta tropical Carlos se formó el viernes frente a las costas mexicanas del Pacífico y cobraría fuerza de huracán en cuestión de días, a medida que avanza más hacia el mar. El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que Carlos generaba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora (40 millas por hora) y seguiría avanzando hacia el poniente durante los próximos días. A las 2100 GMT, la tormenta se ubicaba unos 1.465 kilómetros (910 millas) al sur-suroeste del extremo meridional de la Península de Baja California.

Brasil tiene 238 especies acuáticas amenazadas de extinción

Brasil tiene 238 especies acuáticas amenazadas de extinción

Estrellas de mar, mantarrayas y algunas variedades de tiburones son parte de las 238 especies acuáticas en peligro de extinción en el litoral, ríos y lagos de Brasil, informó el viernes el organismo oficial de estadísticas. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge) divulgó un mapa con detalles de las especies acuáticas en peligro de desaparecer, que incluye 79 invertebrados y 159 peces de agua dulce o salada. La destrucción de los hábitat naturales junto a la contaminación de las aguas, la pesca excesiva y el comercio de peces ornamentales han provocado la disminución de estas especies, según el Ibge. De las especies identificadas como en riesgo de extinción, 41 están en estado crítico, incluyendo el erizo de mar y el surubim, un pez comestible que se encuentra en la cuenca amazónica. El ministerio brasileño del Medio Ambiente calcula que en Brasil hay un total de 627 especies de fauna en riesgo de desaparecer, una lista que incluye aves, mamíferos, anfibios, reptiles y peces. El mapa del Ibge fue elaborado como instrumento de apoyo a los esfuerzos oficiales de recuperación de las especies amenazadas, y en años anteriores se divulgaron mapas similares con otras variedades de fauna.

Vuelve el fenómeno atmosférico conocido como corriente El Niño

Vuelve el fenómeno atmosférico conocido como corriente El Niño

La corriente El Niño, el fenómeno periódico que provoca el calentamiento de las aguas en la región tropical del Océano Pacífico y que puede afectar las pautas climáticas en el mundo, ha retornado. El Pacífico había estado en lo que se llama estado neutro, pero meteorólogos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) dicen que la superficie marina subió 1 grado centígrado (1,8 Fahrenheit) por sobre lo normal en una franja estrecha del Pacífico ecuatorial oriental en junio. Además, el Centro de Pronósticos Climáticos de la NOAA dijo que las temperaturas en otras regiones tropicales también estaban por encima de lo normal, con registros más calurosos que lo habitual hasta a 200 metros (975 pies) de profundidad. En general, las condiciones de El Niño se asocian con mayores lluvias en el Pacífico oriental y centro y con condiciones más secas que lo habitual en el norte de Australia, Indonesia y las Filipinas. Un verano con esa corriente puede conducir a condiciones más lluviosas que lo normal en las regiones intermontañosas de Estados Unidos y el centro de Chile. En un año con El Niño tiende a haber más huracanes en el Pacífico y menos en el Atlántico. Los meteorólogos anticiparon que El Niño seguirá intensificándose en los próximos meses y que durará hasta el invierno de 2009-2010. "La ciencia de la anticipación climática nos permite alertar a industrias, gobiernos y encargados de emergencias sobre las condiciones climáticas que puede producir El Niño para que las tengan en cuenta en sus decisiones y en definitiva para proteger vidas, propiedades y la economía", dijo la administradora de la NOAA Jane Lubchenco en una declaración. Las autoridades de la NOAA aclararon que no todos los efectos de El Niño son negativos. Por ejemplo, puede suprimir huracanes en el Atlántico y llevar humedad al árido sudoeste estadounidense. Un estudio reciente de investigadores en la Universidad Tecnológica de Georgia sugiere que podría haber dos manifestaciones de El Niño, dependiendo de si el calentamiento es más intenso en el este o el centro del Pacífico. La actual parece ser más intensa en el este, su manifestación más tradicional. Si el estudio de Georgia es correcto, la actual sería la variante de El Niño que reduce los huracanes en el Atlántico y el Caribe. La otra manifestación, centrada más al oeste, al parecer parece promover las tormentas en el Atlántico.

Descubren nuevo simio en la selva amazónica brasileña

Descubren nuevo simio en la selva amazónica brasileña

Investigadores descubrieron una nueva subespecie de simio en un remoto lugar de la selva amazónica, dijo el martes un grupo de conservación de la vida silvestre con sede en Estados Unidos. El mono descubierto fue avistado por primera vez por los científicos en el 2007 en el estado brasileño de Amazonas y está emparentado con los monos tamarin, conocidos por sus vistosas espaldas marcadas, dijo la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés). El pequeño simio, que es mayormente gris y marrón y pesa 213 gramos, ha sido llamado tamarin Mura, por la tribu indígena Mura de la cuenca de los ríos Purus y Madeira, donde fue encontrada la nueva subespecie. Los ejemplares del pequeño mono miden unos 24 centímetros de alto y tienen una cola de 32 centímetros. "Este nuevo mono descrito muestra que incluso hoy hay importantes descubrimientos de vida silvestre por realizarse", dijo en una declaración de la WCS Fabio Rohe, principal autor de un estudio que confirma el nuevo descubrimiento. El estudio halló que el simio es amenazado por proyectos de desarrollo en la región, incluyendo una gran carretera que atraviesa la selva que está en proceso de pavimentación y que podría provocar deforestación. "Este descubrimiento debe servir como una llamada de alerta de que aún hay mucho por aprender de los lugares silvestres del mundo, aunque todavía los humanos siguen amenazando a esas áreas con destrucción", sostuvo Rohe.

El urbanismo devora las costas españolas

El urbanismo devora las costas españolas

Greenpeace denuncia, a través de su informe Destrucción a toda costa 2009, que las zonas litorales, supuestamente protegidas, tampoco se escapan de la degradación por el urbanismo. Los ecologistas han concluido que 130 playas están amenazadas. Hotel de Algarrobico. El complejo está situado en el parque natural de Cabo de Gata (Almería) y despertó la indignación de los ecologistas, que lograron paralizar su construcción en 2006 por orden judicial. Greenpeace denuncia ahora que Medio Ambiente ha paralizado el proceso de expropiación del lugar. (El País de Madrid)

La tormenta tropical "Blanca" se forma en el Pacífico

La tormenta tropical "Blanca" se forma en el Pacífico

La tormenta tropical 'Blanca' se formó en el Océano Pacífico y se fortalecía por la mañana de este lunes en su avance hacia el norte, no muy lejos de las costas mexicanas de Baja California, informó el centro nacional de huracanes estadounidense (CNH). A las 15H00 GMT, el centro de 'Blanca' estaba localizado a unos 665 km de la punta sur de Baja California y avanzaba hacia el oeste-noroeste a 17 km/h con vientos máximos de 75 km/h, informó el CNH, con sede en Miami. El fenómeno podría fortalecerse en las próximas 24 horas, pero ingresará después en aguas más frías a medida que avance hacia el norte y se debilitaría, informó el organismo.

El cambio climático "encoge" a las ovejas salvajes de Escocia

El cambio climático "encoge" a las ovejas salvajes de Escocia

Las ovejas salvajes en una remota isla escocesa están encogiendo, y los científicos lo atribuyen al cambio climático. Las ovejas de Soay son de media un cinco por ciento más pequeñas que hace 25 años, un indicativo de que el cambio climático puede tener un rápido efecto en las poblaciones naturales y un signo de posibles cambios generalizados en el futuro, informaron el jueves un grupo de científicos. Las ovejas menguantes de la isla de Hirta son famosas porque la teoría de la evolución clásica sugiere que deberían ser cada vez más grandes, puesto que los animales más grandes tienden a tener más probabilidades de sobrevivir y reproducirse que los pequeños. Pero ahora, debido al cambio climático, los pastos de los que se alimentan están disponibles durante una mayor parte del año, lo que hace que las condiciones de superviviencia sean menos desafiantes, así que incluso las ovejas de menor tamaño tienen opción de sobrevivir y tener descendencia. "Es probablemente un poco pronto para predecir que tendremos chihuahuas alrededor de rebaños de ovejas pigmeas en digamos 100 años", dijo a periodistas Tim Coulson del Imperial College London, que dirigió el estudio publicado en la revista Science. "En nuestros trabajos futuros vamos a tratar de unir estos hilos y aportar una comprensión más integral del modo en que el cambio climático está influyendo en el cambio genético".

 

 

 

 

 

Gaviotas amenazan a ballenas en Argentina

Gaviotas amenazan a ballenas en Argentina

Redes de pesca, embarcaciones rápidas, tiburones y arpones, éstas son las palabras que probablemente crucen su mente cuando piensa en lo que le puede hacer daño a las ballenas. Sin embargo, un grupo de científicos del Instituto de Conservación de las Ballenas (ICB) en Argentina, encontró que hay algo más que las afecta: las gaviotas. En lo que parece un fenómeno único en el mundo, las gaviotas cocineras en la Península Valdés, en el noreste de Argentina, picotean el lomo de las ballenas francas australes vivas mientras éstas flotan en el mar, en un intento por alimentarse de la piel y de la grasa de estos mamíferos. El ataque de las gaviotas puede dejar huecos en el cuerpo de las ballenas de hasta medio metro de largo. El picoteo afecta a las ballenas cuya reacción es la de arquearse inmediatamente tras el dolor que produce el ataque. Pero la situación afecta también a las crías, que son más vulnerables. El lomo de algunas de ellas, podrían asemejarse a un "queso Gruyère", según los expertos, debido al número de lesiones que presentan. Si bien es cierto que las heridas producidas por el picoteo pueden llegar a sanar, la coordinadora general del ICB de Argentina, Roxana Schteinbarg, le dijo a BBC Mundo que el aspecto que más preocupa a la comunidad científica es que este hostigamiento produce alteraciones en el comportamiento de estos mamíferos. Schteinbarg -quien se encuentra en la ciudad de Madeira, en Portugal, en el marco del encuentro anual de la Comisión Ballenera Internacional- señaló que las ballenas y sus crías dedican un 30% del día a huir del hostigamiento de las gaviotas. Península Valdés es un área de reproducción y crianza de ballenas, allí madres y crías pasan la mayor parte del tiempo descansando. En esa área las madres amamantan a sus crías hasta que éstas crecen y se encuentran en condiciones de migrar hacia las áreas de alimentación. Durante este tiempo no se alimentan sino que viven de la energía acumulada en su capa de grasa. "Debido a los continuos ataques que reciben las ballenas de las gaviotas, éstas escapan de los ataques y eso significa que están utilizando energía que deberían estar dedicando al amamantamiento de sus crías", indicó la experta. A su vez, las crías -que deberían estar siendo amamantadas y reposando- gastan energía huyendo del hostigamiento y tienen visiblemente un menor peso. "Esto nos da temor por la supervivencia de las ballenas y sus crías", señaló preocupada Schteinbarg. Sin embargo, el impacto del picoteo de las gaviotas sobre el lomo de las ballenas también ha provocado un cambio en la posición de descanso de estos mamíferos. "Hace unos 20 años, cuando las ballenas francas descansaban, parecían grandes submarinos en la superficie y ahora la gran mayoría de los adultos ha tomado una posición de galeón, o sea, arqueada para dejar una menor superficie expuesta al ataque de las gaviotas", le dijo a BBC Mundo.

Más picoteos

De acuerdo a las cifras del ICB de Argentina, cuya investigación se centró en el seguimiento visual a pares de madres y crías con el uso de binoculares y telescopios, la proporción de ballenas con marcas producidas por el picoteo de gaviotas entre 1974 y 2008 aumentó a ritmo constante: del 1% de ballenas en 1974 al 37,8% en 1990; un 67,6% en 2000 y el 76,8% en 2008. El aumento en los ataques se puede atribuir, de acuerdo con Roxana Schteinbarg, al incremento de la población de gaviotas atraídas a su vez por la mayor la cantidad de residuos tanto urbanos como pesqueros en el área. Entre los métodos propuestos para poner fin al fenómeno, se encuentra el de asustar a las gaviotas a través de sonidos para que se alejen de las ballenas, pero la gaviota –que es también una especie autóctona- es sólo parte de la diversidad de aves en la zona, por lo que otras aves también podrían verse afectadas. Schteinbarg indicó que aunque las autoridades de la provincia del Chubut han tomado medidas vinculadas al manejo de los desechos, el problema del hostigamiento de las gaviotas a las ballenas ya está establecido. "Es un comportamiento casi natural en las gaviotas de Península Valdés", señaló a BBC Mundo. Apuntó además que la solución es compleja ya que no todas las gaviotas atacan a las ballenas. "Hay especialistas dentro de la colonia", agregó. Nadie sabe a ciencia cierta que pasará en el futuro, lo que sí queda claro es que el reto que enfrentan los científicos argentinos es único. No hay ningún tipo de antecedente similar en otra parte del mundo que pueda servir como guía o parámetro para atacar el problema y tratar de encontrarle una solución.

El 99% de los europeos no puede ver la Vía Láctea a causa de la contaminación lumínica

El 99% de los europeos no puede ver la Vía Láctea a causa de la contaminación lumínica

Varios científicos españoles, entre ellos el investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) Juan José Negro, han presentado hoy en Sevilla la iniciativa Starlight contra la contaminación lumínica, un problema que ya impide al 99 por ciento de los europeos poder ver la vía láctea desde sus domicilios. Esta iniciativa, impulsada desde el Instituto Astrofísico de Canarias, se ha expuesto en la trigésimo tercera reunión que el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO celebra en la capital andaluza. Esta organización promocionará la iniciativa Starlight a nivel internacional, en especial en espacios naturales protegidos, a los que expedirá certificaciones que avalen que están libres de esta contaminación. Negro ha explicado a Efe que este programa actúa contra la contaminación lumínica porque varios estudios científicos confirman "el impacto negativo" de la polución luminosa no sólo para la actividad científica, en especial la astronomía, sino también para la biodiversidad. Este científico ha añadido que la contaminación lumínica y la concentración de la población en núcleos urbanos impide a un 99 por ciento de los europeos ver la vía láctea desde su domicilio. Negro ha subrayado que la lucha "para poder volver a contemplar el cielo" se basa en razones científicas, de defensa de la biodiversidad y culturales.

Un espacio para la astrología

Entre las primeras, subraya la necesidad de defender "espacios para la astronomía", porque "se están perdiendo cielos muy valiosos para la ciencia por culpa de la contaminación lumínica y quedan muy pocos sitios aptos para observación astronómica". Un ejemplo sería Sierra Nevada, un espacio natural con los máximos niveles de protección medioambiental, pero en el que la labor científica de los observatorios del Instituto Andaluz de Astrofísica se ve dificultada por la creciente contaminación lumínica. En el polo opuesto se situaría la isla de La Palma, que cuenta con una de las normativas de iluminación más restrictivas para propiciar la actividad de los radiotelescopios ubicados en ella. En opinión de Negro, el daño de la contaminación lumínica en la biodiversidad es incuestionable, como demuestran estudios sobre aves migratorias o especies nocturnas. "El impacto de la contaminación lumínica puede llegar a ser muy importante en aves migratorias como los petreles o los albatros, que vuelan por la noche y se desorientan con la iluminación nocturna artificial", ha añadido.

Cómo afecta al medio ambiente

La polución luminosa también afecta a las tortugas marinas o a especies de murciélagos, cuyos hábitos nocturnos, en especial la alimentación, se alteran por la iluminación artificial. Esta contaminación daña espacios protegidos emblemáticos, como Doñana, pues el halo lumínico nocturno de ciudades como Sevilla es perceptible a 200 kilómetros de distancia. "Doñana es, seguramente, un espacio natural contaminado lumínicamente por el halo nocturno de las ciudades de su entorno", según Negro. En su opinión, la defensa de cielos limpios también es una cuestión cultural, pues la observación de la bóveda celeste "ha sido una fuente ancestral de inspiración, de cultura y de ciencia, ya que los astrónomos fueron los primeros científicos de la humanidad y la astronomía ha guiado durante siglos actividades humanas como la navegación". Starlight aboga también por un uso racional de la energía con una mayor eficiencia de los sistemas de iluminación artificial y la lucha contra el "despilfarro lumínico". Esta iniciativa será presentada esta noche por su coordinador, Cipriano Marín, en el Foro de la Biodiversidad que la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y la Fundación Biodiversidad promueven en la capital hispalense. Negro evoca el artículo publicado en "Nature" por el investigador estadounidense Malcolm Smith, titulado "Es tiempo de apagar la luz", y en la que sostiene: "Los humanos tenemos un miedo innato a la oscuridad y las sociedades modernas confían en la luz como una medida de seguridad, pero no hay ninguna evidencia de que el aumento de la iluminación siquiera reduzca el crimen".

Se dispersan 500 medusas peligrosas pero no llegan a las costas de Ceuta o Andalucía

Se dispersan 500 medusas peligrosas pero no llegan a las costas de Ceuta o Andalucía

Los 500 ejemplares de carabela portuguesa (Physalia Physalis) avistados ayer en aguas del Estrecho de Gibraltar se han dispersado sin llegar a las costas de Ceuta o de Andalucía, según ha informado a Efe la Red de Avistamientos de Ceuta. Fuentes de esta red han resaltado que estas medusas, que son muy venenosas, ya no se encuentran en las aguas del Estrecho y que ayer lo máximo que se aproximaron fueron a unos 700 metros de la costa, por lo que no hubo peligro para los bañistas. Asimismo, se tiene constancia de que en las costas de Cádiz tampoco se aproximaron a los núcleos de baño y que las corrientes las han arrastrado hacia el mar de Alborán en Almería. Según han informado a Efe fuentes ecologistas, la carabela portuguesa es una medusa muy venenosa cuya picadura puede provocar fuertes dolores y en algunos casos dificultad respiratoria y paro cardiaco. Los ecologistas han calificado de "inusual" el hallazgo de este especie de medusas en esta zona y, sobre todo, en aglomeraciones tan numerosas. Esta especie se mueve fundamentalmente por el régimen de vientos más que por las corrientes y suele frecuentar la zona del Mediterráneo. En febrero ya se detectó la presencia de un ejemplar de carabela portuguesa en aguas del puerto deportivo de Ceuta.

EE.UU da su respaldo a la "gran idea" mexicana de crear un Fondo Verde mundial

EE.UU da su respaldo a la "gran idea" mexicana de crear un Fondo Verde mundial

El Gobierno de Estados Unidos expresó hoy su firme apoyo a la propuesta mexicana de crear un Fondo Verde mundial obligatorio con aportes económicos de países industrializados y menos desarrollados, en distinto grado. El enviado especial de la Casa Blanca para Cambio Climático, Todd Stern, dijo en rueda de prensa tras la III Reunión de las Grandes Economías sobre Seguridad Energética y Cambio Climático, clausurada en Jiutepec (centro de México), que el Gobierno de Barack Obama lo ve de forma "positiva" y está "interesado en la idea". "Lo hemos apoyado desde el principio", enfatizó Stern, quien destacó que más países también lo consideran "una gran idea". "Claramente en el área de la financiación tiene que haber nuevos mecanismos a desarrollar", explicó Stern, quien espera que varios de los principios que inspiran el posible nuevo fondo queden reflejados "en las reuniones de los líderes (del G8) de julio", que se celebrará en Italia. Entre los aspectos más valorados por el Gobierno de Obama están que el Fondo Verde no nacería de cero sino que se alimentaría de la experiencia de otras instituciones multilaterales, como podría ser el Banco Mundial (BM). También consideró loable que todos los países contribuyan a este fondo a pesar de que la mayoría de las naciones en desarrollo terminarían siendo receptores netos de capital de ese instrumento pues "obtendrían más fondos de los que aportarían". Stern dejó claro que la propuesta mexicana "es una idea, no la única", de las que se barajan. En otra rueda de prensa anterior, el ministro de Medio Ambiente de México, Juan Rafael Elvira Quesada, dijo que la agilidad y la fácil disposición de los recursos económicos era esencial para que prospere la idea. El punto más importante para que funcione el Fondo Verde "es que haya un flujo de efectivo ágil, eficiente, real y completo", aseguró Elvira. Recordó que, en estos momentos, en el sistema internacional hay otros 18 fondos financieros que están operando en el mundo para combatir el cambio climático pero que lo hacen de forma ineficaz. Para Adrián Fernández, director del Instituto Nacional de Ecología (INE) de México, plantear un consejo totalmente equilibrado entre países más y menos avanzados es verdaderamente innovador. "En el pasado (este esquema) no tenía precedente. Normalmente los países desarrollados donaban a otros apoyos de diferente tipo y eran ellos los que tomaban las decisiones", apuntó. Fernández recordó como aspectos atractivos para las demás naciones que el Fondo Verde buscaría enlazar "con otras formas de financiamiento" ya existentes.

Tormenta tropical Andrés se fortalece en el Pacífico mexicano

Tormenta tropical Andrés se fortalece en el Pacífico mexicano

La tormenta tropical Andrés cobró fuerza el lunes frente a las costas del Pacífico mexicano, por lo que se tomaron medidas de emergencia ante la posibilidad de que pudiera convertirse en huracán en los próximos días. Los meteorólogos señalaron que probablemente Andrés llegaría el martes al puerto de Manzanillo con fuerza de huracán. La trayectoria pronosticada podría tocar tierra con fuerza cerca de poblaciones como Barra de Navidad. En esta población ubicada en el estado de Jalisco, al noroeste de Manzanillo, Colima, Agapito García Martínez, gerente de seguridad del Grand Bay Hotel-Isla Navidad Resort, dijo que el personal del hotel estaba poniendo en marcha los preparativos por la tormenta, como retirar los muebles de playa y proteger las ventanas, aunque señaló que aún no habían recibido advertencias de las autoridades al respecto, informó AP. El clima era todavía soleado a pesar de vientos más fuertes a lo usual, apuntó García, haciendo notar que seguían llegando huéspedes al hotel de manera normal. Pero el martes, cuando Andrés se acerque más, podría ser una historia diferente, agregó García. "Mañana esperamos tener mucho agua", dijo. México emitió una alerta por huracán para la costa del Pacífico desde Cabo Corrientes, en el estado de Jalisco, al puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. La alcaldía del puerto de Acapulco preparó 120 albergues y recomendó a sus residentes permanecer en casa, especialmente a las 15.000 personas que viven en las zonas con más riesgo de inundaciones. Las fuertes lluvias del domingo derrumbaron algunos árboles en esta ciudad turística del estado de Guerrero. El Centro Nacional de Huracanes en Miami informó que a las 0000 GMT el centro de la tormenta se ubicaba 360 kilómetros al sureste de Manzanillo. Andrés tenía vientos sostenidos de unos 95 kph con ráfagas mayores. Se movía hacia el noroeste a cerca de nueve kph de velocidad. Pero se espera que los vientos de la tormenta aumenten hasta 120 kph a última hora del martes o el miércoles. La ruta pronosticada muestra que pasará rozando la costa central mexicana el martes y girará hacia el oeste hasta poco antes de las ciudades turísticas de Los Cabos, en la punta de la península de Baja California la noche del jueves o el viernes. El domingo por la noche Andrés se convirtió en la primera tormenta de la temporada de huracanes en el Pacífico, que comenzó el 15 de mayo y terminará el 30 de noviembre. El periodo más peligroso es entre julio y septiembre. A pesar de esto es poco común que una tormenta con nombre como Andrés surja con la temporada tan avanzada en el este del Pacífico. Han pasado casi 40 años desde que una tormenta se forma tan tarde en la temporada en el este de este océano. "Por lo general la temporada comienza antes", dijo Richard Pasch, especialista en huracanes en el Centro Nacional de Huracanes de Florida. "Pero esto no es necesariamente un indicio de que el año tendrá pocas tormentas".

Grandes contaminadores se citan en México

Grandes contaminadores se citan en México

Las principales economías mundiales y los principales países emisores de CO2 se reúnen el lunes y martes en México para acercar posturas a menos de seis meses de la crucial cumbre de Copenhague, de la que debe surgir el nuevo pacto mundial contra el cambio climático. En el Foro de Grandes Economías sobre Energía y Clima (MEF) se sentarán los países del G8, los grandes emergentes (China, India, Brasil, Sudáfrica y México) así como Corea del Sur, Indonesia, Australia, República Checa, Suecia, Dinamarca y la Unión Europea. Estos países concentran el 80% de las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI) del planeta. La ronda de Jiutepec (centro de México) será la tercera del MEF, tras las de Washington (abril) y París (mayo), y la última a nivel ministerial antes de que los Jefes de Estado y de Gobierno se reúnan en julio en L'Aquila (Italia) con el objetivo de dar el esperado impulso a las negociaciones. En este foro, los países más contaminantes cuentan con un espacio más amplio y privado -las reuniones son a puertas cerradas- para acercar posiciones en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en la que tienen voz 192 países. La Convención es la que debe alumbrar, a más tardar en diciembre en Copenhague, el nuevo gran acuerdo mundial que reemplace al Protocolo de Kioto en 2012 y que no parece viable sin que las grandes potencias asuman compromisos más importantes. "Después de las reuniones de Bonn (Alemania) en las que no hubo ambición por parte de los países industrializados, poco podemos esperar" de la cumbre mexicana del MEF, dijo a la AFP Gustavo Ampugnani, coordinador político para América Latina de Greenpeace Internacional. Los 12 días de conversaciones de Bonn a principios junio, auspiciadas por la ONU, finalizaron con un texto de 250 páginas que no cuenta con avances decisivos. Están programadas tres nuevas rondas antes de Copenhague. "Las negociaciones que se han ido dando durante el año han sido muy fallidas, tanto dentro como fuera del marco de Naciones Unidas", lamentó María Cardenas, responsable de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace México. Los países en desarrollo reclaman a los industrializados una reducción de al menos el 40% de sus emisiones para 2050 respecto a los niveles de 1990 -los científicos piden un 80% para limitar el calentamiento de forma razonable- pero las potencias no parecen dispuestas a un esfuerzo de esa magnitud. El recorte que acepta Japón para 2020 es del 8%, el de la Unión Europea del 20% (30% en caso de acuerdo internacional) mientras que Estados Unidos, el primer contaminador mundial, no acepta pasar del 4% a pesar de la mayor implicación del presidente Barack Obama respecto a su sucesor, George W. Bush, quien no ratificó Kioto. En México, los países del MEF discutirán principalmente sobre la transferencia de tecnología para reducir las emisiones y sobre financiamiento. En este último punto podría haber un acuerdo respecto a la propuesta del país anfitrión conocida como "Fondo Mundial Verde", que fue bien valorada en la última cita de París. El Fondo Verde consiste en que cada país contribuya económicamente en función de sus emisiones de GEI en el pasado, de las actuales y de su PIB para financiar el combate contra el calentamiento climático y la adaptación a sus efectos.

Soya en la selva (o por qué las empresas desean tanto comprar la Amazonía)

Soya en la selva (o por qué las empresas desean tanto comprar la Amazonía)

En un mundo carnívoro y cada vez más poblado, ¿puede un plato de bistec ser uno de los motivos de la deforestación de la Amazonía? El avión aterrizó sobre una pista desolada y rodeada de sembríos de soya que se extendían hacia el horizonte de la selva de Brasil. El guía Kory Melby y yo éramos los únicos pasajeros. Allí no había un aeropuerto, tan sólo un hangar desierto que albergaba dos aviones pequeños. Las vigas estaban repletas de avecillas y sus cantos resonaban en el recinto de metal. Melby señaló un enorme elevador de grano que se erigía a la distancia. «Eso es Lucas», dijo, y se refería al municipio de Lucas do Río Verde, o lo que él llama El Jardín del Edén, una región en la profundidad de la Amazonía cuyo paisaje, antes salvaje, empieza a convertirse en un gran campo del cultivo. Kory Melby tiene casi cuarenta años, una frente despejada, la mandíbula prominente y una barriga que exige al máximo sus camisas. Es un consultor agrícola independiente y un experto en cultivos de soya estadounidense. Ahora vive en la ciudad de Goiania, en el centro occidente de Brasil, y sus clientes son granjeros, gerentes de cooperativas, reporteros y cualquiera que necesite un guía sobre la agricultura de la zona. Se describe a sí mismo como un vikingo perdido y bendecido con una esposa y un hijo en este país. «Soy un fanático del Brasil y del [estado de] Mato Grosso –respondió a mi primer correo electrónico–. Mis amigos encarnan la historia del pionero exitoso. Marino llegó en 1988, cuando éste no era más que un asentamiento. Hoy es el alcalde de un pueblo de treinta mil habitantes en el "corazón de la soya" en el mundo». Los amplios espacios abiertos son una nueva característica de este paisaje. El nombre Mato Grosso significa «jungla espesa», pero en los últimos años el estado sufre una de las deforestaciones más rampantes del planeta. Enormes áreas de terreno son allanadas para la crianza de ganado y para el cultivo de grano de soya, principalmente. Sin embargo, a la mayoría de brasileños esta región aún le suena a «patio trasero». Casi toda la población habita las ciudades de las costas, como Sao Paulo, donde viven más de veinte millones de personas. En el estado de Mato Grosso, que es una región mucho más grande que Chile, sólo hay tres millones de ciudadanos. Cuando tramitaba una visa de turista para mi viaje, una mujer me atendió en el consulado. «¿Qué clase de trabajo va a hacer allí? Nadie va allá a hacer turismo», me dijo devolviéndome los formularios. En verdad, iba a Mato Grosso para observar lo que debía ser la primera línea en la marcha de la civilización, el lugar donde el tema épico del «hombre versus naturaleza» alcanzaba una terrible claridad: «En esta esquina, el monocultivo de soya a escala industrial; en la otra, la biodiversidad». Una frontera en medio de la selva. Y allí estaba yo, en la margen sur del río Amazonas, mirando sobre un mar de soya el pueblo de Lucas do Rio Verde. El corazón de la soya. El Jardín del Edén.

«No requerimos caminos para cortar el bosque. Todo lo que necesitamos son aserraderos y ganado, como verán cuando se dirijan al norte», dijo Plinio Silva en la recepción del hotel de Cuiabá, la capital del estado de Mato Grosso. Silva era un tipo cetrino, que usaba tirantes y se veía a la vez imponente y cordial. Asumía una postura de rígida rectitud sobre su sillón. Era urbanista e ingeniero civil, y había diseñado pueblos enteros. Ahora organizaba el concejo de alcaldes del estado. Le pregunté si estaba familiarizado con el reporte de Greenpeace. «Soy un defensor de Greenpeace –respondió en un inglés lento y entorpecido por el desuso–. Creo que hacen un trabajo importante. Pero no nos parece que estén reportando la realidad». Sonrió. «Están agrediéndonos y no sabemos por qué. ¿Qué es lo que quieren?».

Lo que los ambientalistas quieren, le dije, es que se detenga la tala.

«Honestamente, ya tenemos suficientes tierras para trabajar. Esto será lo mejor para todos. No sólo para nosotros, sino para nuestros vecinos y para el mundo entero. Si existiera una política consistente, creo que la mayoría de los matogrosenses la apoyarían. Aunque primero deben considerarse algunos aspectos: ¿Por qué la gente tala el bosque? ¿Acaso les agrada? No. Brasil es un país pobre. Tenemos que crecer. La mayoría de la gente en Mato Grosso sabe que tiene que conservar el Cerrado (una zona inhóspita y poco apreciada), el Amazonas (la frondosa selva tropical) y el Pantanal (un sector húmedo y con mucha fauna). Pero hay una falta de compromiso social y una falta de sentido común. Ésta es la mayor dificultad». Hizo una pausa mientras yo apuntaba en mi libreta. «Dígale a la gente que queremos compañeros, personas con algo que aportar y comprometidas en hallar resultados. No necesitamos más críticos».

«Yo tengo un sueño», dijo al final de su perorata invocando a Martin Luther King; su rostro reflejaba una sonrisa. «Sueño que podemos llegar a nuestro objetivo y hacerlo con dignidad». La carretera de la soya atraviesa el municipio de Lucas do Rio Verde en cuatro carriles recién asfaltados y separados por una amplia berma salpicada de palmeras. En el medio del pueblo corre una franja de parque boscoso. Las calles están en buen estado –sin baches ni aceras rotas– y cualquiera que esté acostumbrado a la proverbial desidia latinoamericana respecto de la suciedad se sorprenderá con la limpieza del lugar.

Al llegar, tomamos un paseo en la camioneta de Michael Boz. Él tiene poco más de veinte años y es propietario de una tienda de neumáticos para maquinaria agrícola: tractores, cosechadoras y aparatos similares. Había llegado a Mato Grosso dos años antes desde el Paraná, en el sur del país, luego de explorar otros centros agrícolas. Lucas do Rio Verde le pareció la tierra de las oportunidades. «Llegué un martes –me dijo–. El jueves siguiente ya tenía un negocio». Boz tiene una camioneta pick up 4×4, que bien podría ser el vehículo oficial del Estado. Mientras conducía, él señalaba las más recientes muestras de desarrollo: la escuela secundaria, el juzgado, el hospital. Todos nuevos. «Nada de lo que ven aquí –dijo–lo hizo el Gobierno. Fue el pueblo. Los granjeros».

Brasil tiene la mayor diferencia de ingresos en América. Pero el municipio de Lucas es considerado como de clase media, y allí aún no hay favelas, esos endebles caseríos que invaden las grandes ciudades del país. En gran parte de Latinoamérica, los perímetros de las propiedades están marcados con trozos de vidrios que alejan a los intrusos. En Lucas, las casas están libres de esas defensas y las puertas están abiertas de par en par. El pueblo tiene unos treinta mil habitantes, pero la población crece y no hay señales de que esto vaya a detenerse. Michel Boz dice que la población se duplicará en diez años. Entonces Lucas tendrá el doble de habitantes de Decatur –el centro de operaciones de la empresa Archer Daniels Midland, en los Estados Unidos–, considerado por sus habitantes como la Capital Mundial de la Soya.

La camioneta se detiene en las riberas del Río Verde. Un puente de madera conecta los bancos boscosos –densamente poblados– con los altos árboles que a cada lado forman una pared de follaje selvático. Debí mencionar algo acerca de la Amazonía, porque Boz movió un dedo índice y negó: «No, esto es mata. Sólo bosque. Para ver la verdadera selva tropical amazónica hay que ir mucho más al norte, cerca a la frontera con el estado de Pará. Todo lo que se encuentra hasta llegar allá –insiste él– es Cerrado o mata. Los europeos dirán que esto es selva tropical, que estamos talando la Amazonía. No saben de lo que hablan».

Asimilé con increíble lentitud esta simple verdad geográfica. Es decir, que se puede estar parado en la cuenca del Amazonas y, sin embargo, no estar en la selva tropical amazónica. En el municipio de Lucas estamos aún estrictamente en lo que se llama Cerrado, una inhóspita mezcla de enmarañados bosques y sabana tropical. En cuanto al término mata, éste sugiere arbustos, y es usado de manera indiscriminada para indicar los bosques de transición; es decir, un intermedio entre el Cerrado y la Amazonía en pleno. La distinción no es académica. Aunque a menudo la ley es ignorada, los granjeros que poseen tierras en el Cerrado están legalmente autorizados a limpiar hasta el ochenta por ciento de su propiedad. En el Amazonas la proporción varía. El ochenta por ciento debe ser preservado y sólo el resto puede ser talado. El bosque de transición es un término medio muy discutido. ¿Dónde termina éste y dónde empieza la selva tropical? Al parecer todos tienen su propia opinión.

«Mi hermano Marino es un verdadero pionero», dijo Paulo Franz hablando entre bocado y bocado en un restaurante de Lucas do Rio Verde. «Llegó en 1988 para hacer investigaciones sobre el arroz con el Gobierno. Por ese entonces nadie pensaba que se podía cultivar soya aquí».

Franz es un hombre pulcro, de hombros amplios y cabello bien peinado, como el de un escolar. Tiene treinta y dos años y es un gaúcho. En el Brasil moderno, gaúcho alude por lo general a los habitantes del estado sureño de Río Grande do Sul. De manera más amplia, se refiere a los europeos –alemanes e italianos, principalmente– que han permanecido en la zona desde que el primer Emperador del Brasil fomentó una ola de colonización a inicios del siglo XIX. Los inmigrantes se trasladaron en masas hacia el sur, donde muchos se hicieron hacendados. Franz, que creció en un pueblo de Sao Paulo, dice que sus ancestros llegaron de Alemania después de 1880. «Eran muy pobres, creo. Mineros». Franz estudió un programa de intercambio para granjeros en la Universidad de Iowa, y habla fluidamente el inglés, aunque con un marcado acento alemán. Él, su esposa y su pequeña hija hablan en ese idioma. Su hijo menor –un rubiecito al que le faltan los dos dientes de adelante– puede entenderlos, pero cuando abre la boca sólo le sale portugués.

Como Franz y su familia, unos doce millones de brasileños son de ascendencia alemana, menos de la décima parte de la población del país. Su existencia puede ser una sorpresa cuando, en tu mente, Brasil es la tierra de Pelé y del Carnaval, de la samba y de la bossa nova. Es decir, una amalgama de Portugal y África en el Nuevo Mundo. Pero en el municipio de Lucas do Rio Verde hay escasos rostros negros y morenos a la vista. En el restaurante donde conversábamos, camareros pálidos se aparecían cada pocos minutos con un nuevo y reluciente corte de carne. La mitad de la concurrencia parecía tener ojos azules, y una adolescente pelirroja lucía sonrojada y llena de pecas. Como grupo, parecían poco aptos para vivir bajo el sol tropical. En el momento de mi llegada la ironía era impactante: feriado nacional, O Dia da Conciencia Negra. El Día de la Conciencia Negra. Paulo Franz llegó a Lucas en 1996. «Entonces, no había nada aquí –me dijo–. Ni electricidad ni desagües ni asfalto. Cuando traje a mi esposa, quiso escapar». Ella estaba sentada detrás de su porción de carne y añadió: «No, nunca pensé en volver a casa». Se llama Leandra y es una mujer encantadora. Ese día usaba un vestido ligero y sin mangas, que resaltaba sus brazos esbeltos y bronceados. «Nunca lloré. ¿Para qué hubiera servido? Tenía dieciocho años y estaba embarazada. Todas nuestras pertenencias estaban en el autobús. Dos de cada cosa: dos platos, dos tazas, dos toallas. Antes de llegar, Paulo me dijo: "La casa no está lista". Yo le contesté: "Mein Gott. ¿Qué le falta?" "Las paredes, el techo". Llegamos al pueblo. Todo era tierra. Me mostró la bodega. Había polvo por todos lados y gatos durmiendo en los estantes. Paulo trabajaba muy duro por entonces: se iba antes del amanecer y regresaba cuando ya estaba oscuro. De día, nunca nos veíamos el uno al otro». Ahora los Franz tienen un techo y paredes que los cobijan, además de una pequeña piscina en el patio trasero de una cómoda aunque modesta casa. Pero como cualquier pareja emergente en cualquier parte del mundo, los Franz están dispuestos a cambiarla.

En su libro Los soportes de la vida –un tratado sobre los principales cultivos del mundo– el escritor estadounidense E.J. Kahn habla de los muchos y renombrados entusiastas de la soya que han ensalzado las bondades del «frijol milagroso». Entre ellos, hombres poderosos como el empresario Henry Ford, que usaba trajes fabricados con «seda» derivada de la soya, y Dwayne Andreas, el director de la compañía Archer Daniels Midland, que siempre cargaba muestras de alimentos hechos con soya para convidárselas a los ejecutivos y dignatarios con quienes se entrevistaba. Ambos capitalistas sentían que, en un mundo donde millones de personas están desnutridas y donde la hambruna es un mal común, era inescrupuloso que la soya fuera usada como alimento para el ganado. A pesar de la amplia difusión de la margarina y la sigilosa proliferación de la soya en los alimentos procesados, los esfuerzos de esos personajes fueron insuficientes. La soya nunca logró asentarse en las mesas estadounidenses.

En el 2006, un año después de que Greenpeace galardonara a Blairo Maggi con la Motosierra de Oro, dos científicos que estudiaban los suelos recibieron el Premio Mundial del Alimento (algo así como el Nobel de la Agricultura). Uno era brasileño y el otro, estadounidense. Su esfuerzo combinado había hecho posible el desarrollo del Imperio Maggi. Su investigación demostraba que altas aplicaciones de cristales de cal y fertilizantes ricos en fosfatos podían convertir el Cerrado brasileño –bendecido con abundante sol y lluvias– en una región increíblemente productiva. Mientras un granjero de Iowa, en los Estados Unidos, puede plantar soya un año sí y al año siguiente ya no, en Mato Grosso es una práctica común recoger dos cosechas al año.

Las primeras plantas de soya en el Cerrado florecían tempranamente y permanecían estancadas. Como le explicó un científico en el Centro de Investigación del Cerrado al periodista Mac Margolis: «Es como una niña de diez años embarazada. Puede dar a luz, pero ni ella ni el bebé estarán bien desarrollados». Hacía falta desarrollar una «soya tropical». Una variedad que floreciera en un período más largo, dándole a la planta mayor tiempo para su desarrollo. Esto se logró tras años de laboriosos cruces realizados por los científicos del muy respetado organismo de investigación del Ministerio de Agricultura. Mi guía Kory Melby y yo asistimos a un seminario de campo de esa dependencia, en las afueras del municipio de Sinop. Los ingenieros promovían una agricultura que involucraba rotar del cultivo de soya al maíz y, finalmente, a pastos para alimentar al ganado. En otras palabras, la carne sería la tercera «cosecha» del ciclo. Los ingenieros esperaban que este régimen incrementara la producción y redujera la necesidad que tienen los agricultores de «liberar» más tierras. El seminario se realizó bajo carpas provistas por el gigante agroindustrial Syngenta, que fabrica productos de «protección de cultivos» como herbicidas, fungicidas, insecticidas y también muchas variedades de semillas transgénicas. De regreso a mi habitación de hotel, la televisión mostraba a manifestantes que acampaban afuera de las oficinas de la empresa Bayer CropScience, en Sao Paulo. Ellos habían colocado grandes pancartas amarillas que decían: «Milho transgénico: no nosso prato nao!». Maíz transgénico: ¡No en nuestro plato! Y vestían máscaras de gas y trajes protectores de color amarillo brillante. Tenían la palabra Greenpeace grabada sobre el pecho.

La hacienda de Paulo y Marino Franz fue bautizada Fazenda Mano Julio en memoria de un hermano suyo que se ahogó a los quince años. Como la mayoría de las granjas en la región, también ésta es inmensa: mide ochenta kilómetros cuadrados contiguos. Kory Melby, el guía, me contó que cuando los Franz compraron la tierra, la gente se burló. La tierra no era gran cosa y se hallaba muy lejos de los caminos. Cinco años después, nadie se reía de ellos. Los hermanos expandían y diversificaban sus negocios a un ritmo increíble, y construían así lo que ya parecía un pequeño imperio. Habían puesto las manos en cada aspecto de la agricultura de la región, desde los fertilizantes hasta el financiamiento; desde el almacenamiento hasta el alimento para el ganado. La soya, al parecer, era el menor de sus negocios.

«Estos muchachos están a mil», me dijo Melby. «Se reinventan cada seis meses. Cuando vengo, hay un nuevo giro en sus operaciones, alguna cosa nueva en la que se han metido». Uno de sus negocios más recientes es un camal. En un inmenso corral junto a un granero rojo se apiñan cinco mil cabezas de ganado cebú (una raza de la India que se adapta bien a los trópicos), y se embadurnan con lodo y estiércol hasta el cuello; sus blancas pelambres relucen bajo el ardiente sol del mediodía. Brasil tiene la mayor cantidad de cabezas de ganado en el mundo y, gracias a su sistemática erradicación de enfermedades, también se ha convertido en el primer exportador de carne. Al consumidor europeo le atrae que las reses sean alimentadas con pastos, y no como los rebaños atiborrados de antibióticos y engordados con granos, principalmente, maíz (aunque hay evidencias de que al menos parte del ganado brasileño es beneficiado al estilo agroindustrial).

Avanzamos algunos kilómetros de caminos polvorientos hacia el camal. Nos pusimos cascos y paseamos por una serie de enormes estructuras de concreto que pronto albergarían miles de cerdos. Una porcinópolis amazónica. Alrededor del complejo, una partida de trabajadores bronceados plantaba miles de semillas de eucalipto. «Es por higiene», explicó Ismael Gross, el ajado y sudoroso gerente de la granja de los Franz. Los árboles, dijo, crearían una barrera contra las enfermedades. Además, los trabajadores tendrían que ducharse al entrar y al salir de la planta. Los camiones cargados de alimento se quedarían fuera. Las provisiones se trasladarían a otro vehículo designado sólo para transitar dentro de los confines de la porqueriza. «Total control de calidad», dijo Gross, enunciando con cuidado cada sílaba. Yo anoté las letras «TCC» en mi libreta, junto a un signo de interrogación. ¿Quién exigía este nivel de calidad? «Europa», contestó Gross. Los auditores del Banco Mitsubishi habían llegado esa mañana para asegurarse de que su inversión en chuletas –destino final Bruselas– recibiría el sello de aprobación de la Unión Europea.

El ganado produce desechos en cantidades gigantescas. Gross me aseguró que los silos usados para recolectar los desperdicios estaban recubiertos de plástico, pues los pozos de arcilla eran muy vulnerables a las filtraciones. Más impresionante aun era el biodigester (una gran cubierta de plástico colocada sobre el silo), que contiene bacterias anaeróbicas que convierten el estiércol en fertilizante orgánico y gas metano. Los Franz estaban eliminando el gas metano (muy potente y de consumo doméstico) hasta que pudieran instalar una pequeña planta para convertir el gas natural en electricidad. «Queremos ser independientes en el consumo de energía», dijo Paulo Franz.

Al caer la tarde, volvimos a la granja. Un aeroplano de color cereza revoloteaba sobre los campos esparciendo fungicida contra la roya asiática (una plaga que ataca la soya) y también pesticidas contra los insectos. Franz señaló la nave: «Está funcionado con álcool». Es decir, con etanol, un destilado del prodigioso surtido de caña de azúcar que existe en el país. Luego el sol se ocultó y todo volvió a la calma. Franz se sentó en una silla reclinable y sorbió mate de yerbas con una canilla de metal. Los zumbidos y siseos del fumigador fueron remplazados por el ruido de un improvisado juego de fútbol en un jardín adyacente. Un bebé rubio, hijo de uno de los obreros, rezumaba felicidad sobre una manta tendida en el pasto. «Ésta es la mejor época de la hacienda», comentó Franz alcanzándome el mate. La escena era apacible, sin dudas; un idilio agrícola manchado sólo por el suave vaho de las neurotoxinas que flotaban en el quieto aire nocturno.

Desde el mito de El Dorado hacia adelante la historia del desarrollo de la Amazonía es una narrativa del fracaso. Para demostrarlo, los estudiantes de la región sólo necesitan señalar el decadente teatro de ópera de Manaos –reliquia de la fiebre del caucho– o los solitarios restos de la desaparecida planta de procesamiento de caucho de Henry Ford. Si quieres dejar la Amazonía con una pequeña fortuna –se dice–, entonces deberías llegar con una gran fortuna.

El aparente éxito de «las ciudades de la soya» contrasta con esa abyecta historia, y uno no puede visitar la región sin preguntarse si la maldición por fin habrá sido vencida. El fantasma del fracaso también ronda el negocio de la soya. Tomemos el ejemplo de Olacyr de Moraes, el desventurado ex Rei da Soja (Maggi no fue el primero), considerado alguna vez como uno de los hombres más acaudalados del planeta. Sus propiedades incluían una cantera, una refinería de azúcar, una planta de energía, una constructora y un banco. Pero eso fue antes de que él intentara construir una «carretera de la soya» de casi cinco mil kilómetros, que conectara a los productores del centro occidente con los distantes puertos del Amazonas y el Atlántico. Casi dos décadas después, aquella vía está a medio hacer, y a su arquitecto original lo agobian los acreedores. De Moraes lo apostó todo para transformar la región mediante la infraestructura y, en su sueño, perdió hasta la camisa. A inicios del 2006, el otrora constructor de imperios se encontró con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, un antiguo líder sindical, y en lo que parecía un increíble giro del destino exclamó –según se dice– con lágrimas en los ojos: «Yo pagué el precio de la colonización».

La gente que conocí en Mato Grosso sentía que recibía la justa recompensa por sus esfuerzos. Pero aun con sus calles limpias y sus hogares seguros y sus brillantes expectativas, el éxito futuro de sus comunidades no está asegurado. El propio éxito es sospechoso, pues en cierta medida los ciudadanos de esa zona ya han sido sus víctimas. Al expandirse de manera tan rápida, la agricultura brasileña proveyó de tanta soya al mundo que los precios no justificaban que se siguiera sembrando. Un productor en el municipio de Sorriso se lamentaba: «En los últimos dos años la soya no ha sido un elemento positivo. Los precios se han sofocado y los costos son muy altos». Sorriso significa «sonrisa» y, de acuerdo con el guía Melby, es el municipio con la mayor producción de soya en el mundo. Allí la presión del mercado estaba empujando a muchos de sus granjeros a cultivos más rentables como el algodón y eucaliptos de rápido crecimiento, que pueden ser vendidos como combustible para el secado de la soya o carbón vegetal. Hasta que los engranajes internos de la economía cambiasen, pensaba aquel agricultor, la soya no valía los frijoles.

La colonización de la Amazonía fue activada por la paranoia de los gobiernos militares de Brasil. Los generales que dirigían el país temían que sus fronteras despobladas y su vasto territorio pudieran motivar incursiones extranjeras. «Occupar para nao entregar». Ése era un eslogan. Otro: «Tierra sin hombres para el hombre sin tierras». Los militares construyeron carreteras para facilitar la migración, pero hicieron poco para manejar el desarrollo. Los resultados se hacían bastante predecibles. Colonos sin conocimiento alguno del terreno se abrían camino a machete y fuego, adentrándose más y más en la selva que los rodeaba. La destrucción se esparcía desde los caminos imitando la figura del esqueleto de pez, lo cual se podía advertir desde una foto satelital: la carretera simulaba la columna vertebral y los claros partían de ella como las espinas. Era un extraño orden para el caos.

Ahora una subrepticia corriente de paranoia atraviesa la sociedad brasileña cuando se trata de la Amazonía. El amenazado sentido de soberanía de este país ha sido azuzado en parte por los comentarios de políticos bienintencionados como Al Gore: «Al contrario de lo que piensan los brasileños –dijo él alguna vez–, la Amazonía no es su propiedad. Nos pertenece a todos». ¿Cómo se sentirían los estadounidenses si líderes extranjeros se expresaran así sobre, por ejemplo, Alaska? Poco después de llegar al Brasil, David Miliband, el secretario de Medio Ambiente de Gran Bretaña, propuso un acuerdo internacional para comprar una vasta porción de la Amazonía y administrarla como una reserva. La respuesta de Brasil a esa idea fue inmediata. «La Amazonía –dijo el presidente Da Silva– no está a la venta».

Hacia el final de mi viaje, Kory Melby y yo pasamos una mañana en el municipio de Sinop recibiendo un sermón de parte del presidente del sindicato rural (una coalición de granjeros y taladores locales). Se llamaba Antonio Galván y era un sujeto irascible y de mirada penetrante. Estaba fastidiado por la presencia de dos gringos entrometidos en su oficina y, tras una pregunta, se disparó con una perorata de casi una hora. Sus regaños estaban sazonados con palabras como absurdo y ridículo, y a cada tanto él azotaba la mesa con el puño. «Si no quieren que trabaje la tierra, entonces páguenme», gritó Galván. Bam. «¡Nadie más en el mundo produce y preserva al mismo tiempo! ¡Dejamos el ochenta por ciento de la Amazonía intacto! ¡Dejamos los árboles de las riberas en pie!». Bam. «¿Quién más hace esto? No vengan a decirme cuántos campos de fútbol equivalentes de Amazonía desaparecen cada minuto. ¡Es absurdo!». Bam.

Dejamos la oficina un tanto desilusionados. Llevábamos en las manos un disco compacto con un documento que exponía la visión del sindicato sobre el futuro del estado de Mato Grosso. Incluía mapas y cuadros y proyecciones de producción. La página del título estaba adornada con otro de los grandes lemas de la colonización: A Amazónia é nossa. La Amazonía es nuestra.

La Amazonía no funciona como «el pulmón del mundo», como se cree. Los científicos dicen que la selva consume tanto oxígeno como el que crea. Aun así cumple otros propósitos igualmente vitales. Parece que el bosque tropical crea gran parte de sus propias lluvias mediante un proceso llamado evapotranspiración: los árboles envían humedad hacia el aire de la jungla, y la humedad vuelve a caer en forma de lluvia. Si talas demasiados árboles, es posible que el completo sistema colapse y la selva se vuelva mucho más seca, como el Cerrado. Es decir, más sabana que bosque. Hay señales de que el clima de la región puede orientarse hacia esa dirección. En el 2005, casi toda la cuenca fue azotada por sequías extremas. Los ríos se secaron, pueblos enteros estuvieron aislados y los botes quedaron varados. Los peces murieron en masa, y la época de quema –cuando los granjeros despejan terrenos con fuego– se descontroló, pues los incendios cubrían el bosque con una densa humareda. Brasil es el cuarto mayor emisor de gases de invernadero en el mundo. Las casi tres cuartas partes de sus emanaciones son atribuidas a la deforestación. Es posible que las sequías de aquel año fueran una simple aberración, pero se teme que sean un anticipo de lo que le espera al bosque tropical y al mundo entero cuando se desarticule el sistema climático global.

Nunca encontré la frontera que andaba buscando, aquella que separa la agricultura industrial de la Amazonía en sí. Había muchos límites entre los bosques y los campos, y cada uno de ellos era sólo un fragmento de un entramado mayor. Al estar expuestos al sol tropical, los bordes de los claros reverdecen y crecen con rapidez, y el bosque vuelve a cerrarse como una herida que cicatriza. Para entrar en la jungla, debes abrirte paso a machetazos, enfrentándote a la imponente malla de ramas y enredaderas. Es mejor pararse en medio de los campos y contemplarlos a la distancia o trepar a alguna altura para ganar perspectiva, como hice en la granja de los Franz. Kory Melby exaltaba esa propiedad como un «hermoso pedazo de tierra». Creí que aludía a su valor productivo más que estético. Sin embargo, desde lo más alto del silo, el lugar era muy bello e impresionante en su uniforme verdor.

Los granjeros ven el bosque de una manera distinta a los demás y, por supuesto, a los ambientalistas. Lo que los granjeros llaman zona «no mejorada», los defensores del medio ambiente lo definen como área «prístina». Donde el amante de la naturaleza ve belleza y abstracción, el ranchero observa suelos cultivables y utilidades. Un día en que recorríamos el bosque, nos detuvimos en un claro donde la espesura daba paso a un sembrío de soya a la altura de los tobillos. Era una escena bastante común en Mato Grosso, que se repite una y otra vez por donde uno vaya. «Mire –dijo el conductor del vehículo– esto es lo mejor para mí. Tienes soya y luego bosque. Si hay sólo soya, no está bien, es apenas desierto verde. Pero si tienes sembríos y luego jungla, como acá, es hermoso».

Entretanto, todo indica que Blairo Maggi duerme tranquilo por las noches. ¿Y por qué no habría de hacerlo? Nadie es el villano de sí mismo, y quizá menos que nadie Maggi. Según él, está dando empleo a la gente y a la vez alimentando al mundo. «¿Desean árboles y hambruna?», desafía Maggi a sus críticos. Sin duda, muchos descartarían esto como una falsa dicotomía, pero no hay manera de sortear la fea realidad de tener que alimentar a una población de seis mil quinientos millones de personas en el mundo (que se proyecta ser de nueve mil millones a mediados de siglo). Si todos queremos comer carne, si el mundo espera producir no sólo su alimento sino también su combustible, entonces alguien, en algún lugar, tiene que ceder.

Una crónica de Patrick Joseph

 

 

 

Brasil regulariza tierras y da subsidios para parar deforestación de la Amazonía

Brasil regulariza tierras y da subsidios para parar deforestación de la Amazonía

El Gobierno brasileño lanzó hoy un ambicioso programa para regularizar propiedades ilegales en la Amazonía e incentivar a los granjeros a reforestar las áreas degradadas con un programa de subsidios mensuales que espera sirva para frenar la tala ilegal. El programa, bautizado "Tierra Legal", fue lanzado con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y de ocho ministros, distribuidos en tres localidades distantes de la Amazonía que lideran la lista de municipios que más porcentaje de selva han arrasado en los últimos años. En el municipio de Alta Floresta, estado de Mato Grosso, Lula recordó el origen de la ocupación ilegal de las tierras, en la década del 70, cuando muchos agricultores del sur del país se vieron forzados a emigrar por una reforma agraria llevada a cabo en la dictadura militar. "Es fácil venir aquí y criticar", dijo Lula, quien recordó las dificultades de los pioneros que se establecieron en la Amazonía y que ocuparon tierras de titularidad pública, que se las arrogaron como propias falsificando documentos, en una práctica tan común que ha recibido un nombre propio en portugués, "grilagem". La falsificación de textos recibió este nombre porque los propietarios guardaban los documentos en un cajón con grillos, para que la orina de los insectos envejeciera el papel dándole un tono amarillento y aspecto antiguo. El gobernante afirmó que "nadie es un bandido porque deforestó" y señaló que con medidas como estas se va a poder "remar al contrario" para recuperar el bosque. El programa "Tierra Legal" pretende regularizar en los próximos tres años 296.000 propiedades que hasta ahora estaban en condición irregular. La meta para este año es poner en orden 90.000 fincas en 93 municipios. La campaña comenzará en las 43 localidades que detentan el récord de área de selva destruida. Para conseguir el objetivo, se ha simplificado la burocracia para obtener el título de propiedad, que es un proceso que hasta ahora duraba casi cinco años. En haciendas de hasta 76 hectáreas, el título de propiedad se concederá de forma gratuita y en un plazo de hasta 120 días, según las previsiones del Gobierno. Además, otras medidas van a ir aparejadas a la regularización de tierras, como la creación de un subsidio de 100 reales por mes (unos 50 dólares) para los agricultores que recuperen áreas degradadas. El Gobierno también ha establecido un precio mínimo para diez productos extraídos en la región por las comunidades rurales, como el caucho o la nuez de Brasil, para asegurar la renta de los pequeños productores. Este programa llegará a todos los rincones de la Amazonía con la operación "Arco Verde", una caravana del Ministerio de Medio Ambiente que va a recorrer cerca de 20.000 kilómetros. La idea del proyecto es implantar entre las comunidades rurales la idea del desarrollo sostenible, extender la cultura de que es más beneficioso mantener el bosque en pie que talarlo, detalló la Presidencia en un comunicado. La operación "Arco Verde" contará con tres camiones, en los que están instaladas las oficinas en las que los propietarios rurales se inscribirán para recibir las escrituras de las tierras que han ocupado de forma irregular. El plan de desarrollo sostenible es una de las piedras angulares del programa del Gobierno para frenar la destrucción de la selva considerada como "pulmón del planeta". El pasado diciembre, el Ejecutivo presentó el Plan Nacional sobre Cambios Climáticos, que presentó por primera vez en la historia metas anuales para la reducción de la devastación descontrolada del bosque, lo que además tendría un enorme impacto en la reducción de la emisión de dióxido de carbono. Según este plan, Brasil se propone reducir en un 80% el índice de deforestación de la Amazonía hasta 2020, lo que implicaría reducir las emisiones en 5.000 millones de toneladas de dióxido de carbono al año. La deforestación ha caído de forma sostenida en la última década, desde los 21.050 kilómetros cuadrados que se registraron en 1998 hasta los 11.096 kilómetros cuadrados talados en 2008, según cifras oficiales.

El triunfo de los índigenas de Perú: el Congreso derogó las leyes de la selva

El triunfo de los índigenas de Perú: el Congreso derogó las leyes de la selva El Congreso de Perú derogó hoy dos leyes rechazadas por las comunidades indígenas del Amazonas por considerarlas lesivas a sus derechos y que fueron motivo de una violenta protesta que dejó un saldo de 34 fallecidos. Las leyes 1090 y 1064, aprobadas en 2008 para regular el uso y explotación de los recursos naturales de la selva, fueron anuladas con 82 votos a favor, 12 en contra y cero abstenciones, al cabo de un debate parlamentario de más de dos horas. Según los indígenas, dichos decretos contravenían su derecho a la consulta contemplado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Específicamente, la ley 1090 buscaba regular y supervisar el manejo y aprovechamiento sostenible de los recursos forestales, incluyendo concesiones de ecoturismo y de conservación, a través de una autoridad dependiente del Ministerio de Agricultura. Su aprobación respondió a las modificaciones realizadas a la legislación peruana para adecuarla a los pedidos de sectores ecologistas de Estados Unidos previos a la ratificación del Tratado de Libre Comercio con Perú. Por su parte, la norma 1064 establecía que las tierras de uso agrario quedan sujetas a la servidumbre del paso de oleoductos, gasoductos e instalaciones para la exploración y explotación minera y petrolera. El legislador Raúl Castro Stagnaro, de la opositora Unidad Nacional, defendió el voto en contra de la derogación de esta alianza conservadora, al afirmar que las referidas leyes estaban orientadas a regular y atender a las necesidades de los pueblos amazónicos y proteger su medio ambiente. El presidente peruano, Alan García, invocó ayer a la reconciliación, en mensaje televisado, tras afirmar que "es mejor una rectificación valerosa que una obstinación". "Por ello, pido públicamente que el parlamento apoye (la derogación)", señaló García, quien aseguró que "la tala ilegal y el contrabando de la madera, la siembra ilegal de la coca y la minería ilegal han destruido más de diez millones de hectáreas". En tal sentido, el jefe de Estado defendió que el Gobierno quería "poner orden, una exigencia también de los sectores progresistas y ecologistas de Estados Unidos para la firma del Tratado de Libre Comercio". El gobernante admitió que nunca se consultó a los dirigentes de las comunidades indígenas sobre estos decretos, lo que consideró como el inicio de la "sucesión de errores y exageraciones" que han vivido todos y de la que sale perdiendo el país. Esta mañana el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, declaró que "hoy día la noticia es la unidad y la reivindicación del Estado peruano con los nativos". "Primero es el Perú, la paz y la tranquilidad; yo quisiera que se le pregunte a los ciudadanos si no están contentos con la tranquilidad y la pacificación, aunque pueda significar para algunos una derrota del Estado", manifestó. El Parlamento aprobó también una interpelación contra Simon y la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, para el próximo miércoles, por los violentos sucesos ocurridos en Bagua el pasado 5 de junio, que se saldaron con la muerte 24 policías y diez civiles, entre ellos indígenas. Sobre esa interpelación, el primer ministro comentó que él no está ocupado "en el ruido político que no produce, sino en la que sí produce: la lucha contra la pobreza y la unidad nacional". No obstante, agregó que está dispuesto a responder a "200 pliegos interpelatorios". El jefe del gabinete manifestó su tranquilidad por tener el respaldo de la población y del mandatario peruano, quien le extendió ayer su apoyo en el mensaje a la nación. Simon ha anunciado que renunciará a su cargo en unas semanas, cuando la tranquilidad retorne al país, después de haberse sentado a dialogar con un grupo de líderes nativos y proponer la derogatoria de las llamadas leyes de la selva.