Uribe quiere seguir en el poder y pide al Congreso colombiano acelerar los trámites de su reelección
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ha asegurado que está dispuesto a postularse a un tercer mandato y ha pedido a los congresistas de su partido "meter el acelerador" a la aprobación del referéndum que abrirá las puertas a su reelección en el año 2010. Uribe ha dicho que "si el Congreso aprueba el referéndum con mucho gusto accede a la determinación popular de volver a presentarse a la presidencia", anunció hoy el senador Marco Alirio Cortés, que se reunió anoche (madrugada en España) con el mandatario colombiano. Con esta decisión, el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos "se haría a un lado" porque esta "determinación clara" de Uribe "despeja hoy el camino y eso permite a los colombianos tener la claridad de que el presidente tiene la voluntad de aspirar" a un tercer mandato. El Parlamento creó una comisión de conciliación que se encarga de estudiar la posibilidad de convocar a una consulta para preguntarle a la ciudadanía si están de acuerdo o no con modificar la Constitución para permitir la segunda reelección de Uribe. Pero este martes fracasó el segundo intento de esta comisión de llegar a un acuerdo porque sólo se presentaron 8 de los 50 congresistas que la conforman, a pesar de que la mayoría son 'uribistas'. Para poder aprobar el texto de la consulta se requería de la presencia de al menos 26 'conciliadores'. Lo que buscan los parlamentarios es unificar criterios con respecto a la pregunta del referéndum, debido a que la Cámara de Diputados aprobó un texto que prevé la reelección de Uribe en 2014, mientras que el Senado lo aprobó con fecha de 2010. "Lo vi muy comprometido, lo vi hablando de temas de futuro (...) pero (Uribe) está esperando la decisión del Congreso porque se trata de una determinación que no le corresponde a él", agregó Cortés este martes en declaraciones a la prensa. De lograr un consenso, esta sería la segunda vez que Uribe logra reformar la Constitución para poder optar a la reelección presidencial. La primera fue en el año 2004 cuando hizo unas modificaciones a la normativa a través del Congreso que permitieron su postulación en 2006. Uribe ha pedido a los legisladores del Partido de la U --su grupo político-- "meter el acelerador" a la propuesta que deberá aprobar el Parlamento a más tardar esta semana o de lo contrario no podrá aspirar a un tercer mandato en 2010. "Tiene que ser rápido porque ya los tiempos prácticamente ya no se darían y ese es el afán que tiene el Presidente, si va a haber referendo o no", indicó el senador Juan Carlos Vélez, que también forma parte de la comisión de conciliación. Vélez explicó que definir el texto de la pregunta que se hará en un posible referéndum se trata de una decisión que deberá tomar la comisión "entre hoy y mañana para que la próxima semana se pueda votar" ante el pleno del Congreso. "El presidente nos dijo que es hora de que se dé un pronunciamiento oficial para que los colombianos sepan a qué atenerse", señaló este martes el senador Carlos Ferro, quien también estuvo presente en el encuentro con Uribe realizado en la sede del Ejecutivo. Tan sólo falta una semana para que se cumpla el plazo establecido para la aprobación del referéndum y el principal problema que afronta la coalición 'uribista' es conseguir los votos suficientes para llegar a un acuerdo tanto en la comisión de conciliación como en el pleno del Congreso. En la comisión necesitan al menos 26 votos. El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, ha asegurado que al menos unos 27 legisladores darán su visto bueno al proyecto para que Uribe pueda postular a la Presidencia en 2010. En caso de que los 'conciliadores' den luz verde a la propuesta, ésta deberá pasar entonces a la Cámara de Diputados donde deberá tener un mínimo de 84 votos a favor. Por este motivo, los parlamentarios que asistieron al encuentro con Uribe acordaron revisar la posición de cada uno de los miembros de la Cámara con respecto a la consulta para la reelección presidencial, incluyendo a todos los partidos de la coalición gobernante.
Partidarios del derrocado presidente Manuel Zelaya que han caminado durante una semana comienzan a llegar a Tegucigalpa cansados, pero con ánimos para exigir entre mítines y protestas el retorno de su líder a la presidencia. Cientos de personas se congregaron en el Bulevar Juan Pablo II, en el centro de Tegucigalpa, para recibir a los caminantes que llegaban poco a poco y se integraban al grupo mientras esperaban al grueso de la caminata. Los manifestantes escuchaban y aplaudían fogosos discurso exigiendo el regreso de Zelaya y condenando el gobierno de facto del presidente Roberto Micheletti. "Estoy cansado y no aguanto aquí" dijo Gabo Paz un agricultor de 32 años señalando su pantorrilla. "He caminado desde el martes pasado". Paz dijo que le tocó dormir sobre colchonetas en escuelas y en casas de desconocidos durante las noches. "Es una injusticia lo que han hecho con Mel (diminutivo con el que llaman a Zelaya). Y no queremos que gobierne otro presidente que el pueblo no ha puesto", dijo el hombre que había caminado desde Olancho en la costa norte de Honduras, junto a sus padres. Las dos grandes caminatas simultáneas comenzaron el miércoles pasado para concluir en las principales ciudades del país: Tegucigalpa y San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de la capital con el fin de exigir el inmediato retorno de Zelaya. Recorrieron 15 kilómetros diario por siete días hasta llegar a sus destinos. Las marchas coincidirían con la llegada de una misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que busca una salida a la profunda crisis política que atraviesa Honduras por el golpe de estado militar a Zelaya el 28 de junio. Sin embargo, el gobierno de facto canceló el domingo la llegada de la misión por estar encabezada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, porque consideran que ha actuado sin objetividad en la crisis hondureña. Más tarde, el canciller designado Carlos López Contreras anunció que aceptaban la presencia de Insulza sólo como "observador", pero no definió la fecha en que los esperan. "Estan llegando miles y miles de compañeros a Tegucigalpa y San Pedro Sula", dijo a la AP Rafael Alegría dirigente del Frente Nacional de Resistencia que organiza las manifestaciones. "La misión de la OEA no la dejaron entrar porque se iban a encontrar con grandes manifestaciones el día de hoy". En Madrid, una veintena de manifestantes se pronunció a favor del regreso de Zelaya al poder y leyeron un comunicado en el que exigieron el final del golpe de estado y pidieron al gobierno español que redoble la presión para terminar con la actual situación. "Queremos con esta concentración significar el apoyo para todas las personas movilizadas en Honduras para resistir al golpe de estado", dijo a la AP Liliane Spendeler, portavoz de los grupos convocantes.