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CAUSA ABIERTA

Habla todo un pueblo africano: "Sabemos que Semenya es una mujer"

Habla todo un pueblo africano: "Sabemos que Semenya es una mujer"

La polémica en torno a la condición sexual de la atleta sudafricana Caster Semenya agarró por sorpresa a sus vecinos, familiares y amigos. Aparentemente, ninguno de ellos dudó nunca que la corredora fuera una mujer. El corresponsal de la BBC en Sudáfrica, Jonah Fisher viajó a su pueblo de origen. En el pueblo de Masehlong, en el nordeste de Sudáfrica, de donde procede Caster Semenya, la gente no tiene dudas sobre el género de la nueva campeona del mundo de 800 metros. El primer comentario llegó antes incluso de que bajáramos del coche. "Caster es una mujer", dijo una señora de mediana edad con una sonrisa en la boca. "Aquí la conocemos", añadió. Aquí viven miles de personas –pero como los Mundiales de Berlín sólo se emiten en televisión por satélite, para ver a Semenya, los residentes se han tenido que congregar las pocas casas afortunadas. "Yo no tengo dudas de lo que veo. Es mi chica", comenta el consejero local Alphius Makogobe Mpati con un brillo en los ojos. "Aquí estamos muy orgullosos de ella". La casa que Semenya comparte con sus padres se encuentra en la calle principal. El éxito llegó muy rápido para la corredora y el edificio –con tejado de paja- no se diferencia de cualquiera de los que hay en Masehlong, donde Semenya se crió. La electricidad llegó al pueblo recientemente, pero el agua potable se obtiene de un grifo común situado a varios cientos de metros de la casa. En la calle, justo a las puertas, un grupo de mujeres discuten sobre la última edición del tabloide The Daily Sun, que no es muy comprensivo. "Prueba que no eres un chico", reza el titular, acompañado por una foto de Semenya poco después de ganar el oro, sentada con las piernas separadas. "Dígale a los medios de comunicación que son unos mentirosos", dijo una mujer. "Nosotros no compramos sus periódicos. Deberíamos sentirnos orgullosos de ella porque es Sudafricana, pero ahora la están hundiendo".

"Es mi chica"

De hecho, la polémica –que ha convertido la sexualidad de la corredora en objeto de todo tipo de especulaciones a las que ella es ajena- surgió fundamentalmente por su aspecto físico, no porque existan sospechas de que pudiera haber cometido fraude. La madre de la atleta, Dorcus Semenya, está estudiando para ser cuidadora. Nos encontramos con ella a unos 65 kilómetros, en las afueras de la capital regional, Polokwape. Aparentemente, la mujer parece indiferente a la controversia –sonreía y se reía cuando yo estaba intentando llegar al fondo de la cuestión. "Yo no tengo la menor duda. Es mi chica", aseguró. "Ella salió de mí. Yo dí a luz a esa muchacha, ella salió de mi útero".

Enfado

Otras mujeres en el centro de enseñanza estaban más enfadadas. "El problema es que tienen envidia porque ella es sudafricana y una mujer negra", apuntó una de ellas. Otra, vecina de la familia Semenya, levantó un estruendo de carcajadas en el lugar. "Ella jugaba con mi niña. No tengo dudas, ella lleva bragas". De vuelta en Masehlong, una compañera de Semenya del equipo de fútbol del pueblo nos explicó su valía como lateral. "Era la número siete, y era rapidísima", señaló Phillip Ponyane Rammabi, que trabaja como pastora de ganado en el pueblo. "Marcaba dos goles cada partido".

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