Argentina: Hallan archivos con pistas sobre las víctimas de la dictadura
La Justicia halló centenares de informes de las fuerzas de seguridad sobre las víctimas de la última dictadura militar argentina en la provincia central de Santa Fe, gracias al aviso de un policía arrepentido, informaron hoy fuentes oficiales. "El material es de utilidad porque, por un lado, da una sensación clara del estado policial que se vivía en la dictadura y, por el otro, proporciona evidencia utilizable en los juicios", dijo el Procurador General (Fiscal de Estado), Ernesto Righi, a periodistas. "Hay un acta en la que figura que una persona fue detenida y como en estos procesos (judiciales por crímenes de lesa humanidad) es tan difícil obtener evidencias, para nosotros es muy importante", agregó. Los documentos fueron encontrados en una oficina del Archivo Histórico de Santa Fe, dentro de la secretaría de Derechos Humanos provincial, sin que nadie hubiera reparado en que correspondían a la antigua Dirección de Inteligencia de la Policía santafesina. Los informes corresponden al seguimiento de dirigentes políticos, sindicales o estudiantiles antes y durante la dictadura (1976-1983). La Fiscalía de Estado se propone ordenarlos y digitalizados para sumarlos como pruebas a investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos cometidos por el régimen militar en Santa Fe, la tercera provincia más poblada de Argentina. "Se va a hacer todo el cruce de información que permita reforzar las pruebas en casos que ya existen o abrir nuevos casos en el caso de más víctimas del terrorismo de Estado", explicó el fiscal Pablo Parenti en una rueda de prensa. La documentación fue encontrada hace diez días a raíz del llamado de un policía arrepentido que alertó a la fiscal Mabel Colalongo, quien actúa en causas por violaciones a los derechos humanos en Santa Fe. La represión desatada por la dictadura argentina causó la desaparición de unas 18.000 personas, cifra que los organismos humanitarios elevan a 30.000.
Un juez envió el viernes a la cárcel en forma preventiva a una mujer que vendió a un niño de tres años por poco más de cien dólares mientras la policía investiga el paradero de otros dos menores que posiblemente corrieron la misma suerte, informaron fuentes judiciales. La fiscal Pura Cuéllar informó por teléfono a la AP que la mujer fue detenida por la policía después de haber vendido a un niño que no era suyo a una comerciante de verduras de un populoso mercado en Santa Cruz. Quedó en prisión en esa ciudad, 410 kilómetros al este de La Paz. Dijo que el niño fue recuperado. De momento no hay información sobre sus padres. "La mujer reconoció el delito en la audiencia del viernes, se le decomisó el dinero que cobró. La mujer que compró el niño dijo que lo quería para su compañero", relató la fiscal. Según Cuéllar, la acusada recogía niños de regiones rurales pobres y prometía a los padres que les compraría ropa. La fiscalía sospecha que vendió a otros dos que no eran suyos. En mayo, Cuéllar también participó en la detención de otra mujer cuando pretendía vender a dos de sus hijos pequeños y dejar en prenda a una hija en el alojamiento donde vivía temporalmente, también en Santa Cruz. El tráfico de personas tiene una pena de 8 a 12 años de cárcel en Bolivia.
La médica cubana Hilda Molina, que desde hace quince años reclamaba sin éxito que le permitiesen salir de su país para reunirse con su familia argentina, fue autorizada a viajar por el Gobierno de La Habana, anunció hoy la presidenta Cristina Fernández. En diálogo telefónico con un grupo de periodistas, la gobernante precisó que Molina se encontraba hoy en la sede de la embajada de Argentina en La Habana con el pasaporte otorgado por las autoridades cubanas y la autorización para salir del país con destino a Buenos Aires, informó la agencia oficial Télam. Fernández expresó también su "reconocimiento" y "agradecimiento" por el "importante gesto que ha tenido el Gobierno del presidente Raúl Castro". Molina, de 66 años, intentaba desde 1994 conseguir el permiso del régimen cubano para abandonar la isla y viajar a Argentina, donde vive su hijo, nacionalizado en 1996, para conocer a sus nietos, de 13 y 7 años. Verónica Quiñones, nuera de Molina, dijo hoy sentirse "feliz y sorprendida" por la decisión de La Habana y señaló que aún no ha logrado comunicarse con su esposo, Roberto Quiñones, quien se encuentra en el sur del país. "No sabíamos nada, no teníamos ni idea. Igualmente siempre se trabajó en silencio con las tratativas del Gobierno argentino ante el cubano", declaró a una cadena local. La negativa de Cuba a permitir la salida de Molina llegó a provocar en 2006 un incidente diplomático entre Buenos Aires y La Habana. Desde hace meses, el Ejecutivo de Fernández realizaba gestiones reservadas para que el Gobierno cubano concediera el permiso de salida a la médica disidente. A mediados de enero pasado, la presidenta argentina realizó una visita oficial de cuatro días a Cuba en la que se entrevistó con Raúl Castro y su hermano y antecesor, Fidel Castro, y evitó reunirse con disidentes cubanos. Desde entonces, fuentes oficiales argentinas se han negado reiteradamente a confirmar si Fernández aprovechó el viaje para reactivar las gestiones en favor de la salida de Molina de la isla. En mayo de 2008, el Gobierno cubano permitió que la madre de Molina, Hilda Morejón, de 90 años, viajara a Argentina para conocer a sus bisnietos tras una gestión personal de Fernández. Las relaciones entre Argentina y Cuba pasaron por un mal momento a mediados de 2006, cuando el entonces mandatario argentino, Néstor Kirchner, antecesor y esposo de Fernández, abogó públicamente a favor de que se autorizara a Molina a visitar a sus familiares. En abril pasado, un diputado opositor argentino propuso una ley para que su país concediera la ciudadanía a la disidente cubana con el argumento de que la legislación local "garantiza el ejercicio del derecho a la reunificación familiar" de los inmigrantes. "Me parece excelente, una muy buena noticia", indicó hoy Julián Obiglio, autor de la iniciativa legal y legislador de la conservadora Propuesta Republicana.