Histórico: se reanuda tránsito entre las dos Coreas que van camino a la unión
El tránsito regular a través de la fortificada frontera que divide Corea del Sur y su vecino del norte se reanudará esta semana, anunciaron las autoridades en Seúl el lunes, entre renovados indicios de una mejora de las relaciones entre ambos países. Mientras tanto, la radio estatal de Corea del Norte citó al líder Kim Jong Il diciendo que Estados Unidos debería abandonar su "política hostil" hacia el gobierno comunista y firmar un tratado de paz con el país para reducir la tensión en la península. Radio Pyongyang no especificó cuando realizó el comentario Kim, ya que el líder ha dicho cosas similares antes. Estados Unidos luchó junto a Corea del Sur en la guerra de 1950 hasta 1953, que terminó con un armisticio, dejando técnicamente a ambas naciones en guerra aún. Unos 28.500 soldados estadounidenses están en Corea del Sur como protección contra Corea del Norte. La reanudación del tránsito en la frontera, que se planea empezará el martes, es la última indicación de los intentos de Pyongyang de aproximarse a Seúl y Washington, después de meses de provocación con pruebas nucleares y de misiles. Corea del Norte había restringido el tránsito a través de la frontera desde diciembre. La medida había afectado el transporte de mercancías y el traslado del personal que trabaja en una zona industrial de la ciudad de Kaesong. La frontera abrirá 23 veces al día al tránsito a y desde Kaesong, lo que representa un aumento significativo respecto a las seis veces que abre ahora, dijo Chun Hae-sung, portavoz del ministerio de Unificación de Seúl, a los periodistas. El número de personas y vehículos a los que se permitirá cruzar la frontera en un momento dado ya no será restringido, dijo. Kaesong alberga unas 110 fábricas sudcoreanas en las que trabajan unos 40.000 trabajadores norcoreanos. El proyecto es el símbolo más prominente de cooperación entre ambos países, que prosperó bajo el mandato de dos presidentes sudcoreanos liberales tras la primera cumbre de las Coreas en 2000.
Polonia recordará este martes en Westerplatte el 70º aniversario del desencadenamiento de la guerra. En la base polaca se registraron los primeros combates de la segunda guerra mundial en 1939. No quedan más que gigantescos bloques de hormigón cubiertos de vegetación salvaje del que fue el cuartel general de Adolf Hitler, el Wolsschanze (la Guarida del Lobo), que hizo estallar en 1945 y que hoy se ha convertido en una gran atracción turística en Polonia. "Es aquí, en el interior de este búnker donde vivía Hitler. Pasó en total más de 800 días, cerca de la mitad de la guerra", explica el guía Jerzy Szynkowski. "Aquí nacieron sus ideas más paranoicas: la exterminación de los judíos, los campos de la muerte, la decisión de arrasar la capital de Polonia después de aplastar la Insurrección de Varsovia de 1944", añade. Al observar los muros del búnker, espeso de seis metros, y los restos del techo de ocho metros de espesor, un profesor alemán de 44 años, Christian Tribus, sólo tiene unas palabras: "estaba totalmente loco". Numerosos turistas se pasean hoy en este terreno de 250 hectáreas en Gierloz cerca de Ketrzyn, la antigua Rastenburg. Durante la época de Hitler, albergaba unos 200 edificios que acogían hasta 2.000 personas, suboficiales, guardias SS, el mariscal Herman Goering, el mariscal de campo Wilhelm Keitel o el médico personal del dictador. Adolf Hitler también recibió ahí la visita de aliados de la Alemania nazi, como el dictador italiano Benito Musolini, quien vino tres veces. Este cuartel general, escondido en el corazón de un bosque rodeado de lagos y de pantanos en la antigua Prusia Oriental, era el mayor de los 10 utilizados por Hitler. Fue el lugar ideal para ordenar la invasión de la URSS. Hitler se refugió ahí el 24 de junio de 1941, dos días después del ataque. Lo abandonó el 20 de noviembre de 1944, cuando se acercaba el Ejército rojo. Durante el invierno de 1945, los zapadores alemanes tuvieron que utilizar unas 10 toneladas de explosivos para cada búnker de este cuartel general. Después de la guerra, ha habido que despejar unas 54.000 minas. Abierto al público por las autoridades polacas, el sitio está gestionado desde la caída del comunismo en 1989 por una sociedad privada de capitales polacos y austriacos. "De media, unos 200.000 turistas vienen cada año, sobre todo alemanes, pero también muchos polacos", explica el jefe de la compañía, Jan Zaluska. "Las últimas películas sobre Hitler y sobre el atentado fallido contra él atraen a todavía más turistas". Fue aquí donde el conde Claus Schenk von Stauffenberg trató de matar a Hitler el 20 de julio de 1944. Pero un oficial, al que le estorbaba la cartera en la que se encontraba la bomba, la desplazó antes de que explotara, a las 12H45, evitando la muerte de Hitler, quien escapó con ligeros rasguños. El coronel Stauffenberg y otros tres conspiradores fueron ejecutados la noche misma del atentado. "Es un lugar a la vez vergonzoso de la historia de Alemania y glorioso gracias a Stauffenberg", dice Rainer Jonas, un oficial de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas alemanas) jubilado. "Durante la guerra fría, no podíamos venir aquí", dice este oficial alemán que tuvo la suerte de tener como comandante a Bertold von Stauffenberg, uno de los tres hijos del coronel. "Nos ha hablado mucho del atentado, su familia sufrió mucho". "No es por casualidad que estoy aquí, poco antes del 1° de setiembre", dice este oficial que también visitó Westerplatte, la base polaca donde se registraron los primeros combates de la segunda guerra mundial en 1939. El martes, Polonia recordará en Westerplatte el 70º aniversario del desencadenamiento de la guerra, en presencia entre otros de la canciller alemana Angela Merkel y del primer ministro ruso Vladimir Putin.
Murieron dos hermanos de 10 y 12 años y dos rescatistas que se tiraron al agua en ese momento. Los vecinos aseguran que no hay carteles que indiquen el peligro. Dos niños, un joven y un hombre murieron ahogados en una tosquera en el partido bonaerense de Florencio Varela, el último viernes a las 14.30 horas. Ante las altas temperaturas de la tarde, dos hermanos de 10 y 12 años se metieron al agua para refrescarse. En el momento en no pudieron hacer pie y comenzaron a pedir ayuda, un joven de 17 años y un hombre de 32 se zambulleron para socorrerlos pero todos terminaron perdiendo la vida. Según trascendió, los chicos habían pedido permiso para ir a lo de un amigo, pero cuando no regresaron a su casa el padre comenzó la búsqueda y se enteró de la tragedia en la comisaría. Según dijeron los vecinos, la tosquera está allí desde hace 20 alños, es muy amplia y posee zonas de hasta 15 metros de profundidad, con basura de todo tipo en el fondo. Además, denunciaron que no hay ningún tipo de cartel que indique peligro. Las tosqueras se transforman en trampas mortales y todos los años se producen hechos similares. En el rescate trabajaron buzos de la policía bonaerense.