Banda de rock argentina "Los Callejeros" ahora quiere dinero del Estado por trágico incendio en Cromañón
Luego de ser absueltos en el juicio por el incendio de una discoteca de Buenos Aires durante un concierto suyo que causó 193 muertos en 2004, los ocho miembros de la banda de rock argentina Callejeros reclaman al Estado una indemnización que, en conjunto, supera los 2,4 millones de dólares. Los músicos piden ser indemnizados por el fallecimiento de sus familiares y allegados en el siniestro, pero también por daño moral, lucro cesante y desamparo, según portavoces de Callejeros citados hoy por la prensa local. El reclamo es por un total de 9,36 millones de pesos (2,42 millones de dólares) y supera las indemnizaciones reclamadas por los parientes de los jóvenes muertos en el incendio, cuyos abogados hoy tacharon de "ridículo" el planteo de la banda de rock. Al cabo de más de un año de juicio, el pasado miércoles un tribunal de Buenos Aires condenó a 20 años de prisión al administrador de la discoteca República Cromañón, Omar Chabán, y absolvió a los miembros de la banda de rock. El representante de Callejeros, Diego Argañaraz, fue sentenciado a 18 años de cárcel, al igual que el ex subcomisario Carlos Rubén Díaz, que al momento del incendio estaba a cargo de la comisaría más cercana al local. Las condenas, de todas formas, solo quedarán firmes si son confirmadas por la Cámara de Casación, máximo tribunal penal del país, por lo que aquellos acusados que fueron sentenciados aún no ingresarán a prisión. El tribunal también ordenó a todos los implicados, al Estado nacional y al gobierno de Buenos Aires a pagar una indemnización de 121.600 pesos (31.500 dólares) más intereses y costas ante un planteamiento particular, lo que puede sentar precedente para el resto de las víctimas del incendio, que también causó 1.432 heridos. "La demanda civil presentada por los integrantes de la banda Callejeros" en forma independiente al juicio que concluyó la semana pasada "está con suspensión a términos", explicó el abogado de los músicos, Martín Gutiérrez. En declaraciones publicadas por el diario Crítica, agregó que "el expediente está inactivo hasta que quede resuelta la situación de los chicos porque, si bien fueron absueltos, la sentencia aún no está firme". En la demanda, los miembros de Callejeros reclaman al Estado por la falta de controles sobre la discoteca, además de formular pedidos de indemnización por "daño moral", "daño psicológico", "dificultades para volver a las relaciones sociales", "daño emergente" y "lucro cesante". Allegados a la banda dijeron que la demanda presentada ante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 4 de Buenos Aires cobrará nuevo impulso una vez que la sentencia del miércoles último quede firme. "Esto muestra lo que realmente les interesa (a los músicos). Pedir más que un padre que tiene un hijo fallecido llega al ridículo", dijo Patricio Poplavsky, uno de los abogados que representaron a familiares de víctimas del incendio en el juicio. "A Callejeros los consideraron como responsables civiles, ellos van a tener que pagar", agregó en declaraciones a la televisión C5N. Durante el juicio, los testigos dieron por acreditado que en la noche del 30 de diciembre de 2004 ocurrió un incendio porque se arrojó pirotecnia al techo de la discoteca República Cromañón, se cortó la luz y los asistentes al recital no pudieron abandonar el local porque las salidas de emergencia estaban bloqueadas. El siniestro también costó el cargo de alcalde de Buenos Aires a Aníbal Ibarra, quien fue destituido a finales de 2005 por "mal desempeño de sus funciones" al final de un juicio político al que le sometió el Legislativo de la ciudad.
Un hombre de Nueva Zelanda ha sido apodado "el Señor del Anillo" después de que buscara durante más de un año el anillo de bodas que se cayó del dedo y se hundió en el fondo del mar. El anillo estuvo perdido durante 16 meses en la bahía de Wellington, la capital del país, antes de que Aleki Taumoepeau lo encontrara brillando en el fondo del mar, informó el diario DominionPost. Taumoepeau, un ecologista, sólo llevaba casado tres meses cuando perdió su anillo mientras realizaba una limpieza medioambiental de la bahía. El hombre marcó el lugar aproximado donde perdió el anillo, pero fue incapaz de encontrarlo pese a regresar varias veces a la zona. La mujer de Taumoepeau ofreció comprar otro anillo, pero él se negó, comprometiéndose a encontrar la alianza extraviada. Equipado con nuevas coordenadas provistas en un satélite de posicionamiento global y tras elevar una breve plegaria, encontró el anillo tras una hora de búsqueda. "No podía creer que pudiera ver el anillo de manera tan perfecta", declaró Taumoepeau.