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CAUSA ABIERTA

Nueva Zelanda: lo que nueva estrella de la economía le debe a "El Señor de los Anillos"

Nueva Zelanda: lo que nueva estrella de la economía le debe a "El Señor de los Anillos"

Los turistas acuden a Nueva Zelanda siguiendo los pasos de Gandalf o el hobbit Frodo, míticos personajes de la versión cinematográfica de "El Señor de los Anillos", rodada en este país del Pacífico. Pero el país ha sabido usar la magia de los "elfos" para impulsar una economía floreciente.

Las seis películas -tres de "El Señor de los Anillos" y tres de "El Hobbit"- se han convertido en una de las franquicias de mayor éxito de la historia, y han hecho de Nueva Zelanda un líder mundial del turismo cinematográfico, pese a su lejanía de los mercados europeo y estadounidense.

Según datos del gobierno neozelandés, de 1,7 millones de turistas en el año 2000, cuando se estrenó la saga, se pasó a 2,4 millones en 2004: un aumento del 40%. Un repunte que se repitió con "El Hobbit" en 2012 cuando las llegadas de visitantes aumentaron hasta 2,83 millones de personas al año.

Pero Nueva Zelanda no se ha quedado ahí, y el país ha sabido atraer inversiones más allá de "Tierra Media", el mítico escenario de la obra, como explica el periodista de la BBC Phil Mercer.

Su historia está cambiando...
Cambio de roles con Australia

Para los neozelandeses, Australia, su hermano mayor del mar de Tasmania, fue siempre un país visto como impetuoso y excitante. Atraídos por la perspectiva de empleos bien pagados y sol, los kiwis (así se conoce también a los neozelandeses) tradicionalmente han acudido allí en gran número.

Son muchos quienes buscan nuevas oportunidades en esta "nueva estrella del rock" de la economía.

Por primera vez en 24 años, son más las personas que dejan Australia para asentarse en Nueva Zelanda que al revés.

El final del largo boom de la minería en Australia y el nuevo brillo económico de sus vecinos se encuentran entre los principales factores que lo explican.

"Hemos comenzado a describir Nueva Zelanda como una estrella del rock, en el sentido de que [en muchos aspectos] ha superado a la mayoría de economías del mundo desarrollado en el último par de años", dice Paul Bloxham, economista jefe del HSBC para Australia y Nueva Zelanda.

Cifras recientes muestran que el crecimiento del empleo en Australia está siendo del 2%, mientras que los kiwis disfrutan de tasas de más de un 3%.

El gobierno neozelandés espera un superávit presupuestario en los próximos uno o dos años, mientras que su vecino australiano sólo ve déficit en su horizonte.

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Relaciones comerciales con América Latina

Las relaciones comerciales de Nueva Zelanda con América Latina son todavía modestas, pero crecen año a año.

De hecho, desde 2010, las autoridades neozelandesas desarrollaron un "Plan Estratégico para América Latina", para fomentarlas.

Este informe destaca sus exportaciones de lácteos a México y Venezuela y, en general, el comercio bilateral con la región en áreas como agrotecnología, energía, pesca y manufacturas especializadas.

Con México, por ejemplo, en 2014 el valor de sus relaciones comerciales alcanzó los US$500 millones, según datos del gobierno de Nueva Zelanda. Y con Brasil y Venezuela alcanzaron un montante de US$302 millones y US$264 millones, respectivamente.

Con otros países la mejora en las relaciones es también perceptible. Si el valor de la compra-venta de bienes y servicios con Argentina era de apenas US$40 millones en 2004, en el último ejercicio la cifra ascendió hasta los US$225 millones.

Con Chile el incremento es igualmente destacable. Hace 10 años sus intercambios comerciales alcanzaban cerca de US$90 millones y en la actualidad ascienden a US$249 millones.

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Vuelve la marea

Uno de los núcleos de la recuperación de Nueva Zelanda está en el auge de la construcción después del terremoto de la ciudad de Christchurch de hace cinco años.

"La marea ha cambiado un poco ahora y estamos viendo australianos que, de repente, están teniendo más en cuenta lo que pasa en Nueva Zelanda, con una economía que está creciendo con fuerza", dice Peter Twonsend, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Canterbury.

"Nueva Zelanda sufre la segunda mayor diáspora del mundo proporcionalmente hablando, tenemos millones de kiwis viviendo en el extranjero".

"Es la forma en que Nueva Zelanda mira afuera y experimenta cosas nuevas, su posición económica y la reconstrucción de Christchurch lo que está haciendo que algunos de estos ciudadanos vuelvan a casa", dice.

Los informes oficiales muestran que Nueva Zelanda tuvo un flujo neto de 100 migrantes respecto a Australia en abril. Es el primer mes en que la llamada tierra de la Larga Nube Blanca supera a su vecino desde 1991.

Estos números pueden ser relativamente pequeños, pero muestran que la pérdida de talento se ha detenido, al menos por ahora.
Siempre bienvenidos

La rivalidad entre estas dos naciones de las Antípodas es legendaria. A veces hay tensiones.

Los australianos a menudo tienen que dejar de lado las acusaciones de que son arrogantes y groseros, mientras que los kiwis sienten que llevan el peso de demasiados chistes sobre ovejas.

Aunque unidos por una historia compartida en tiempos de guerra en Gallipoli en 1915, cuando lucharon como naciones independientes por primera vez, Australia y Nueva Zelanda discuten por cualquier cosa.

"Siempre es divertido hablar con la Isla del Oeste (Australia) y decirles que son bienvenidos", bromea el ministro de Desarrollo Económico de Nueva Zelanda, Steven Joyce.

"Hemos donado una gran cantidad de mano de obra a Australia en los últimos 25 años. Fue una de las cosas que a nosotros, como gobierno, nos parecía muy importante […]. No se puede tener un drenaje continuo de talento clave para el país durante todo el tiempo".

Nueva Zelanda está cada vez más en el radar de los jóvenes australianos, que tradicionalmente buscaban trabajar en las zonas mineras en auge del oeste de Australia y en Queensland, o todavía más lejos, en Asia o Europa.

Hace un año, Dylan Mattews estaba tan ansioso por iniciar una nueva vida en Christchurch que durmió en un parque antes de encontrar un trabajo.

El joven, de 21 años, ahora trabaja como recepcionista en un hotel, tras dejar atrás a amigos y familia en la ciudad portuaria de Newcastle, al norte de Sidney. No podía estar más feliz.

"Me alegro de no estar allí nunca más, sobre todo ahora. Me alegro de haberme ido, porque no hay muchos puestos de trabajo en este momento", dice.

"No me sorprende que [el flujo] esté cambiando con lo que está pasando en Australia y lo que está pasando aquí también, [con] la cantidad de puestos de trabajo en Christchurch", asegura.

Pero el cambio en la migración no es sólo respecto a australianos hambrientos de trabajo o a neozelandeses nostálgicos. Las estadísticas del gobierno muestran que el país tuvo una ganancia global de 56.800 personas hasta abril, 34.400 más que el año anterior.

Los migrantes de India, China y Reino Unido encabezan la lista.
Informe BBC

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