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CAUSA ABIERTA

Adiós a los "históricos" rancheríos del barrio Hipódromo de Maroñas

Adiós a los "históricos" rancheríos del barrio Hipódromo de Maroñas

El sábado 3 de setiembre se inaugurará la ampliación de la avenida Mariano Estapé, en Maroñas, en el marco del proyecto Siete Manzanas.

El proyecto incluyó obras de infraestructura, saneamiento, vialidad, alumbrado y el diseño de nuevos espacios públicos, junto al realojo de 216 familias en viviendas nuevas en seis complejos habitacionales construidos.

La inversión total en obras realizadas en los 6 conjuntos habitacionales de 215 viviendas nuevas, más la demolición de las construcciones de la faja desocupada, fue de $427 millones de pesos, a lo que se suman los $ 36.500.000 invertidos en la obra vial, informó la Intendencia de Montevideo.
Obra vial

Los trabajos formaron parte de la ampliación de la avenida Mariano Estapé, que abarca el tramo comprendido entre las calles Susviela Guarch y Juan Carrara. Consistieron en la construcción de una segunda calzada de hormigón (calzada noroeste), de 8 metros de ancho.

Para el alumbrado público, se colocaron 26 columnas nuevas con 52 luminarias (2 por cada columna). Se construyeron nuevas veredas de hormigón y rampas para accesibilidad en las esquinas, así como se colocaron carteles de tránsito, se pintaron los carriles de circulación y los cruces peatonales.

Además, se construyeron colectores pluviales y captaciones de saneamiento en la avenida Estapé, entre Susviela Guarch y Patricios.
Realojos

El proyecto Siete Manzanas, que llevó adelante el Gobierno Departamental con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), constituye una operación urbana de gran  relevancia para el desarrollo y el futuro de la ciudad de Montevideo.

Su concreción es una apuesta a la promoción y jerarquización de la centralidad del Hipódromo de Maroñas, integrándolo a la dinámica de transformación de otras intervenciones urbanas que tienen lugar en este sector de la ciudad (Antel Arena, centro comercial Nuevo Centro, mudanza del Mercado Modelo, etcétera).

El proyecto tenía por objetivo ensanchar y completar la doble vía en la calle Mariano Estapé, concluyendo el tramo final de la avenida Dámaso Larrañaga (ex Centenario) y generando una conectividad más fluida con las instalaciones del hipódromo para recuperar y jerarquizar su contexto urbano, mediante la incorporación de equipamientos y la recalificación de sus espacios públicos.

Debido a la ocupación de las siete manzanas afectadas por esta operación urbana, el proyecto contempló el realojo de la población ubicada en una franja sobre la calle Estapé.
La construcción de las 215 viviendas en seis conjuntos habitacionales se realizó mediante Licitación Pública.

En estos conjuntos se priorizó la ubicación y existencia de servicios y equipamientos urbanos; el 60% de las viviendas se encuentra dentro de la zona urbana consolidada y el 40% restante está en zona urbana, sobre o muy próxima a una vía de enlace urbano-nacional, como Camino Maldonado o la avenida José Belloni. También se cuidó que la cantidad de viviendas por cada conjunto no superara las 50 unidades.

El primer complejo habitacional para la relocalización de las primeras 30 familias se concretó en abril de 2015, y en octubre de ese año ya se habian realizado y entregado 173 viviendas. Las viviendas del último conjunto habitacional se entregaron en julio de 2016. Ésto permitió iniciar las demoliciones de las construcciones ubicadas en la faja de ampliación de la calle Mariano Estapé.

Los complejos habitacionales construidos se ubican en:

    Complejo Argerich: Argerich 4755 y José de Bejar.
    Complejo Quevedo: Quevedo 3184 y Barros Arana.
    Complejo Camino Maldonado: Cno. Maldonado 6590.
    Complejo Leandro Gómez: Leandro Gómez y Perseo.
    Complejo Escuchas: Escuchas 4774 y Camino Repetto.
    Complejo Pantaleón Pérez: Pantaleón Pérez entre Cambay y Fregeiro.

Reacondicionamiento barrial

La propuesta urbana comprende, además, aspectos normativos respecto a la altura y características de las arquitecturas que conformarán el nuevo borde de la avenida, así como de todas las edificaciones que se materializarán en la segunda etapa sobre la calle Juan Victorica.

En cuanto a futuras construcciones, se dará prioridad al desarrollo de conjuntos de viviendas cooperativas en el frente de la avenida de las manzanas intermedias (manzanas 2, 3, 4, 5 y 6) previéndose dos proyectos estratégicos en los extremos de la franja: Manzana 1 (punto de quiebre de la avenida Dámaso Larrañaga) y Manzana 6, orientada hacia la nueva plaza y al emblemático acceso al hipódromo, indica la comuna.

Las obras contaron con los apoyos del municipio F, la empresa Hípica Rioplatense, distintas organizaciones sociales, vecinas y vecinos. Se destaca principalmente el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través de la Dirección General de Casinos, que permitió viabilizar los recursos más importantes para la concreción de las obras comprendidas en el proyecto.
Punto de partida y proceso de realojo

El plan de continuación y finalización de la avenida Dámaso Antonio Larrañaga (ahora avenida Mariano Estapé) se trata de un proyecto de la comuna que data del año 1948. Es uno de los proyectos que genera una propuesta con un doble propósito: reconvertir un área de la ciudad que estaba deprimida, abrir una avenida y darle una solución digna a las familias allí asentadas.

Con este objetivo, en 2011, el Servicio de Tierras y Vivienda del Departamento de Acondicionamiento Urbano de la IM realizó un primer relevamiento del total de las familias que vivían en las siete manzanas, delimitadas por las calles Carreras Nacionales, Mariano Estapé, Guerra y Victorica.

A fines de 2013 la IM comenzó a trabajar con las familias residentes en la zona afectada por el ensanche, específicamente la mitad de las manzanas hacia la calle Mariano Estapé.

El equipo técnico del Departamento de Acondicionamiento Urbano, integrado por agrimensores, arquitectos y trabajadores sociales, acompañó a las familias durante el proceso de realojo a través de instancias de consulta en el barrio y de entrevistas domiciliarias.

Las familias beneficiarias eligieron el complejo habitacional al que querían mudarse, considerando la cercanía con centros educativos, lugares de trabajo o simplemente el gusto por la zona o el diseño del conjunto de viviendas (algunas de ellas fueron especialmente diseñadas para alojar a personas con discapacidad).

El municipio F, en conjunto con Acondicionamiento Urbano, preparó la logística de las mudanzas, una ingeniería que implicó camiones, cuadrillas e inspectores. La directora de Acondicionamiento Urbano, Silvana Pissano, señaló que “hay dos cosas a destacar: una es la transformación que significa para las familias realojadas el acceder a viviendas nuevas, cuando durante muchos años estuvieron ocupando en situaciones muy precarias en lo habitacional y en lo que se refiere a los servicios”.

Pissano agregó que “lo otro es el derecho a la ciudad, a usarla y disfrutarla en cuanto a espacios propio y público, a sus infraestructuras y equipamientos, que hacen a la dignificación de la vida de vecinas y vecinos. Por eso los realojos en complejos habitacionales nuevos y también la complementación de la construcción de la doble vía,  con su nueva infraestructura urbana en tanto alumbrado, veredas, pavimentos, rampas, señalética, saneamiento, etc., con espacios públicos jerarquizados, es lo que habilita a que la gente del barrio se apropie de ellos y los utilice. Un uso que permite la confluencia de la diversidad de generaciones y de personas, regenerando una trama social en ese espacio urbano”, destacó.

La directora de Acondicionamiento Urbano añadió que “este tipo de intervenciones trabajan en una doble escala; por un lado implica la recuperación urbana, tanto desde una escala barrial como departamental, porque es la continuación de una avenida importante que conecta distintas áreas de la ciudad. Además hay un trabajo de revitalización de una zona donde se propone un uso más intensivo del suelo, en conjunto con Planificación Territorial, que permite una mayor altura y un factor de ocupación del suelo con el objetivo de propiciar la mezcla de gente y de actividades más allá de que lo residencial -que es el foco- y que apunta una interacción, encuentro y convivencia en la riqueza de la diversidad y en contra de la homogeinización social”, explicó.

Por su parte, el director de la Dirección General de Casinos del Estado, Javier Cha, recordó que “en el año 2012 se firmó un convenio entre la IM y el el Ministerio de Economía y Finanzas que habilitó la financiación para el plan de realojos, la compra de terrenos, la construcción de nuevas viviendas y el ensanche de la calle Estapé, que permitió la continuación de la avenida hasta su destino original; la puerta misma del Hipódromo Nacional de Maroñas. El monto aportado por el MEF, a través de la Dirección General de Casinos, fue de 16 millones de dólares e implicó todo un proceso de trabajo que atravesó diferentes etapas, que ejecutó la Intendencia de Montevideo y el sábado vamos a inaugurar”, destacó.

Cha resaltó que “representa una obra fundamental tanto para cambiar completamente el paisaje y la integración de una zona de gran importancia como lo es todo el barrio de Maroñas, como para brindarle un eje de circulación y comunicación directa con el resto de la ciudad al Hipódromo Nacional de Maroñas, el principal espacio de actividad, trabajo y convocatoria masiva existente en toda esa amplia parte de Montevideo”.

Por último, recordó que “vamos a dar un paso histórico, si se tiene en cuenta que era una obra que quedó inconclusa y pendiente desde hace más de 70 años, y que gracias al trabajo de la Intendencia y al apoyo del MEF, pudimos concluir al cabo de cuatro años. Vamos a inaugurar una gran obra que ya cambió y va a cambiar la vida de mucha otra gente, que va a aportar muchísimo al progreso y calidad de vida de todo un barrio”.
UyPress

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